#OPINIÓN Reflexión en positivo: En busca de la paz y la reconstrucción de la patria #17Jul

José Gerardo Mendoza Durán | Ilustración: Victoria Peña |

Si es verdad que todos buscamos la paz y la reconstrucción de la patria, hay  que demostrarlo  con hechos, participaciones y aportes positivos, para que queden en la historia, como ejemplo  de buena voluntad , dejar de ser personas abúlicas como que nada pasa sin ningún interés  por nada y me importa un pito;  combatir aquello lo difícil que es un país para que pueda marchar bien, bajo estas conclusiones  donde los derechos abundan, las obligaciones y responsabilidades escasean, de repente aquí se ve una luz de cómo salir del desastre generalizado en que estamos metidos;  por eso hay que respetar las buenas intenciones sin importar de donde vienen las ideas, siempre que puedan  aportar soluciones favorables y convertir las decisiones  estratégicas en operativas, ponerlas en práctica sin desviaciones, dejar el tire y encoje  y manipular lo convenido, además por que aprender los métodos del necio cuando es posible aprender lo del sabio.

Cuando a voz pópuli suena busquemos la reconstrucción de la patria, eso le suena bien a todo mundo, despierta el amor la energía, el ánimo de querer más a nuestra golpeada nación, que tanto amamos, por ello debemos todos y sin distinción apoyar con toda energía  esas ideas de que allá una negociación con la mano puesta en el corazón y el cerebro funcionando, apartando la avaricia  y ambición de poder, conscientes de que primero el país  es rico y es de todos, donde unidos  podemos vivir bien, sin hacer daño unos a los otros y como somos un país de riqueza en abundancia, recordemos al presidente Luis Herrera  y sus salidas cuando dijo “Cuando la gallina es gorda el caldo alcanza para todos” o  “Cuando el cerdo es gordo hasta el rabo es chicharon”, así como también sobre todo para los gobernantes y los que aspiran  a gobernar recordar a Luis Herrera y admirarlo por su honestidad y a la vez frenar las tentaciones que abundan a quien cree que se la sabe todo y sufre de avaricia  aguda, buscar la humildad por medio de la pluralidad y no por el más vivo y taimado.

Consciente de que las condiciones están dadas  y parece que algo de interés de la parte agresora, pues no debe haber dudas de que la unión y la buena idiosincrasia  del buen venezolano se imponga en su propio criterio y no estar buscando  a nadie que nos venga a matar,  ni a decirnos que es lo que tenemos que hacer,  si los ideólogos y mal aconsejados ya saben que ese sistema no ha funcionado, ni funcionara, hay una buenas alianzas y todos apuestan a reconstrucción, bien venidas, borrón y cuentas nuevas, no perder más el tiempo en revanchismo,olvidándose de venganza y rencores, por ser esos rubros  extremadamente nocivos para la salud y buscamos un país saludable, bien alimentado, sonriente, feliz y no como el que tenemos, triste,hambriento y desnutrido, con rostros molestos, como si fuesen a poner una denuncia, como se dice coloquialmente resteado, para lo que salga y nada de buenas intenciones que regrese la admiración, el amor y donde no puedes amar  y ser amado pasa de largo, como lo dijo “NIETZCHE” y tengamos toda la fe de que la convivencia  será recuperada y Dios está de nuestra parte.

Las aspiraciones del alto porcentaje es seguir los planes, cambio total de destructores por hacedores con inclusión de los primeros ya convencidos que el camino es otro,  hay que seguir a la mayoría  y las buenas intenciones para lograr la recuperación de lo que es el todo, una vez logrado todas estas aspiraciones, tener  buena vista, ser cuidadoso para elegir y no volver a caer en ideologías desviadas, además enemigos de la convivencia, aparte que nos mantienen en tensión, indecisos, hasta enfermos, bajo una permanente amenaza, apostamos por una salida pacífica y con toda seriedad, que salga una solución donde no haya ganador, que seamos todos los beneficiados, que se convenzan que en las confrontaciones hasta el que se considere ganador sale perdiendo,roguemos porque estas negociaciones tengan toda la buena intención y seriedad posible y volvamos afianzarnos en la dignidad y el respeto para tener fuerza y nuestro derecho y hacer respetar nuestro disentir.

Ahora más que nunca el campo es la solución, unidos todos por la paz, la convivencia, el respeto y la prosperidad de nuestro país.

José Gerardo Mendoza Durán

[email protected]

@JGMendozabarqto

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