ESPECIAL: CNE y TSJ planifican una tormenta perfecta

Lorena Quintanilla Muñoz | Stiven Valecillos |

El Consejo Nacional Electoral (CNE) prometió elecciones regionales para finales del primer semestre de 2017 y municipales para el segundo semestre de 2017. A la fecha, no ha sido publicado el cronograma electoral. El CNE tampoco se ha pronunciado acerca del Registro Electoral Permanente (REP), a fin de que los jóvenes mayores de 18 años o próximos a cumplirlos, formulen su inscripción ante el órgano comicial.

Al mismo tiempo, voceros de la Mesa de la Unidad Democrática han señalado que el Gobierno no quiere elecciones de ningún tipo ya que perdería por lo menos 20 de las 23 gobernaciones.

El oficialismo, por su lado, alimenta la zozobra y la incertidumbre en torno a posibles eventos de carácter electoral.

Diosdado Cabello, primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), dijo durante su programa Con el mazo dando que “la presidenta del CNE anunció elecciones a mitad de año. Pero ojo escuálidos ustedes no tienen partido. Podemos ir a elecciones mañana mismo, pero igual ustedes no pueden ir porque ni siquiera tienen un partido. La MUD a pesar de estar registrada le hizo un fraude al país y eso los deja automáticamente afuera”.

Entre líneas Cabello adelantó que este año no habría elecciones y en caso de producirse, factores de la alternativa democrática estarían lejos de participar. El chavismo intentaría copiar el formato de Nicaragua, donde todas las elecciones son protagonizadas por el partido oficial a objeto de que los adversarios no puedan medirse en una contienda electoral.

Ilegalizar a la coalición y no permitirle a los partidos renovar su nómina a partir de rigurosas condiciones parece ser la carta bajo la manga del oficialismo.

 

Contra reloj

A la intranquilidad que despierta el CNE con relación a la publicación del cronograma electoral se le suma la cualidad de los partidos políticos, que hasta el 21 de abril de 2017 tendrán oportunidad de revalidar su nómina, según sentencia 878 del Tribunal Supremo de Justicia. El punto es que el CNE no ha manifestado cuándo inicia el proceso de manifestación de voluntades, lo que pone a las organizaciones contra reloj porque las elecciones regionales están previstas para finales de junio.

Si al momento de las postulaciones la fracciones no están debidamente legalizadas no podrán postular ni enviar testigos a los distintos órganos subalternos, como juntas regionales, mesas de votación, sus técnicos electorales no podrán participar en los procesos de auditoría y de ensamblaje del cotillón electoral, de modo que, deberán ir con la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) como tarjeta electoral, tarjeta que en virtud de una demandada de fraude que cursa en el TSJ pudiera ser inhabilitada.

Los partidos políticos deben completar para su renovación 0.5% del Registro Electoral de al menos 12 estados. El RE a escala nacional está conformado por 19 millones de electores, por lo que las toldas deben agrupar al menos 95 mil electores en todo el país.

 

Grave

El Dr. José Vicente Haro, califica como grave el contexto electoral en Venezuela. Expone que en 2016 buena parte de los venezolanos luchó por ratificar el derecho al voto ejercido en 2015 cuando se eligió una nueva Asamblea Nacional. En 2016 el pueblo luchó por manifestarse en las urnas mediante un referendo revocatorio y no pudo.

A juicio del abogado 2017 dibuja un escenario grave porque se conjugan diversos elementos.

Están los cuatro fallos que dictó la Sala Constitucional del TSJ referidos a la renovación de los partidos políticos, la ratificación de las dos rectoras cuyo período venció en 2016, el plazo que tienen los partidos políticos para su relegitimación, la competencia del CNE para disolver partidos, requisitos severos para el proceso de revalidación de los partidos (como por ejemplo que toda la militancia tiene que validarse ante los órganos electorales correspondientes a través de su presencia física, cédula laminada y sistema biométrico), apertura de procesos a diputados de la MUD y cuestionamiento de la MUD como partido por el supuesto fraude durante la recolección de firmas para el revocatorio.

