#OPINIÓN Ventana abierta: El mendigo es otro #20Feb

Eduardo González |

Fe de errata: En artículo anterior, N° 666, de nuestra autoría, referimos al número N° 665 y la fecha correcta de dicha publicación es el 06/02/19.

Para recodar:

“Había un hombre rico, que se vestía de púrpura…  Había también un mendigo llamado Lázaro…”

(Lucas 16: 19, 20)

Cuando Jesús de Nazaret, habló en parábolas, aprovechó las creencias culturales de la época, y la del “rico y Lázaro” no es una excepción; donde los fariseos admitían que el “infierno”, era un lugar donde iban los malos que morían, y por ello Cristo mandó al rico para allá, quien pudiendo ayudar al pobre, no lo hizo. En cambio al morir el mendigo, como Lázaro, lo presentó en el cielo, aunque no tenía riqueza, pero creía en Dios. Además, aquellas personas consideraban que Abraham era quien daba la bienvenida, tal cual lo dicen de Pedro para este tiempo, y eso no es bíblico.

Jesús enseñó que tenemos una sola vida para compartir, ayudar, o creer en Dios, quien es el único que nos puede salvar. Al cielo no llegamos por ser ricos (aunque no es malo tener dinero), o por hacer grandes obras, pero tenemos que hacerlas y ellas son el resultado de confiar en un Salvador. (Reforzar con: Hebreos 8:11-19; Marcos 10: 25; Eclesiastés 9:5.6; Salmos 146:4, entre otros).

En sentido similar, Venezuela es un país rico, pero pobre y destruido a la vez, y el gobernante no ayuda donde más se necesita. Hasta algunos funcionarios se ha enriquecido ilícitamente y algunos andan como quieren, y se siguen gastando dinero patrimonial, hasta pretenden comprar armas, cuando hay hospitales y escuelas “en el propio suelo”. Y con todo eso, no permiten que entre la ayuda humanitaria. Lamentablemente están ocupando el lugar del rico de la parábola.

El tema de la ayuda para Venezuela, no es nuevo, tal como lo refrenda la página: www.ayudahumanitariavenezuela.org/index.htlm (12/02/14). Y llama la atención que para el mismo año, 2014, encontramos una referencia que activaron un programa de gobierno llamado: “Estado mayor especial de alimentación” (archivo.globovision.com) ¿Será para tapar las voces de ayuda que requería o requiere el país? Hace poco, lo activaron de nuevo.

 Inclusive, con eso de las pensiones (algo plausible), bonos, misiones y otros, un gobierno se hace popular, pero se ha transformado en una “espada de Damocles”, ya que a cambio del apoyo incondicional, se la pasan a la espera de tanta prebendas y no quieren ni trabajar, hecho que ha contribuido a destruir el aparato productivo del país.

Triste, que muchos de los que apoyan, sin condición a los gobernantes de turno, andan recogiendo dinero para su salud o la alimentación, de sus familiares o amigos y aparentan que son felices. Por esta y otras razones, el hambre, la enfermedad y la muerte, se acrecentaron estos últimos seis años; la diáspora, los hospitales y los cementerios lo demuestran, y  quienes gobiernan están empeñados en decir: El mendigo es otro.

Ellos sostienen que no hay necesidad de pedir o mendigar. Pero muchas personas y países se dieron cuenta de la triste realidad y las mentiras, sin embargo, están haciendo grandes esfuerzos para ayudar a los desfavorecidos, que somos muchos, y a veces ellos dan más de lo que pueden o tienen, con el fin de auxiliar a sus amados y/o al país.

Aunque nadie se salvará por la pura fe, porque la fe sin obras es muerta (Santiago 2:14), para los que socorren o comparten, Dios los recompensará (Mateo 25: 40).  Y, así como Venezuela necesita la ayuda humanitaria, aunque muchos lo nieguen (el auxilio o la Salvación), todos requerimos de ambas, como lo dijo Jesús en las parábolas o literalmente.

Eduardo Iván González González

www.ventanabiertalmundo.com

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