#OPINIÓN Lectura: Imposible (Parte II) #1Ene

Carlos Mujica | Ilustración: Victoria Peña |

Se sabe que la materia está compuesta de partículas. Partículas reales, con masa y espín ½; y, partículas virtuales, sin masa y espín 0. La partícula de luz está conformada por la masa de una partícula real y por la energía de la partícula virtual. Se entenderá que la partícula virtual es la partícula de la energía. Energía procedente directamente del Sol; En el caso de las partículas reales todas conforman la atmósfera gaseosa de la Tierra. Todos los cuerpos ponderables tienen sobre su superficie una atmósfera.

La partícula virtual de la energía tiene una velocidad de 300.000 trescientos mil kilómetros por segundo. La partícula de masa real de la atmósfera está sometida a la ley de la gravitación; atrae y es atraída; tiene peso. Si las partículas virtuales, que no las afecta la atracción, tienen la velocidad de 300.000 km/s. . Es imposible que la masa de las partículas gaseosas de la atmósfera de la Tierra, puedan, con su peso de atracción, asumir la misma velocidad de la partícula de la energía.

De modo que, cuando un mismo científico anuncia haber descubierto conjuntamente la velocidad ondular de la luz y la velocidad de las ondas electromagnéticas (la energía), y confirma que la energía tiene la misma velocidad de la luz, de 300.000 km/s. está confundido. La partícula de masa real sometida a la ley de la gravitación no puede, de ninguna manera, moverse a la misma velocidad de la energía. Además, si la partícula de masa gaseosa se moviera, los cuerpos ponderables estarían expuestos a quedarse sin atmósfera. La confusión se origina porque no es la partícula de masa real la que se mueve, sino que es la partícula virtual de la energía la que se mueve en la atmósfera a la velocidad tantas veces nombrada en esta crónica. A esa velocidad solamente se mueve la partícula virtual de la energía. La atmósfera se mueve en el aire, en el viento y en los huracanes, pero todo ese movimiento es dentro de la atmósfera y nunca para asumir velocidades tan rápidas como la de la energía.

La confusión también se sustenta porque la energía es invisible, pero no la luz; en todos los casos, la que aparenta moverse es la luz. Es razonable pensar que, debido a la invisibilidad de la energía, se le atribuya a la luz visible el movimiento. La energía es invasora y la atmósfera invadida se va iluminando a su velocísimo paso dejando la sensación de que la luz se mueve.

Carlos Mujica – [email protected] – @carlosmujica928

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