-Si a eso le sumamos las decisiones de los siete tribunales en materia penal relacionadas con el presunto fraude, la propia decisión del directorio del CNE de suspender el revocatorio, entendemos que el TSJ y el CNE estarían creando una tormenta perfecta desde el punto de vista constitucional y electoral para inhabilitar a la MUD como partido de coalición y al mismo tiempo una tormenta perfecta para ilegalizar a los partidos, tal y como lo han expresado voceros del Gobierno.

Explica Haro que tal vez algunos partidos no terminen ilegalizados, sin embargo, el escollo está en el porcentaje de militantes que se le exige a cada partido a escala nacional. Partidos que tienen una tarjeta con amplitud regional (Proyecto Venezuela, Un Nuevo Tiempo, Avanzada Progresista) estarían en peligro por lo cual buscan consolidar su posición nacional para unas eventuales elecciones presidenciales.

-En 2017 hay dos cosas en juego: la permanencia de los partidos políticos que tienen una representación importante en la sociedad venezolana en virtud de su posible ilegalización  y por ende las elecciones. Está en grave peligro la posibilidad de que se realicen elecciones en Venezuela. El CNE no ha ejecutado todos los actos necesarios para cumplir con el proceso de renovación de los partidos.

El profesor de la UCV interpreta que el CNE no convocará elecciones hasta no concluir el proceso de renovación y una eventual ilegalización de los partidos políticos.

-Ya se acabó enero y para ese proceso necesitamos seis meses, hasta agosto prácticamente, sin mencionar que establecer un cronograma electoral para unas regionales es un proceso complejo, entonces, la posibilidad de elecciones quedaría para finales de 2017, todo lo contrario a lo dicho por Lucena. Es un hecho tangible, por todo lo antes expuesto, que no habrá elecciones a mediados de año. Todo apunta a que los comicios regionales serán para finales de 2017. Dudo que se realicen las elecciones municipales porque el CNE parece tener una tesis errada sobre la realización en conjunto de estos eventos.

Apunta el presidente de la Asociación Venezolana de Derecho Constitucional (AVDC) que cualquier elección será luego de la relegitimación y eventual ilegalización de los partidos políticos. Si ese proceso lo sigue extendiendo el CNE se corre el riesgo de que las elecciones regionales y municipales queden para 2018.

-¿Suponemos que esto lo habrá analizado la MUD?

-Lo tiene tan en claro que Vicente Bello, representante de la MUD ante el CNE, declaró recientemente con resignación que era poco probable que las elecciones se realicen en el primer semestre de 2017. Ante este diagnóstico la pregunta que todos se hacen es qué estrategia aplicará la coalición para garantizar el respeto hacia los partidos políticos. Al parecer no hay una maniobra clara al respeto. Un partido es el ejercicio de un derecho político de los ciudadanos, por lo cual la MUD debe trazar una estrategia clara para defender la existencia misma  de la MUD. Por otro lado la lucha girará en torno a algo más esencial: el derecho a votar en unas elecciones que están en mora. Luchar por estos elementos tan básicos significa que no tenemos democracia en Venezuela.

 

Testimonios

Guillermo Palacios (UNT): Obstáculos

“El Gobierno se está paseando por todas las hipótesis que pueda fabricar para comparecer a un proceso electoral de manera unilateral. Sin embargo, de acuerdo a lo que está establecido en la Constitución, es prácticamente imposible en un Estado democrático. Ahora, en una dictadura como la que tenemos, cualquier cosa es posible. Eso terminaría de prender las alarmas en todo el mundo. El primer pendiente del CNE es la renovación de la nómina de los partidos, que ha colocado unas exigencias que nunca se había impuesto, como por ejemplo, llevar a los militantes a los sitios que el órgano diga, la persona que apoye a determinada organización no podrá apoyar a otra. Son requisitos que interpretamos como obstáculos para evitar que los partidos se legalicen. Sabemos que se quieren crear barreras desde el TSJ y el CNE para que no participemos en  un proceso electoral pero nuestras estructuras y nuestra plataforma están trabajando para que eso no ocurra. También está la voluntad del pueblo”.

