Días de calor y noches de lluvia no detienen caravana #2Nov

La caravana de miles de migrantes hondureños reinició el viernes su marcha por el sur de México a 20 días de haber comenzado su travesía con el objetivo de llegar a la frontera con Estados Unidos.

Saúl Guzmán, de 48 años, que viaja con su hijo Dannys, de 12, pasó la noche tratando de cubrirse de la intensa lluvia con una lámina de plástico. “Ya he pasado por mucho”, se lamentó. Después de días caminando bajo un sol abrasador, noches de mal dormir y sus efectos en el cuerpo, a Guzmán sólo lo impulsa mirar hacia adelante. “Yo quiero pasar mi vejez diferente, ya no en esta pobreza”, explicó.

En Honduras dejó a su madre anciana que padece demencia senil y un ataúd para ella “o para mí, si no regreso”.

Los migrantes se dirigen hacia Donají, unos 46 kilómetros al norte en el estado de Oaxaca, luego de una larga noche en la que muchos durmieron empapados.

“Ya se adentró una avanzada y allá vamos a comer y descansar”, explicó Walter Cuello, uno de los coordinadores de la caravana.

En la orilla de la carretera, Sara Arteaga le daba un medicamento a su bebé José Miguel, de tan solo un año y medio, porque tiene gripe, explicó la mujer. El bebé luchaba, se quejaba y se tapaba la boca con las manos para evitar tomar la medicina.

Las autoridades mexicanas no han detenido a la caravana principal de unos 4.000 migrantes, aunque han seguido de cerca sus movimientos.

La caravana intentó sin éxito que las autoridades les permitieran partir en autobús desde Juchitán, por lo que no tuvieron otra opción que hacer el recorrido caminando hasta Matías Romero y pedir viajes a dedo.

Pero la policía federal detuvo a los camiones de carga y obligó a los migrantes a descender por considerar peligroso que fueran colgados de los costados o de la parte superior de los camiones.

“¡Abajo, abajo!”, le gritaba el policía federal Benjamín Grajeda a un grupo de migrantes que iban colgados de un camión. “Si van adentro sí pueden ir, pero afuera no”, les advirtió, tras pedir que les dieran prioridad a las mujeres y los niños.

En otros puntos a lo largo de la ruta la policía obligó a las camionetas pick up sobrecargadas a dejar a los migrantes.

 

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios