Laboratorios para prácticas sufren por la escasez

María Fernanda Peñalver | Fotos: Stiven Valecillos |

Déficit presupuestario”, esas dos palabras resumen en gran parte la problemática que viven gran parte de las casas de estudio en el país; pero, más allá de las constantes deficiencias relacionadas a las providencias estudiantiles, la crisis ha tocado otro tema de suma importancia como lo son los laboratorios: espacios indispensables para la formación de los estudiantes.

Tal es el caso del Decanato de Medicina Veterinaria, carrera que requiere de innumerables prácticas que permitan el egreso de profesionales de calidad.

Sus laboratorios desde hace un tiempo para acá han dejado de ofrecer todos aquellos materiales que solía tener y permitía realizar las actividades de la manera adecuada. Actualmente, debido a la falta de dinero para arcas como reparación de equipos, ha generado que no se puedan recuperar las cavas que mantienen los cuerpos de los animales que usan para las prácticas; imposibilitando a los universitarios cumplir de manera debida con sus pruebas.

Tal es el caso de anatomía macroscópica, en donde se cuenta con dos contenedores que mantienen los grandes cadáveres, pero ambos están dañados. El piso de una de estas cavas cuenta con filtraciones. “Hubo el caso de un potro que se descompuso y todos los líquidos se regaron”, expresaron los estudiantes y profesores.

Los órganos con los que deben trabajar los estudiantes deben sumergirse en su totalidad en formo, pero actualmente la empresa que distribuye dicho insumo no cuenta con la capacidad necesaria. “Nos dotan apenas de 12 o 13 litros y eso no nos alcanza para nada”, dijo Luis Álvarez, miembro del Centro de Estudiantes de dicho decanato.

El semestre que cursan actualmente ha sido el más afectado, explicaron los estudiantes que hasta el pasado se pudieron realizar las praxis correspondientes, pero que la historia ha sido distinta en esta oportunidad. “Las prácticas destinadas al estudio de los músculos y vísceras de los animales se están dejando de hacer”, dijo un grupo de estudiantes con preocupación.

La situación es igual en el laboratorio de anatomía patológica; sus dos cavas tampoco funcionan y los estudios microscópicos no se hacen desde hace dos meses. “No se tiene alternativa para sopesar el uso de la cava, un cadaver tan grande no lo pueden trasladar los estudiantes, ni se puede desechar de manera sencilla”, explicó Ana Cecilia Corro, coordinadora del departamento.

La problemática tiene al decanato “al borde”, expresión usada por el cuerpo estudiantil para catalogar el estado de la universidad. Llegando al punto de tomar mayores instancias además de los caminos regulares para hacer las exigencias que corresponden a la solicitud de un presupuesto que cubra las necesidades académicas.

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