Situación de los pacientes renales se agudiza paulatina y silenciosamente

Lorena Quintanilla Muñoz | Foto: Archivo |

La crisis de insumos y medicamentos se agudiza. Los pacientes renales y trasplantados se sienten hoy más que nunca condenados a muerte.

Héctor Daniel Colmenárez, presidente de la Fundación Amigos del Paciente Renal en Lara, declaró este jueves que la realidad de los enfermos renales no ha variado mucho, al contrario, se agudiza paulatina y silenciosamente.

“Ahora son los riñones artificiales, que el gobierno adquirió hace cinco años, los que se están quedando sin repuestos”.

25 máquinas dializadoras en el estado Lara se están quedando inoperativas porque no hay repuestos, reiteró.

“Son máquinas dañadas, les han hecho más de cinco inspecciones, se han solicitado los repuestos, han venido siete técnicos a revisarlas y la situación no cambia”.

Esas 25 máquinas dañadas se traducen en 75 pacientes que dejan de dializarse los lunes, más 25 pacientes que dejan de dializarse los martes.

“Son más de 200 personas que no se están aplicando su diálisis continuamente, es decir, tres veces a la semana”.

Como consecuencia de esta realidad el paciente se deteriora, retiene líquidos y acumula toxinas, lo cual perjudica y compromete la vida de la persona.

Serían culpables

Colmenárez responsabilizó al Ministerio para la Salud y al Seguro Social de lo que le pueda ocurrirle a un paciente renal y trasplantado.

“Los trasplantados están en las mismas condiciones porque los inmunosupresores no han llegado a Venezuela. Linda Amaro prometió que en 15 días resolvía esta situación y la verdad es que no ha resuelto. El Seguro Social prometió traer los inmunosupresores y no los ha traído. Los pacientes trasplantados están a punto de perder un órgano donado por algún familiar para que pudiera seguir viviendo, hoy lo pueden perder”.

Sigue la crisis

El vocero considera que se ha alcanzado un punto crítico porque cada día más pacientes se incorporan a la lista de enfermos renales. Esto ocurre porque los enfermos no consiguen insulina, antihipertensivos, medicamento para el lupus, entre otras patologías.

Expone que en todas las familias venezolanas existe algún miembro potencialmente expuesto a padecer un problema renal ya que por lo general se trata de un individuo hipertenso o diabético.

La próxima semana anunciarán nuevas protestas ante la realidad que padecen y que hasta ahora es resuelta con “pañitos de agua tibia”.

“Vamos a seguir en la calle, nosotros no nos vamos a dejar morir, preferimos estar en la calle que estar esperando la muerte”.

 

 

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