#OPINIÓN Lectura: ¿Luz solar? #14Ene

Carlos Mujica | Ilustración: Victoria Peña |

Desde que el hombre apareció sobre la Tierra, sin noción de conocimiento, practicó la mentira y el engaño. El primer hombre hizo saber a sus congéneres, que la luz que iluminan los días del planeta procede directamente del Sol. Son incontables los millones de años transcurridos desde entonces, en que por ignorancia la mentira se ha mantenido hasta el presente.

Tolomeo también mintió cuando divulgó la idea de que la Tierra era el centro del Universo. Un universo muy pequeño porque sólo se conocía entonces algunos planetas del sistema solar y de modo general las estrellas. Planetas y estrellas, según la tradición giraban en torno a la Tierra que era el centro de ese Universo.

Transcurrido algún considerable tiempo nació Nicolás Copérnico, polaco que aportó alguna luz al exponer que el Sol era el centro del Universo y que en torno al Sol giraba la Tierra y el resto de los planetas conocidos hasta entonces. Fue una revolución intelectual porque se destronó del centro a la Tierra, y se colocó allí nada menos que al mismo Sol. Pero hasta aquí llegaban los conocimientos; la teoría copernicana se sumaba a las mentiras, porque el sistema solar no es el Universo que ahora sin mucha certeza se conoce.

Más allá del área espacial del sistema solar están las galaxias, sistemas de conjuntos numerosísimos de estrellas que por millones y de planetas pueblan los espacios de las galaxias. Nuestro sistema solar: el Sol con sus estrellas forman un diminuto espacio en el brazo de Orión, uno de los tres brazos de la Vía Láctea, una de las galaxias que con muchísimas otras recorren el espacio del Universo. Gracias al científico norteamericano Hubble que debeló con sus descubrimientos el mundo de galaxias que más allá de la nuestra pueblan el Universo. La imagen del Universo ahora parece total. Los científicos lo consideran finito, no infinito; de forma globular, sin límites.

Es urgentísimo, por ello, que nos quitemos la careta de la mentira y aceptemos sin pestañar la verdad. La luz que ilumina las estrellas como la luz que ilumina los días de la tierra no proviene de la estrella de nuestro Sol. Esto es una falsedad. Por el espacio no hay medios que puedan difundir la luz. Ni la luz por si misma puede vencer distancias como los casi ciento cincuenta millones de kilómetros que es la distancia entre el Sol y la Tierra. El tema de la luz solar continuará en la columna que seguirá a esta.

Carlos Mujica

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@carlosmujica928

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