Dra. Nelly Cuenca de Ramírez: “La Ley Contra el Odio es para perseguir la disidencia”

P. S. | Foto: Archivo |

Si uno no presumiera lo que está detrás de la llamada Ley Contra el Odio por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, podríamos pensar que es un texto con buenas intenciones para promover el amor, la confraternidad y la solidaridad, declaró la Dra. Nelly Cuenca de Ramírez, presidenta del Centro de Resolución de Conflictos del Colegio de Abogados del estado Lara.

Pero, esa ley ha sido diseñada para perseguir la disidencia política, porque si hay que aplicarla, entonces, se debe comenzar en primer lugar al Presidente de la República, quien no tiene horario alguno para insultar, agredir, descalificar, amedrentar y amenazar a todo el que no piense como él y hasta para enjuiciarlos.

En ese mismo orden debe ser aplicada a Diosdado Cabello que con El Mazo Dando no hay día en que no incite el odio contra todos los que no sean de su organización política. Y así como él, otros, entre los cuales están los que tienen a su cargo programas como La Hojilla, Zurda Konducta y demás espacios televisivos ocupados por el oficialismo. En todos ellos se incita al odio.
Cuando yo vea que le abra procedimiento a esas personas que he mencionado y demás individuos, algunos de los cuales sean condenados a veinte años, yo creeré en las bondades de la mencionada ley.

Por lo pronto, no creo en bondades. La materia que regula no es la que pregona, sino asfixiar a la disidencia y además, llevarla a prisión.

Tanto el tema de la paz como el de tolerancia le hacen falta al Gobierno, especialmente porque yo soy parte de un pueblo que se siente maltratado, que sus necesidades no son satisfechas.

En cuanto al término fascista que es utilizado en el texto a que hace referencia, la Dra. Cuenca de Ramírez dijo que el oficialismo no tiene claro lo que significa ese término.
El fascismo parte de alguien que está en el ejercicio del poder y actúa como los que están en este Gobierno. Como dice la Biblia: de todo hay en la viña del Señor. Generalizar que todo el Gobierno lo hace sería quizá injusto; pero, los que más ruido hacen son los que encabezan el régimen.

 

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios