Pensar, el boleto hacia la ciudad del futuro

Héctor Brito/ | Fotos: Archivo |

¿Se imagina cómo será Barquisimeto en el 2052? Quizá falta mucho para ese momento, pero está claro que la capital larense cumplirá, para ese entonces, 500 años de fundada, cuando los únicos testigos de sus avances, a lo largo de ese periodo, son sus intrínsecos crepúsculos que se posan a lo alto de la urbe segoviana para despedir cada día.

Ahora bien, aunque no logremos vivir 500 años, sí podemos hacer de nuestro lugar de residencia, un sitio confortable y visionario durante nuestro periodo de existencia. En el evento Barquisimeto Modo Innovación, organizado por el Consejo Consultivo de la Ciudad de Barquisimeto (CCCB) junto a la alcaldía de Iribarren y Proinlara, se conocieron las diferentes perspectivas de cada sector en relación con sus proyectos para hacer de esta metrópoli una ciudad planificada.

“El norte es una ciudad sostenible”, asegura Reinaldo Rojas -historiador, docente universitario y miembro del CCCB- quien explica que esa premisa forma parte de las conclusiones obtenidas del evento, pues la opción de que Barquisimeto sea capaz de generar su propia energía puede ser una utopía sino hay apoyo por parte de entes gubernamentales y de los ciudadanos en general hacia estas ideas.

Como requisito, apunta Rojas, esa energía no debe tener un impacto ambiental negativo, sino que sea capaz de aprovechar los recursos naturales y mantenerlos intactos para las futuras generaciones que también tienen derecho a vivir en un clima propicio. Eso es pensar, que para Rojas significa el primer paso para construir la ciudad que queremos: pensar hoy el mañana, pero actuando ya.

“Reflexionar para innovar”, es otra de las consignas del CCCB para incentivar a la gente a comprometerse con la ciudad. Rojas recomienda pensarla en un futuro inmediato, pues -como crítica constructiva- cree que el venezolano es “cortoplacista”, dicho en otras palabras: actúa solo para resolver en el momento sin tomar precauciones.

Uno de los mejores ejemplos latinoamericanos es Medellín, Colombia, esta ciudad pasó de ser una de las más violentas de la región al selectivo grupo las más innovadoras del mundo, reconocida hoy por la UNESCO. A propósito, Rojas comenta que “la innovación es un camino frente a situaciones de crisis” y la ciudad antioqueña es prueba de ello.

El debate también es parte de este proyecto, pues reflexionar hace que generemos indicadores que puedan servir para solucionar los problemas que nos aquejan (y nos aquejarán en un futuro; bien sea, los mismos u otros). Así mira un visionario como Rojas, pues considera que “hoy es la gran llave para poder avanzar”, y está convencido de que nuestras acciones del presente repercutirán mañana.

¿Hasta dónde se ampliará la ciudad? ¿Llegará a unirse con Duaca y/o se extenderá hasta Carora? ¿Necesitará una ciudad universitaria con estructuras espaciosas? ¿Tendrá el transporte un abanico de opciones para los usuarios?

¿Necesitará más aeropuertos? ¿Cómo funcionará la zona industrial? ¿Abastecerán los embalses todas las necesidades de la población? ¿Estamos preparados para eventos naturales como sismos o lluvias prolongadas?

Estas interrogantes permiten vernos a través de la ciudad, un espejo de nuestras necesidades y anhelos, y debe ser una tarea como habitantes de esta urbe querer ayudar en la innovación de Barquisimeto. Rojas afirma que debe haber sinergia entre las instituciones para rescatar a la capital musical como una “ciudad de encuentro”.

A pesar de que este consejo esté integrado por 83 consejeros de distintas áreas, esa variedad representa las diferentes necesidades que existen en la ciudad. Por esa razón, el CCCB insta a todos los sectores (empresario, sociedad civil, gobierno, entre otros) a ser parte de las iniciativas para el progreso de Barquisimeto. Pueden comunicarse a través del correo [email protected], además, están a la espera de la apertura de su sede en la antigua oficina de Condibar, en la Zona Industrial 2.

Existen aún muchos retos, entre ellos está superar la pobreza, que es -sin lugar a dudas- uno de los desafíos más grandes en el mundo. Sin embargo, pensar es el boleto para transportarnos hacia esa ciudad en la que queremos vivir, aquella en la que sus habitantes puedan desarrollarse en todos los aspectos y donde la calidad de vida esté garantizada. Hay que pensar en Barquisimeto.

 

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