#OPINIÓN Reflexión en positivo: Te refrescamos la memoria Niño Jesús #12Dic

José Gerardo Mendoza Durán | Ilustración: Victoria Peña |

Diciembre, el mes más esperado por todos, siempre venia cargado de esperanza y unión de la familia; abrazos, perdón y un sinfín de proyectos, que no cabían en la mente esto; varios años atrás a sido lo contrario; muchos padres y madres a veces quisieran reír, por muchos esfuerzos que hagan, es más fácil un puchero del fondo del corazón, al no ver la mayor parte de sus amores y echando bendiciones a distante, así este reunido con muchas personas, pero su alma y corazón se siente solo, es ahí donde viene el grito de dolor silencioso, que solo lo sienten quienes están huérfanos de sus hijos, nietos, hermanos, padres, abuelos, primos en tierras ajenas, distante a su idiosincrasias, carente del mejor alimento que es el calor y abrazo familiar, que es el sustancial condimento de vida y deseo de vivir alejados de sus amores, consciente de que sabemos que si se puede vivir sin dinero, pero no es muy fácil vivir sin amor, bueno a pesar de estos avatares hay que oír a las personas que son vocacionadas al bien, siempre tienen algo hermoso que decir.

Bueno como los Venezolanos somos personas de primera y luchadora a todo terreno, no debemos tener duda que  muy pronto por medio de la unión  enérgica y voluntad conseguiremos el verdadero camino para la recuperación y refundación del país, que la fe y la esperanza en Dios sea más poderosa de todos esos desastres y corruptela, con que cada día nos bombardean los proyectos por hacer y los sueños por realizar, esa es la verdadera ciudadanía, gente con deseos de progreso, prosperidad y combatir las escasez por abundancia, la flojera por personas que amen el trabajo, lo tomen con dignidad y obligación, que no se acostumbren ni amen las cosas fáciles, que disfruten con gusto lo que produzcan con su esfuerzo para siempre y no lo mal habido por momenticos, eso no tienen sentido, señores del grupo de la ley de menor esfuerzo, ¿como hacerse rico en poco tiempo? sin darse cuenta el dolor que le ha causado a otros sus riquezas súbitas, sin importarles  la destrucción del país y sus diabólicas consecuencias.

Perdóname Niño Jesús, que lo que quería es habla de las pascuas y sus bondades que todos conocemos, pero es bueno que sepas que aquí hay unos cuantos hijos tuyos sufriendo, por culpa de otros que son muy pocos, por supuesto en graves calamidades y también tienen derecho a alimentarse, vestirse y vivir como humanos y no hambrientos, sedientos, careciendo de toda necesidad y es lo más importante para un humilde padre de familia; como sufre por no tener para comprarle un helado, una chupeta a su hijo inocente, que no tiene la culpa de haber venido a este mundo y este país convertido en una catastrófica crisis, sin conseguir un culpable  de la destrucción de las riquezas que Papa Dios les dejo; si uno no tiene nada, nada necesita, pero el problema que aquí, en este país todos teníamos, si no en abundancia, a nadie le faltaba nada y por humilde que fuese, siempre tenía todo, hasta para compartir con los más necesitados y disfrutar una sonrisa y no un puchero inspirado en malestar por causa de tantos inconvenientes y pago de penas ajenas y pecados que no han cometidos; Ramón Guillermo Aveledo, lo dijo “Que esto ha sido muy maluco para todos, las cosas buenas, muy buenas, para no hacer las cosas que puedan ser buenas”.

Bueno Niño Jesús, sigamos hablando de fe y esperanzas, te suplico, no tomes mis inquietudes, como un reclamo o rebeldía, te amo con toda las fuerza de mi alma, te adoro con pasión y te venero sin condición, como tu hijo te voy a suplicar por medio de un petitorio, en nombre del alto porcentaje que dicen las encuestas que noventa y tres por ciento (93%)  de los habitantes de este país, desean salir urgidos de esta anomalía y volvernos a encontrarnos  con la verdadera Venezuela de antes, donde todos cabíamos, nos ayudábamos y nos amábamos unos a los otros, si no nos dábamos, tampoco nos quitábamos, ¿por qué aquí, Niño Jesús? debemos sufrir esas consecuencias, es importantes que des una vueltica por los campos, para que veas caras tristes, rostros destemplados, los fogones apagados, ni una velita o mí churros  prendidos, muchos menos un pesebre o una olla hirviendo hallacas, o afinando el violín y el cuatro para la celebración  de las navidades, Niño Jesús ¿será que caímos en aquello que dice? “Entre el dolor y la nada, preferimos el dolor”.

Niño Jesús, esto es una pequeña muestra de lo que pasa en el país, como último, te suplicamos, en nombre de los que deseamos ser útiles, trabajar con ahínco, producir y no destruir, nos cambies todas esas calamidades por paz, amor, alegría, el regreso de la diáspora que ya van por seis millones que se han marchado, por una buena producción agropecuaria y una ganadería de lujo, por unos industriales que brillen y sean respetados, ponerle un freno a los taimados para que puedan paralizar la avaricia, que todos puedan cubrir sus necesidades perentorias, que funcionen los servicios, sobre todo los sectores salud y educación, que seamos confiables sin olvidar, que el que no da confianza da miedo.

Ahora más que nunca el campo es la solución, unidos todos por la paz, la convivencia, el respeto y la prosperidad de nuestro país.

José Gerardo Mendoza Durán

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