#OPINIÓN Red de Instituciones Larenses: ¡Aberrantes sacrilegios! #13Nov

Maximiliano Pérez | Ilustración: Victoria Peña |

Un antiguo indio Cherokee dijo a su hijo:

Dentro de cada uno de nosotros hay una batalla entre dos lobos…

Uno es malvado. Es la ira, la envidia, el resentimiento, la inferioridad, las mentiras y el ego….

El otro es benévolo. Es la dicha, la paz, el amor, la esperanza, la humildad, la bondad, la empatía… la verdad.

El niño pensó un poco y preguntó ¿Abuelo, cuál lobo gana?

El anciano respondió:

¡El que alimentas!”

Hay quien asegura que en los últimos hechos nefastos acontecidos al sur del continente, bate la brisa bolivariana, mienten a los incautos y se rodean de oportunistas que se rompen las palmas de las manos en aplausos para luego caer sobre el erario público como hienas hambrientas, que sin saciarse llenan sus arcas con los recursos monetarios que han podido salvar a miles y miles de venezolanos desasistidos por el sistema de salud, la falta de servicios públicos o abatidos por la delincuencia uniformada, organizada o no.

Pero el Libertador Simón Bolívar en su grandeza demostró que ya conocía de estos avatares cuando expreso que su nombre estaba siendo utilizado para todo tipo de tropelías.

Los malandros cobijados en la izquierda que formó el hombre que más ha difamado al Padre de la Patria, Karl Marx, en Chile emprendieron un ataque “Aberrante y Sacrílego” contra la iglesia cristiana, y esto me lleva a pensar, una vez más, en lo que tanto se ha pregonado desde hace más de veinte años…

“Es una Guerra si… pero, ¡Entre el bien y el mal!”

Las imágenes transmitidas por las redes sociales son realmente impactantes, por decir lo menos, y allí están gravados rostros de personas que no merecen ningún tipo de perdón o indulgencia, ni terrenal ni divina. ¿Qué falta, las matanzas sucedidas en Bosnia? ¿Tan fácil hemos olvidado esa historia reciente?

Jamás el Libertador Simón Bolívar aupó o insinuó que se cometiesen semejantes “aberraciones sacrílegas”.

El fanatismo populista, comunista y/o socialista les llevó a ignorar que “Jesús, el Cristo Redentor” expulsó a los mercaderes del templo, en correcta defensa de la “propiedad sagrada…” porque éste, “el templo”, era la casa de su Padre.

La destrucción del moderno sistema de transporte de Santiago de Chile, “El Metro”, es la mejor demostración de que estos sistemas izquierdistas tienen como único objetivo la destrucción. Al igual que la enseñanza militar:

“Causar el mayor daño al menor costo posible.”

Pero, esto se ha venido anunciando desde hace más de veinte años atrás, las amenazas de freír cabezas, nunca han sido palabras echadas al vacio.

Todo parece indicar que es una confabulación internacional que se apoya en“ese lobo malvado: la ira, la envidia, el resentimiento, la inferioridad, las mentiras y el ego.”

“Son las dogmas creadas para esclavizar a los pueblos en nombre de los pobres.”

¿Qué se puede esperar de la ira, el resentimiento, las mentiras y el ego engendrados por la envidia proveniente de la inferioridad?

¿Por qué no buscar la igualdad arriba y no abajo, en el bienestar y no en la destrucción de quien tiene un poquito más, en el beneficio generado por el trabajo creador y no en la dádiva de la limosna de los desechos de quienes nos oprimen y se apoderan corruptamente del erario público y/o violan los Derechos Humanos?

Se dice que el mal avanza por el silencio de los buenos…

Entonces, ¿se va a permitir que el pueblo siga condenando a Jesús a la crucifixión y se permitirá la impunidad de los Barrabás?

¿De cuál lado estás?

Maximiliano Pérez

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