Duelo en el gremio abogadil y universitario por fallecimiento del Dr. Pablo Chiossone #17Jun

Pacífico Sánchez | Video y Fotos: Gisela Carmona - @giselacarmonag |

Gran pesar ha ocasionado el fallecimiento del doctor  Pablo Chiossone, considerado por sus colegas del gremio abogadil como un excelente profesional del derecho y un extraordinario docente.

El Dr. Chiossone, quien fue defensor público y juez penal hasta que fue jubilado por el Poder Judicial, se dedicó a la docencia en la Universidad Fermín  Toro, donde se ganó el respeto de toda la comunidad universitaria.

Una vez conocida su muerte, fue sentida la pérdida de este barquisimetano, quien estaba casado con la profesora Yuyita de Chiossone, exsecretaria general de gobierno y presidenta de  la asociación de donantes de sillas de rueda para enfermos de la región.

Es de resaltar que la familia Chiossone ha sufrido en los últimos años dos grandes pérdidas: Primeramente, el asesinato a manos de terroristas del Estado Islámico de Pablo Ernesto Chiossone, piloto de una aerolínea, cuando junto a otras personas fue secuestrado en un hotel del Medio Oriente. Y ahora con el fallecimiento del Dr. Pablo Chiossone, quien venía sufriendo quebrantos de salud desde hacía cierto tiempo.

“Lo conocí cuando yo era juez penal y él, defensor público”, dijo el Dr. Jorge Rosell, exmagistrado del Tribunal Supremo de Justicia.  “Toda su vida estuvo dedicada a la educación, ya que siendo abogado e incluso, estando dedicado al  Poder Judicial, impartió clases de educación artística en liceos de Barquisimeto”.

Para el Dr. Rosell, el Dr. Chiossone fue en el sentido apropiado un caballero,  excelente profesional del Derecho y  un verdadero  defensor de los derechos ciudadanos.

Igualmente, el Dr. Domingo Montes  Martínez, exconcejal, señaló que su extinto colega fue un extraordinario abogado y un excelente educador, quien “supo granjearse el respeto, el aprecio y la admiración de todos los que tuvimos la dicha de conocerlo y tratarlo”.

Hay que reconocer que en el derecho penal fue un maestro, a quien los abogados consultaban permanentemente, indicó, porque de verdad tenía pleno conocimiento de esa ciencia.

Por su parte, el Dr. Joel Rodríguez Ramos –manifestó que el Dr. Chiossone fue quien le estimuló para que ingresara como docente en la Fermín Toro, después de haber sido jubilado de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado.

“Considero que con su muerte el estado Lara ha sufrido una gran pérdida, porque no solo ha perdido a uno de sus hijos más ilustres, sino porque el Dr. Chiossone encarnaba a uno de los seres más honestos e incorruptible que ha tenido el país”, afirmó. “Hombres como él son los que necesita Venezuela, porque son los que se entregan con ahínco y pasión a las tareas que le son asignadas, importándoles el servicio que deben cumplir a favor de los ciudadanos”.

El Dr. Alexis Latuff, quien fuera colega profesional y docente, también tuvo palabras de elogio para el Dr. Chiossone.

“A nadie se le podía ocurrir hacerle una propuesta turbia al Dr. Chiossone, porque era un hombre estrictamente vertical. No podía ser sobornado y todas las decisiones que tomó estaban  ajustadas a la ley”.

Este lunes, familiares y amigos le dieron el último adiós agradecidos por su legado.

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