Carmen Rendón: Higiene y vacunación principales factores de prevención de la hepatitis A #24Oct

Juan Bautista Salas | Foto: Archivo IMP |

La recomendación de los expertos para prevenir la hepatitis A (HA) sigue siendo la de extremar las medidas de prevención, referidas principalmente al aseo personal, disposición final de las aguas servidas y la vacunación, por cuanto se trata de una enfermedad viral altamente contagiosa y cuya incidencia es mayor en ambientes con deficiente condiciones higiénico-sanitarias.

La doctora Carmen Rendón, pediatra infantil y médico sanitarista, con amplia experiencia en el ejercicio en instituciones públicas de la región capital, y quien forma parte del equipo de profesionales de la salud al servicio de la Fundación Centro Italiano Venezolano de Caracas, así lo confirma.

Aun cuando admite que no existen cifras oficiales sobre casos registrados y número de muertes a causa del virus de la hepatitis A, estima que los casos van en aumento sobre todo entre la población más desprotegida de las medidas de higiene adecuadas. Considera Rendón que el más afectado es el sector de la población integrado por niños en edad preescolar y escolar.

“La hepatitis A es una enfermedad viral, altamente contagiosa, de distribución mundial, cuya incidencia es mayor en áreas geográficas con deficientes condiciones higiénico-sanitarias. Se presenta tanto en forma esporádica como epidémica”, indica, y agrega que se transmite persona a persona por vía fecal oral, y que la mayoría de los contagios ocurren en contactos estrechos, convivientes y familiares.

Explica que el período de mayor infectividad, es de 1 a 2 semanas antes del inicio de la ictericia o elevación de las enzimas hepáticas, cuando la concentración de virus en las heces es más alta, agregando que el riesgo de transmisión posteriormente disminuye y es mínimo una semana después del inicio de la ictericia.

Características clínicas  

Según lo indica, la HA es una enfermedad aguda y auto limitada, cuyos síntomas típicos son la ictericia  y la coluria (orinas oscuras). Se acompañan habitualmente de anorexia, nauseas vómitos, malestar general, fiebre, cefalea, dolor abdominal,heces pálidas y pérdida de peso.

Advierte que el riesgo de desarrollar una infección sintomática, así como la gravedad, se relacionan directamente con la edad,distinguiendo que los niños juegan un papel relevante en la propagación de la enfermedad, ya que en múltiples ocasiones es asintomática o presenta síntomas inespecíficos que hacen que la infección por el virus de la hepatitis A pase inadvertida.

Agrega que en los niños menores de seis años, la infección suele producir ictericia, en un porcentaje aproximado solo en 10% de ellos; mientras que, en los de más edad y en los adultos, la infección suele conllevar enfermedad clínica, acompañada de ictericia en más del 70% de los casos, pero que “el fracaso hepático fulminante es raro y suele ocurrir en personas de edad avanzada o con alguna hepatopatía subyacente, y no produce infección crónica”.

El diagnóstico se confirma mediante pruebas microbiológicas disponibles para la detección del virus de la hepatitis A (VHA), tal como IgM-específica anti VHA. “Las pruebas disponibles para el diagnóstico de la infección por el VHA son: IgM-específica anti-VHA (detectables de 5 a 10 días después de la exposición al virus)”, explica la doctora Rendón.

Medidas Preventivas

Los métodos más eficaces para evitar la infección son las medidas de saneamiento, es decir, consumir agua potable, la evacuación de las aguas residuales, el lavado de manos con agua potable de forma regular, entre otras; y ciertamente, la vacunación, que considera altamente inmunógena para la hepatitis A por lo que entre un 90 a 100 % de las personas vacunadas desarrollan anticuerpos (que persisten de 14 a 20 años) un mes después de la primera dosis, señaló la especialista.

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