Entre 5 y 8 pacientes diarios no son operados por falta de insumos

Mariángel Durán/Foto: Iván Piña |

Pacientes, médicos y familiares padecen a diario las consecuencias de la crisis multifactorial que afecta al sector salud. Los médicos son los responsables de la vida de los pacientes, pero ésta muchas veces también queda en manos de los familiares que se ven en la obligación de conseguir, por cualquier vía, los insumos necesarios para que su ser querido sea atendido o intervenido quirúrgicamente.

Entre 5 y 8 personas dejan de ser operadas a diario en el Hospital Central Antonio María Pineda (Hcamp), debido a la falta de insumos médicos, según el médico residente del área de cirugía Jesús Guarecuco.

A propósito de una visita a esta casa editora para promocionar el V Congreso y las L Jornadas Pineda, el galeno fue consultado sobre la escasez de medicamentos y el déficit de material médico quirúrgico, y en sus declaraciones confirmó los relatos de las penurias que viven los familiares de los pacientes que se encuentran hospitalizados.

“Siempre procuramos hablarle claro a los familiares y al mismo tiempo le entregamos una lista con los insumos necesarios para la intervención quirúrgica, pero muchas veces no los consiguen a tiempo. Hay ocasiones en las que recibimos personas de bajos recursos, quienes difícilmente conseguirán lo necesario y es allí cuando los médicos nos activamos para conseguir los insumos mediante préstamos o donaciones”.

El día a día de los residentes de cirugía, que se encargan de operar a los pacientes de emergencia, es complicado. “Nosotros vivimos en carne propia los efectos de la crisis; cuando asumimos una guardia lo primero que hacemos es verificar cuántos pacientes quedaron sin operarse del día anterior”.

La lista de insumos generalmente contiene: un kit quirúrgico de laparotomía, guantes estériles, tubo orotraqueal, sutura (nailon para la piel), entre otros. De igual forma, los familiares deben conseguir algunos medicamentos necesarios para el acto anestésico: esmerón, que es un relajante muscular y la neostigmina, que sirve para revertir ese acto anestésico.

“El problema es que estos insumo no están disponibles en el hospital pero tampoco en las farmacias, y mientras el familiar intenta conseguirlos los pacientes se complican y pueden llegar a morir. Es una realidad que se nos están muriendo pacientes por esta causa y ello está en los registros, pero no se puede corroborar con pruebas porque también hay escasez de patólogos y recursos para las autopsias”, indicó Guarecuco.

En el resto de las áreas o servicios del Hospital Central se vive una situación similar o, incluso, más crítica. “Sin embargo, a diferencia de otros hospitales del país, todos los servicios se mantienen operativos, aunque no en un 100%”, explica.

Médicos apelan a la creatividad

Debido a la misma crisis, los pacientes deben permanecer más tiempo en los hospitales, lo que genera una cadena de consecuencias que inciden en la agudización de los problemas, porque implica la inversión de una mayor cantidad de recursos.

Según Guarecuco, hoy la mayoría de estos centros de salud sobreviven gracias a las “técnicas artesanales” implementadas por los galenos.

“Por ejemplo, a un paciente se le colocó un tubo de tórax que debería estar conectado a un sistema llamado pleurevac, pero utilizamos los potes vacíos de solución fisiológica y le colocamos unas sondas, agregamos solución para hacer un sello de agua y eso lo colocamos en el tubo con adhesivo para que haga la función de trampa de agua artesanal.

Es algo que nos permite salvar la vida del paciente, pero no es lo adecuado”.

De igual forma, se ha realizado un sistema artesanal para tratar las fístulas o procesos de abdomen hostil. “Para ello se debe utilizar un aparato llamado sistema VAC, que succiona y tiene presión, etc… pero en cambio usamos goma espuma, tela de rayón, que se manda a esterilizar y se le coloca al paciente, con un adhesivo que deben comprar y si no se consigue, utilizamos papel envolvente y un aspirador. De esto se han hecho trabajos reconocidos internacionalmente y cuyos videos incluso se encuentran en Youtube”.

La iniciativa que sustituye al sistema VAC surgió en el Hospital Domingo Luciani.

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios