Artesanos de Santa Rosa: “No es cuestión de visitas, sino de ventas”

Erick Valcazar | Fotos: Iván Piña |

Para los artesanos, mantener su negocio en pie, se ha vuelto una dura tarea desde inicios del año, con un aumento excesivo en los productos o materiales que los coloca en una situación de seguir o desistir. Esta realidad afecta a todos los usuarios que dedican su tiempo al comercio, y más en estas temporadas de visita a la Divina Pastora.

Gran parte de los comerciantes informales hasta los mayoristas, se ven perjudicados por múltiples factores que los rodea. Uno de ellos es la falta de efectivo, pues prefieren ahorrar para alguna emergencia en vez de invertirlo en algún producto que no es prioridad. Por eso, la pregunta obligada de todo visitante es: “¿Tiene punto de venta?”.

No contar con uno de estos dispositivos de comercio electrónico perjudica aún más a los comerciantes, que realizan un esfuerzo mayor para poder tener un espacio en Santa Rosa y así vender sus artesanías, calendarios, comidas, entre otros. Mientras que otros puestos tienen punto de venta y se corren la voz entre ellos para hacer un trato con el dueño del equipo tecnológico.

En el recorrido que realizó el equipo del Diario EL IMPULSO, concluyó que hay un puesto que acepta un convenio de cobrarles 10 % a aquellas tiendas que mandan sus clientes a cancelar con sus tarjetas en el punto de venta de este establecimiento, algunos confían en este servidor porque es una persona que tienen tiempo conociéndola.

Los propietarios de estos puestos mantienen una relación agradable entre colegas debido a que se ven en distintas procesiones del país, como la de la Virgen del Valle, la Chiquinquirá de Maracaibo, entre otras que se realicen. Confiesan que andan detrás de las vírgenes por su amor al catolicísimo que los conecta más hacia el amor de Dios.

También son afectados

Cuando faltan pocos días para la procesión de la Excelsa Patrona, los vendedores comentan que había muchos más de ellos ofreciendo mercancía de comida en variedad, incluso mantenían una guerra de precios por vender más que el rival, sin embargo, esto ya no es posible porque si se vende un producto por debajo del precio pierden la inversión y al comprar de nuevo el producto ya ha aumentado su valor.

Uno de los vendedores explicó: “La gente no entiende el problema del porqué necesitamos efectivo, cuando vamos a reponer la mercancía que vendimos algunos locales no tienen punto de venta” y dicen solo aceptar efectivo, “esto nos pone en una situación de desesperación”, comentó Julio Barragan.

Vender algodón de azúcar se ha vuelto una filosofía, el precio elevado del endulzante ha hecho que muchos comerciantes abandonen la venta de este producto por sus altos costos. “Esta situación ha generado un cambio drástico, ayer vendía los algodones en 10 mil, y hoy (ayer) me informaron que subieron, entonces ahora los vendo en 15 mil bolívares. Llevo una hora en este punto y solo he vendido dos algodones”, explicó Mileidy Aranguren con preocupación.

Las ventas han cambiado para el pueblo de Santa Rosa en comparación con años anteriores.

Aseguran que esta ha sido una de las peores crisis del comercio que han podido vivir en sus tantos años de participación.

Su fe está en el 14 de enero esperando con mucho fervor que la Patrona los ayude a vender su mercancía; uno de ellos realizará su promesa de obsequiar recuerdos de la Divina Pastora si logra vender gran parte de sus productos.

 

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