Simón Jiménez : El régimen tiene que sentarse nuevamente con la oposición #22Ago

Pacifico Sanchez | Foto: Archivo IMP |

En los días por venir, el régimen tiene que sentarse una vez más con la representación de la oposición, porque cada día tiene mayores dificultades por las presiones que viene recibiendo y que se intensificarán..

Así lo considera el Dr. Rafael Simón Jiménez, profesional del Derecho, profesor universitario, historiador, ex vicepresidente de la Asamblea Nacional y analista político.

Tras la revelación del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que se tenían conversaciones con representantes de Nicolás Maduro y la confirmación de éste de que efectivamente, desde hace meses, existía un diálogo en secreto, aunque a principios de la semana había sido negado por Diosdado, es un hecho que esos contactos, formales o no, evidencian que  hay dos puntos cruciales en el asunto.

El de Estados Unidos es fundamental que haya un proceso de elecciones sin Nicolás Maduro en el poder.

Y el del régimen, que le sean retiradas las sanciones que han sido impuestas a funcionarios, que no solo incluyen a ministros y directores de organismos de seguridad, sino al propio Maduro.

Ejercer presión para conversar

Al examinar esta situación, el Dr. Jiménez señala  que una vez que ya Juan Guaidó, el presidente reconocido por más de cincuenta países, ha dicho que él sabía de la celebración de esas conversaciones secretas, ha llegado el momento de hacer más fuertes las presiones nacionales e internacionales contra el régimen para buscarle una salida a la crisis.

Y es por eso que el régimen debe volver de nuevo a las conversaciones que últimamente se venían celebrando en Barbados.

Cuando se presentan situaciones tan dificultosas para llegar a un acuerdo, siempre se ponen en funcionamiento mecanismos de  información, desinformación, inteligencia, contrainteligencia y confusión. Eso explica que Diosdado Cabello a comienzos de la semana haya dicho que era “mentira” que se estuviera conversando con los Estados Unidos. Y después de lo dicho por Trump y Maduro quedó mal parado.

Pero,  es evidente que entre los Estados Unidos y el régimen de Maduro se ha abierto una línea de contacto, precisamente para que haya las conversaciones con la oposición liderada por Guaidó.

La representación del régimen ha puesto como condición fundamental el retiro de la sanciones, mientras que la de Guaidó es que se celebren elecciones sin la presencia de Maduro, posición que es apoyada por Estados Unidos desde que el presidente de la Asamblea Nacional juró como jefe del Ejecutivo tras declarar la usurpación del poder. 

Al plantearse el aumento de las presiones, hay que tomar en consideración que el único poder en manos de la oposición es la Asamblea Nacional, que ha sido objeto de ataques inmisiricordes desde el mismo momento en que resultó electa con mayoría adversa al régimen.

Sus actividades quedaron paralizadas cuando el Tribunal Supremo de Justicia la declaró en “desacato” para evitar que cumpliera sus funciones contraloras de la gestión gubernamental. Hoy son muchos los diputados que se encuentran en el exilio, refugiados en embajadas o en la clandestinidad. Otros presos y algunos bajo la mira de los tribunales.

Tiene un récord en subsistir, afirma el Dr. Jiménez. Importante es resaltar que, al margen de su representatividad, esta Asamblea Nacional tiene el reconocimiento internacional y es el eje de la oposición por lo cual desde su seno saldrán los lineamientos para ejercer cada vez mayor presión sobre el régimen.

Los cómplices del régimen

Hay que esperar el resultado de las sanciones, manifiesta nuestro entrevistado. El gobierno lo ha utilizado como propaganda para justificar la ruina en que ha dejado al país. La industria petrolera era el maná de Venezuela y ya vemos en el estado crítico en que se haya.

Claro está, el régimen ha tenido países cómplices para evadir las sanciones. Habría que ver si entre ellos. Turquía y China por ejemplo, dejan de negociar por el temor de que también sean sancionadas las empresas que hagan negociaciones con Venezuela.

La complicidad grande es la que le ha permitido al régimen evadir las sanciones en el sistema financiero.

 Un posible acuerdo

Como ya algunos países de la Unión Europea también se han venido sumando a los Estados Unidos, el régimen se verá obligado a negociar una salida electoral y es por eso que se vislumbra que nuevamente se siente a la mesa para conversar 

Creo, dice el Dr. Jiménez, que el régimen volverá. Ellos se han declarado campeones en el diálogo e incluso se han abogado la paternidad. Sería muy costoso negarse a dialogar. Sobre los dos puntos más cruciales -el retiro de las sanciones, para uno; y el cese de la usurpación, para el otro- tendrán que buscar aproximaciones.

A lo mejor se plantea que siga de presidente alguno de los dirigentes del partido oficialista que no sea Maduro.

O que haya unas megaelecciones en diciembre del año próximo para escoger al presidente de la República y a los parlamentarios.

Pero, lo importante e imperioso es que haya un acuerdo antes de diciembre de este año.

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