 

Tito Díaz (PJ): Preocupación

“Tal y como lo manifestó nuestro secretario general Tomás Guanipa, hay una gran preocupación acerca de esos rumores que indican que el TSJ va a inhabilitar la tarjeta de la MUD. Al mismo tiempo, ellos no quieren que los partidos políticos se reinscriban o se relegitimen, sin duda esto crea una gran preocupación entre los distintos factores de la Mesa de la Unidad visto el carácter dictatorial y antidemocrático del Gobierno, que le tiene miedo a todos los procesos electorales. El Gobierno no quiere medirse ante ningún adversario por eso no han llamado a elecciones de gobernadores, se secuestró el revocatorio y tampoco hay indicios de las elecciones municipales, sumado esto al proceso que debe anunciar el CNE de relegitimación de los partidos. El mayor compromiso es que hoy más que nunca tenemos que luchar por este país, tenemos que recuperar a Venezuela y la forma más democrática, constitucional y pacífica de hacerlo es a través de un proceso electoral. Eso lo hemos exigido todo y lo seguiremos exigiendo. Esa es la vía para un cambio”.

 

Daniel Orellana (VP): Tiempo

“Esa es una receta que ya fue probada y realizada en Nicaragua, donde se buscó anular a los partidos políticos de oposición por la vía de la legalización. Eso pudiera pasar acá, claro, tendrían que anular también la tarjeta de la MUD porque nosotros hemos ido con una tarjeta única a elecciones y las tarjetas de cada partido quedaron al margen. Sin embargo la ley nos dice que el CNE tiene que darnos un tiempo perentorio para nosotros hacer la legalización. Pero se trata del mismo CNE que no ha ofrecido un cronograma electoral, un CNE que no se ha preocupado en abrir el Registro Electoral Permanente, un CNE que no ha hecho el trabajo que le corresponde mucho menos va a legalizar a las organizaciones políticas. Sin embargo, lo único cierto es que todos los estudios de opinión afirman que se trata del momento más bajo para Nicolás Maduro, entre el 10 y 11 por ciento. Por su puesto, cualquier jugada que ellos hagan en ese sentido no puede negar que los ciudadanos hagan valer sus derechos. Todavía queda tiempo para la relegitimación”.

 

Alexis Lamazares (ABP): Atropello

“El gobierno de Maduro asesorado por el gobierno cubano, los mismos asesores de Daniel Ortega en Nicaragua, pretenden inhabilitar no solo los 62 partidos que ya están inhabilitados sino también a la MUD, significa que el PSUV y cualquiera de sus aliados, PPT o PCV, si los legalizan, irían a una competencia entre ellos pero los venezolanos no permitiremos que se cometan más atropellos contra la Constitución y contra la democracia. Si aquí se cierran los caminos democráticos el pueblo tomará la decisión de lo que se va a hacer. Desde Alianza Bravo Pueblo continuamos por ese camino democrático. Nosotros nos vamos a relegitimar. Estamos organizando todas las estructuras para llevar a cabo el proceso, cuando lo convoque el CNE. El Gobierno tiene que entender que 80% del pueblo está en su contra. El Gobierno tiene que respetar a la mayoría. Tienen que convocarse las elecciones regionales, municipales y presidenciales para que el pueblo decida. El TSJ dio la sentencia pero el CNE no ha fijado fecha para la renovación de los partidos”.

 

José A. Vega (VV): Estrategia

“Nosotros hemos advertido el carácter totalitario y dictatorial de este régimen, que lo lleva a no querer medirse en unas elecciones. Todas las encuestan señalan que hoy perderían cualquier elección.

Es el momento para que desde los partidos políticos, desde la fuerza que hace oposición al régimen, nos sentemos a analizar cuál es el escenario, cuál es la estrategia que tenemos que trazar si la posibilidad real es que más nunca haya elecciones en Venezuela. Ya fue eliminado el revocatorio, fueron suspendidas las elecciones a gobernador. Creo que es el momento de sentarse a trazar una estrategia que permita el desalojo de la dictadura del poder, no necesariamente por la vía electoral. Los partidos hicieron una alianza que dio sus frutos y  ha tenido éxitos pero si se truncan y se cierra definitivamente el camino electoral no podemos paralizarnos y los pueblos tienen los dispositivos y los instrumentos para desalojar a quienes han traicionado la Constitución y a la democracia. Tenemos que revisar nuestra historia para retomar el hilo constitucional”.

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