Temporada vacacional afecta presupuesto de padres

María Fernanda Peñalver | Foto: Archivo |
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Anteriormente las vacaciones eran una época para disfrutar en familia y realizar diversas actividades, tanto en la ciudad como fuera de ella; sin embargo, la realidad del país ha provocado que esto no sea posible para muchos padres, quienes no pueden “darse el lujo” de pasar siquiera un día en un centro comercial.

Considerando que el sueldo mínimo es de 97.531 bolívares, una familia de cuatro integrantes fácilmente podría consumir dicha cantidad en una sola salida sin mayor problema.

Ir al cine implica un gasto de 4.500 bolívares por entrada general en el caso de los adultos, mientras que los niños cancelan un precio de 2.500 bolívares; esto arroja un total de 14.000 bolívares únicamente en entradas, pero el costo puede ser cercano a los 20.000 bolívares las cuatro entradas si se trata de una película 3D.

En esto no se incluye la compra de caramelería, cuyo combo familiar de cotufas grandes y dos refrescos tiene un valor de 24.000 bolívares. Esto significa que únicamente en esta actividad se puede gastar el 38% del sueldo mínimo.

Es común escuchar a los padres quejarse debido a que “el dinero se va fácil, pero cómo cuesta ganárselo”, siendo esta la realidad de gran parte de los venezolanos quienes deben subsistir con un salario base.

En el caso de pasar una tarde recorriendo tiendas y consumir algún postre, la opción más económica pueden ser unas barquillas, cuyos costos oscilan entre los 4.000 bolívares y 10.000 bolívares (las más sencillas en distintas heladerías).

Cenar sería otro gasto, si bien son muchas las alternativas, una de las más sencillas y quizás no tan costosas son las pizzas.

Una familiar tiene un precio aproximado a 50.000 bolívares sin bebida; siendo el 51% de un sueldo mínimo.

Estas tres opciones anteriormente podrían hacerse en un solo día, pero ahora resulta sumamente costoso, además del costo de estacionamiento o transporte que se debe cancelar.

La temporada vacacional ahora más que una época de relajación para muchos significa tensión, puesto que deben ingeniárselas para que los niños tengan momentos recreativos a pesar de la situación económica que se pueda tener.

Viajar ahora resulta inimaginable para muchos representantes, quienes buscan las opciones más económicas como visitar algún parque o plaza con los niños y que estos hagan uso de bicicletas, patines o algún otro juego para entretenerse.

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