Ciclo de siembra de invierno podría perderse por falta de insumos y financiamiento #19Mar

Juan B. Salas | Foto Archivo |

El principal y más importante ciclo de siembra en Venezuela, el ciclo norte invierno, que comienza a mediados de abril, nuevamente está en riesgo, debido a que las peticiones de los productores agrícolas, en cuanto al suministro de insumos, no han sido atendidas.

Llegar a esta dramática conclusión se  desprende, de las declaraciones y pronunciamientos que han venido haciendo gremios como Federación de Asociaciones de Productores Agrícolas (Fedeagro) y la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga), cuyos miembros han sido duramente golpeados por la falla eléctrica que afectó a todo el país, siendo multimillonarias las perdidas registradas por los ganaderos venezolanos.

Ya para esta época se deberían haber adelantado los trabajos de preparación de las tierras, para estar listos al inicio del ciclo; sin embargo, los agricultores continúan sin las semillas, sin fertilizantes, sin agroquímicos; sin repuestos para las maquinarias como cauchos, baterias, lubricantes; con sus tractores obsoletos debido a que ya han cumplido su ciclo de vida útil y desde hace varios años no ingresan tractores, rastras, cosechadoras nuevos, para nuestros productores del campo.

De acuerdo con las cifras que  maneja Fedeagro solo hay 100.000 bolsas de semilla de maíz, el acopio de fertilizantes está en su mínimo histórico de los últimos 40 años, agroquímicos casi en cero; mientras que el financiamiento total agrícola no alcanza  ni para sembrar 80.000 hectáreas de maíz.

La falta de financiamiento necesario, se debe a que el Ejecutivo, con la aplicación de políticas de encajes, a través del Banco Central de Venezuela, ha limitado al máximo la capacidad de la banca para atender la demanda crediticia de los sectores de la producción, entre ellos los agricultores, ganaderos, sector manufacturero, el comercio y los servicios.

 Mientras tanto Agropatria, que tiene la responsabilidad de atender las necesidades de los productores agropecuarios, se ha convertido, de acuerdo con el criterio de los trabajadores del campo, en otro “elefante blanco”, que no tiene la capacidad necesaria para atender la demanda de insumos que reclaman los agricultores y ganaderos tradicionales.

A esto se agrega una galopante hiperinflación, que ha encarecido los precios de la mayoría de los insumos agrícolas, que hoy lucen “incomprables” para la gran mayoría de los trabajadores del campo, lo que se avizora para el resto del 2019 es la profundización de la escasez de alimentos, así como el alza desmedida de los pocos rubros que se puedan producir, convirtiendose en el doceavo año de caída consecutiva de la producción agrícola nacional.

Pero además hay que agregar que el hampa esté haciendo estragos en el campo, los robos de equipos, bombas, mangueras, el cobro de vacunas la extorsión y los secuestros de los agricultores y ganaderos, están a la orden del día, ya que a pesar de las múltiples denuncias que se han formulado en todas las instancias del sector público como Ministerio de Relaciones Interiores. Justicia y Paz, Ministerios de la Defensa, de Agricultura y Tierras y Defensoría del Pueblo, los agricultores no han  obtenido repuestas satisfactorias, por lo que la delincuencia continúa actuando amparados en la mayor impunidad, lo que ha contribuido a que muchos productores del campo abandonen sus fincas, o las vendan a precios irrisorios, ante el temor de perder la vida o ser víctimas de un plagio.

Tanto la dirigencia de Fedeagro como la  Fedenaga se han puesto a la orden del Presidente (E) Juan Guaidó, con quien se han comprometido a impulsar la producción agrícola nacional, en la medida en que sus requerimientos de insumos sean atentidos, advirtiendo que las tierras existen, el capital humano aún sigue, en buena medida, haciendo esfuerzos para producir la comida de los venezolanos, pero a la vez han señalado en forma categórica, que lo único que no pueden hacer “son milagros”.

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