La Ciudad Código de Héctor Urdaneta es acrílica e irreverente

Juan D. Vílchez V. | JDVV/Reproducción |

Con finos y coloridos trazos, desde todos los ángulos, la arquitectura urbana del artista plástico larense Héctor Urdaneta, refleja con su técnica cómo ha cambiado el entorno del hombre, ese que está ausente, pero presente, en sus atractivas piezas, cuya esencia rescata el valor de la memoria citadina mundial.

En cada obra, con cielos entre cálidos y fríos, la historia de importantes monumentos, evoca los más sublimes recuerdos de quien se ha conectado con las principales urbes de todos los continentes e invita a la vez a sumergirse en cada uno de estos espacios.

De París a Nueva York o de Roma a Dubai, y con una visual de Maracaibo, Barquisimeto y Caracas, sus principales iconos permanecen en el lienzo de Héctor Urdaneta con una perspectiva marcada por la geometría propia de cada construcción universal.

Un plano medio de la Estatua de la Libertad en gran formato con rosto poco ostentoso, un contrapicado de la Torre Eiffel sin línea horizontal o un plano general del lujoso hotel Burj Al-Arab, se confrontan en rebeldía con otras estructuras; es una contraposición que muestra el poco espacio existente para la movilidad del individuo.

Entre curvas y rectas, delineadas en su mayoría con pinceladas blancas,  bajo el concepto de Mundo Parallèle, permanece en Decotel la individual Ciudad Código de Héctor Urdaneta, quien a la par expone en Las Vegas con Latin American Art Gallery.

Sus obras siguen viajando y se internalizan en cada espectador.

En sus más de 30 obras en acrílico y una que otra con óleo y pvc, los edificios con numerosos matices predominan sobre iconos unicolores.

Así se ven a París (Le Ville Lumi Parallèle), a Nueva York (The Big Apple) o Barquisimeto (La Ciudad Crepuscular) en azul, o a  Caracas (La Sultana del Ávila) y Maracaibo (La Tierra del Sol Amada) con un intenso amarillo; aunque en otras piezas predominan el verde y anaranjado.

Se atrevió

En un principio, sus obras reflejaban los iconos propios de cada ciudad, hasta experimentar fusión de estructuras.

“Fue una extraordinaria interrelación de ciudades que tienen relación entre sí”, comenta. Por eso, se observa una obra con figuras del Zulia y Lara, concepto que tiene además un significado emocional en el artista, porque tiene vínculos familiares en estos estados, sin obviar la capital de Venezuela, Caracas, donde permanece hoy día.

Si bien sus pinturas se enfocan en las principales ciudades del país, en reiteradas oportunidades ha elaborado obras sobre urbes específicas cuando alguien las solicita: Monumento a la Virgen de la Paz, Basílica Menor Nuestra Señora de Coromoto y el Araguaney en color azul con tendencia amarilla han sido parte de otras importantes piezas, en las cuales la irreverencia propia de Héctor Urdaneta se plasma en cada lienzo.

“Siempre busco mostrar elementos diferentes y pocos comunes”, reflexiona.

El arte latino en Las Vegas

Héctor Urdaneta traspasó nuestras fronteras. Junto a 12 artistas latinoamericanos expone en la Galería de Chávez en Las Vegas desde el 25 de febrero.

Allí, en compañía de Mónica Lowenberg, Marita Palomino, Betty Navarro, Coqle Aragrev, Francisco Escobar, Orlando Zegarra, Aron Zoe, Keoma Vargas, Víctor Salvador, Jorge Trujillo y Víctor Varela, de Cuba, Colombia y México, respectivamente, presenta dos obras con colores explosivos.

La colectiva se realiza con el propósito de concienciar sobre el arte latinoamericano.

Para Ernesto Chávez, dueño de la galería, es un placer contar con esta plantilla de artistas que tienen un historial de exposiciones.

Por su parte, el director de arte Jaime Patterson, quien inició el proceso de selección e investigación hace dos años, significa dar la oportunidad a estas personas de llegar a Las Vegas y que puedan ser valorados por nuevas audiencias.

 

 

 

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