FOTOS: Trabajadores de CEMEX protestaron y no pudieron llegar a la Gobernación de Lara

Lorena Quintanilla Muñoz | Fotos: Stiven Valecillos |

Desde hace tres semanas los trabajadores de la Corporación Socialista de Cemento S.A. han hecho sentir su reclamo en torno a sus reivindicaciones salariales. En varias oportunidades se vieron en la necesidad de cerrar la intercomunal Cují-Tamaca.

Cansados de no obtener respuestas, los trabajadores de la planta de cemento Vencemos, antigua Cemex, decidieron marchar desde la compañía hasta la sede de la Gobernación de Lara. No obstante, al llegar a la entrada de Pata e’ Palo, efectivos de la Policía de Lara (Polilara) y de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), obstaculizaron el recorrido, formaron un piquete y les dijeron a los manifestantes que hasta ese punto podían llegar.

En el sitio los afectados por la paralización de la planta mostraron sus pancartas y elevaron su voz de protesta al grito de “somos cementeros, no somos guarimberos”.

Justo a las 9:20 de la mañana se presentaron Román Maniglia, director del despacho de la gobernación; José Calatrava, comandante de Polilara y Luis Contreras, director general de la Alcaldía de Iribarren, quienes intercedieron en medio de la protesta.

Aunque Contreras y Calatrava desaparecieron rápidamente del sector, sin ofrecer declaraciones precisas respecto a su presencia en la manifestación, Maniglia pidió a los trabajadores conformar una comisión de 10 cementeros, quienes serían recibidos por la gobernadora Carmen Meléndez. El objetivo no era otro que consignar un documento con una serie de reclamos y realidades que afecta a estos venezolanos.

Se conoció que el director de la alcaldía también propuso una reunión entre los trabajadores y el alcalde de Iribarren, Luis Jonás Reyes Flores.

¿Qué reclaman?

Orlando Chirinos, representante del Sindicato de Cemento en Lara, declaró que quieren que la industria produzca nuevamente las nueve millones de toneladas métricas de cemento anuales.

“Nosotros queremos producir, la gente quiere trabajar, que la industria siga generando esa capacidad de trabajo. Sin embargo, la industria está paralizada técnicamente, por eso elevamos nuestra voz de alerta. Le hacemos un llamado sincero a la gobernadora del estado Lara que se identifica con la esperanza”.

Destacó que en Lara se trata de 700 trabajadores afectados, a escala nacional se calcula que la cifra alcance los 8.000 cementeros directos.
Chirinos apuntó que salieron a las calles a fin de presentarle un documento a la mandataria regional.

“Le solicitamos a la gobernadora, como primer puente, elevar los graves problemas de la industria cementera al Presidente de la República”.

Advirtió que la crisis arriesga la construcción de las tres millones de viviendas planteadas para este año.

Enfatizó que es prioridad del Estado proteger las fuentes de empleo.

“Planta Lara está paralizada completamente. En 71 años de lucha que tiene el sector, es la primera vez que hemos salido a la calle, preocupados por la situación de la industria”.

Aclaró que la marcha no era de carácter político, tampoco para levantar banderas de organizaciones políticas.

“Le hacemos un llamado urgente a las autoridades como clase trabajadora preocupada por defender nuestras fuentes de empleo, por reivindicar a los trabajadores que tienen 10 años con un contrato colectivo vencido y un detrimento del poder adquisitivo ante este escenario de hiperinflación que se come los bolsillos de la gente. La movilización pacífica era simplemente para entregarle un documento a la gobernadora, lamentablemente no nos permitieron continuar el recorrido y será una comisión la que consigne el pliego”.

Exhortó al Ejecutivo regional visitar la planta y reunirse con los trabajadores del cemento.

Fases de la industria

Chirinos explicó que la industria cementera comprende varias fases: concreto, trasporte, agregado y cemento. El cemento es la materia prima. Los transportes están parados por baterías, cauchos, filtros, aceite y repuestos. La maquinaria del sector concreto se encuentra en similares condiciones.

“No queremos satanizar al ministro ni a la dirección de Venezolana de Cementos que está llegando a la empresa. Hemos salido en tono de preocupación. Esa empresa no se paró por nosotros sino porque no hubo inversión a tiempo y no hay repuestos”.

Insiste en la entrega de recursos a la corporación con el fin de cumplir con las tres millones de viviendas prevista por el gobierno para 2018.

Recordó que la capacidad operativa de la planta Barquisimeto es de 9.000 toneladas semanales, actualmente no se produce nada porque la industria está técnicamente paralizada, no hay repuestos, no hubo inversión.

Testimonios

La primera fuente de empleo en el mundo es la construcción, si permitimos que se siga arruinado la industria se va a generar un altísimo desempleo a escala nacional, dijo Abner Mendoza.

Por su parte, Pedro Peña del sector construcción, expuso que la realidad es dramática.
Luego de gozar de un valioso contrato colectivo, ahora no les alcanza ni para el pasaje.

“Ganamos menos de lo que vale un huevo. Si la industria del cemento se para los trabajadores de la construcción no tenemos qué hacer. Al gobierno no le importa que muchos obreros se estén yendo del país. Más del 90 % del sector construcción está paralizado. Solo cuatro obras han arrancado este año”.

José Luis Gallardo, añadió que los militares corruptos tienen quebradas todas las empresas privadas, quienes permiten que operen las mafias del cemento. “Los obreros nos estamos muriendo de hambre”.

Asimismo, Edgar Martínez, dijo que les deben utilidades, bono de alimentación, uniformes y contrato colectivo.

 

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