Resguardar la integridad física de sus hijos es prioridad para los padres

Mariángel Durán | Foto: Cortesía |

En medio de la crisis política, social y económica que viven los venezolanos, la mayoría de los padres y representantes han tomado la decisión de mantener a sus hijos en casa con el firme propósito de resguardar su integridad física y garantizar su seguridad.

Así lo han expresado en las distintas cartas, escritas a puño y letra, que esta semana fueron dirigidas a directivas de varios planteles educativos privados que han sido inspeccionados por parte de supervisores de la Zona Educativa (ZE) del estado Lara.

Frente al ausentismo escolar, evidente desde el pasado 17 de abril, la ZE insiste en que las clases no se encuentran oficialmente suspendidas y, en consecuencia, sus funcionarios iniciaron un ciclo de visitas a las instituciones con el propósito de evidenciar que sus puertas esténabiertas para los alumnos y que el personal se encuentre en sus puestos de trabajo, con lo cual buscan velar por el cumplimiento del calendario escolar y así como “resguardar y garantizar el derecho a la educación”.

En un comunicado enviado a los medios de comunicación, Mirna Víes, aseguró que “el incumplimiento de la normativa legal vigente tendrá consigo sanciones administrativas, disciplinarias y penales previstas en la disposición transitoria primera numerales 2 y 4 LOE”.

Pero para los padres como Carolina Reyes, no se puede esperar a que ocurra un incidente qe lamentar y “en estos tiempos de inestabilidad y de protestas, prevalece el resguardo de la integridad física de los niños y adolescentes, por ende el derecho a la vida”.

La Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA) establece que el primer derecho de esta población es el “Derecho a la vida”, en su artículo 15 y en e 32 establece lo concerniente al “Derecho a la integridad personal” y aclara que comprende “la integridad física, síquica y moral”.

Basados en estos derechos, los padres y representantes han considerado que “no están dadas las condiciones” para enviar a sus hijos a clases.

“Cada vez que me llega un llamado a clases de parte del colegio, me pregunto ¿quién me garantiza la seguridad e integridad de mi hija en caso de que se presente un conflicto en las inmediaciones del plantel?”, expresó la representante Katiusca Salazar, en una asamblea realizada esta semana en un recinto educativo privado, en la cual muchos padres expresaron sus temores e inquietudes y además concluyeron que los representantes de la Zona Educativa deberían estar presentes en esas convocatoria para que escuchen sus argumentos.

Por su parte, los directivos de varios colegios aseguraronque se encuentran levantando informes con las expresiones de los representantes, al tiempo que les piden acompañar el desarrollo académico de sus representados en el hogar, mediante el repaso de los contenidos vistos en los dos primeros lapsos académicos y la realización de lecturas o prácticas de los contenidos previstos para el tercer y último lapso.

Sin embargo, extraoficialmente se conoció que el despacho zonal prohibió el envío de guías de estudio u asignaciones para los estudiantes, mediante correo electrónico o redes sociales, basados en el argumento de que dicha práctica fomentaría el ausentismo escolar.

Ante esta circunstancia, muchos padres dicen sentirse en capacidad para ofrecer educación en el hogar a fin de mantenerlos al día mientras se mantienen la situación extraordinaria de crisis, que no se encuentra contemplada en ninguna ley o reglamento.

Frente a las dudas de si perderán o no el año escolar, la presidenta de la Asociación Larense de Educación Privada (ALEP), Erlinda Frías de Hartliep, dijo recientemente que ya se cumplió con el 75% del contenido programado para este año escolar 2016-2017.

Opinar y ser oído

“Mi hija me ha dicho que le da temor ir al colegio, me dijo que prefiere perder el año escolar”; “mi niña ha presenciado los enfrentamientos en las manifestaciones y, aunque de lejos, últimamente ha estado nerviosa frente a la situación, por eso no quiero exponerla en la institución ni delegar en el personal (docentes y directivos) la responsabilidad de su seguridad física y síquica”; “conozco casos de adolescentes que han sido detenidos por estar solos en las calles, aunque vengan del cine o de comer helados con sus compañeros, por eso en conjunto con mi hijo -que estudia cuarto año de bachillerato- hemos decidido que se mantendrá en la casa”, son algunas de las expresiones de los representantes que se escuchan en las asambleas o que se leen en los grupos WhatsApp creados para intercambiar información sobre la educación de sus hijos.

En tal sentido, se apegan al artículo 80 de la Lopnna, que establece el derecho de los niños y adolescentes de opinar y ser oídos, el cual profundiza en sus literales el derecho
a) Expresar libremente su opinión en los asuntos en que tengan interés
b) Que sus opiniones sean tomadas en cuenta en función de su desarrollo.

 

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