#OPINIÓN Se busca un emprendedor: La Ropa usada se cotiza #19Mar

Italo Olivo | Ilustración: Victoria Peña |

“La reutilización de ropa guardada en los armarios de los hogares a través de la venta, ahorra 200 dólares, entonces no se trata tan solo de ganar un espacio precioso en los armarios” La compañía ThredUp

El bajo Manhattan se convirtió durante toda una semana en un hervidero, con las grandes modelos del momento desfilando por las pasarelas con los coloridos diseños para la próxima temporada de primavera. James Reinhert, sin embargo, ve el negocio en lo opuesto: en dar una segunda vida a prendas de grandes marcas casi nuevas antes de que se queden abandonadas para siempre en el fondo del armario.

Reinhert es el gerente general de ThredUp, uno de los mayores portales dedicados a la reventa de ropa y accesorios de segunda mano. El ejecutivo fundó la sociedad hace seis años en Cambridge (Massachusetts) junto a otros dos socios. Su sede está ahora en San Francisco (California).

La reventa de ropa en Internet no es nueva. Mucho antes de que apareciera ThredUp se recurría al escaparate virtual de eBay para colgar las prendas que ya no se utilizaban e intentar sacarle unos dólares antes de donarla. Eso era cuando eBay operaba como una plataforma de subastas, lo que le convirtió en una mina para los cazadores de gangas.

La web de ThredUp forma parte de un movimiento conocido como “consumo compartido”, en el que han emergido durante los últimos años portales dirigidos a jóvenes profesionales, especialmente mujeres, que quieren renovar su armario a un coste más que razonable. Es, además, un segmento en el que aún no está metido Amazon, pero en el que eBay sigue controlando una buena parte de las ventas.

ThredUp está considerada como una de las webs en esta categoría del negocio de la moda mejor financiadas, con más de 125 millones de dólares recaudados. El dinero fresco que captó ya le permitió abrir un segundo almacén en la costa atlántica, para así reducir los tiempos de entrega. La valoración de la compañía asciende a 500 millones de dólares.

La mitad de los clientes de ThredUp, no había comprado ropa usada antes de recibir en casa ropa en sus particulares bolsas de lunares turquesa. Cada portal le da un giro diferente para conseguirlo. Lo que distingue a ThredUp es que el vendedor debe enviar antes su producto a la compañía para ser examinado y fotografiado. Los que no respetan las normas de calidad, son vetados. La mitad de la mercancía que reciben es desechada. Así consigue a la vez dar uniformidad a toda la oferta que se presenta en el portal.

Mientras que eBay se queda con un 10% del valor de la venta, ThredUp es la que establece el precio de la mercancía que recibe. La ropa que se ofrece en la página está en perfectas condiciones cuando llega a manos del cliente y el precio final que se paga es notablemente más bajo que en una tienda de marcas tan populares como Gap o Calvin Klein.

Una tercera parte de sus clientes tienen unos ingresos anuales de 100.000 dólares. La compañía suele pagar por la ropa de segunda mano en forma de crédito para adquirir otras prendas o accesorios en el portal, o hace una transferencia de efectivo por vía PayPal que suele tardar unos 15 días en llegar.

Definitivamente, el atractivo de ThredUp en concreto, es que está probando que pueden cambiar la percepción negativa que por lo general tiene el consumidor hacia los artículos de vestir de segunda mano.

Italo Olivo

www.iolivo.com

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios