#OPINIÓN El Carnaval, fiesta universal y antítesis para escapar del Valle de lágrimas #21Feb

Freddy Torrealba Z. | Ilustración: Victoria Peña |

El Carnaval es un componente de la cultura espiritual del hombre en países de tradición cristiana y occidental, generado en el proceso de su actividad histórica que se realiza previo al tiempo de la Cuaresma. Una celebración no necesariamente religiosa que nos evoca la resurrección triunfal de Jesucristo crucificado por los romanos en El Gólgota.

Representa una prolongada pausa de dos días en las labores cotidianas del hombre durante las 24 horas del día en que discurre su vida en la Tierra. Una jornada divida en tres partes dedicadas al trabajo, entretenimiento y descanso. Pero en este lapso no hay descanso alguno sino mayor diversión.

Entre el gozo y lo prohibido

Esta festividad siempre ha estado liada al uso del tiempo libre del hombre en que no se tiene ninguna responsabilidad. El añejo sueño de ser feliz trabajando menos, aunque sea brevemente durante estas festividades cuando se envuelve en el más absoluto hedonismo.

Esa visión gozosa del mundo está expresada en el repertorio del cancionero popular. En éste los juglares aluden en sus temas al trabajo como castigo de Dios o aquella que deplora el tanto trabajar y no se tiene nada en la vida.

Su vinculación a los hechos licenciosos y desordenados proviene de Grecia donde era tiempo para dar rienda suelta al vino que emanaba del Dios Baco Dionisio. Igualmente, Roma donde era la oportunidad para los placeres sensuales a todos los niveles sociales hasta el extremo de los bacanales condenados por la Iglesia Católica.

Es lo que explica el uso de máscaras por sus participantes en la antigüedad. Gente de todos los segmentos sociales que pretendía trastocar los limitantes convencionalismos. Par lo cual ocultaban sus rostros con el antifaz. Pero en el fondo la máscara tiene un doble sentido: ocultar algo o mostrar lo que realmente se es condicionado por el inconsciente.

De esa manera se convierte en la negación de la autoridad establecida, la tradición, las leyes y las verdades eternas. Un desafío al poder imperante que controla permanentemente el quehacer humano.

La razón de ser del juego con agua, sustancias nocivas y aun el empleo de la violencia obedece a las intimidades de la mente y conducta del hombre.Es el subconsciente en acción. Pues resulta inaceptable que alguien encuentre satisfacción al bañar con agua sucia a su semejante. Pero tal vez es una manera de descargas la frustración contenida durante el período de un año. Es como decirle al otro “vales muy poco” visto que se le reduce a la nada o una cosa insignificante. Una agresión gratuita.

La elección del Rey Momo, que se erige en el dueño del poder, es una especie de parodia y a la vez una ironía a la autoridad imperante a la que imaginariamente se le desplaza por un lacónico lapso. Un hecho que nos recuerda la novela del inglés George Orwell “Rebelión en la Granja” en la que al estilo carnavalesco se registra una burla al perverso totalitarismo estalinista que dominó en la desaparecida Unión Soviética.

Los colores y luces

Esta fiesta se caracteriza por el derroche irrestricto de: colores, luces, música, baile, disfraces y comparsas.

El cromatismo reinante en los mismos es el más variado desde los primarios, secundarios y terciarios en un resaltante contraste que transmiten psicológicamente fuerza y alegría. Se evidencia en la vestimenta de los participantes que a veces llega a lo estrafalario para llamar la atención.

La luz natural del Sol y artificial le proporcionan vistosidad y fastuosidad a las carrozas y comparsas callejeras que irrumpen durante el raudo desplazamiento. Así la nota dominante es la sensualidad de las bailarinas   que ha hecho célebres a las deslumbrantes mulatas de Brasil.

La organización cooperativa

Uno de sus componentes es el de la comparsa. Esta viene a ser una forma de organización colectiva en que se ponen a prueba la disciplina, orden y solidaridad de los participantes.

La mayoría tiene sus reglas que garantiza el cumplimiento de una normativa de la conducta humana durante la fiesta. Pues su montaje requiere de tiempo como en Brasil donde se preparan varios meses antes de los tres días de la fiesta

En Venezuela se conoce a la Negra Isidora como la jefa que dirige las comparsas en El Callao, estado Bolívar considerados los mejores carnavales de Venezuela. A esta mujer todos siguen sus órdenes y respetan como la máxima líder del espectáculo.

La cultura humana

Son diversos los significados de esta festividad de acuerdo con el contexto en el que se desarrolla, entre estos lo estético, sociológico y antropológico por la acción transformadora del hombre de la naturaleza y la sociedad

En todos es apreciable la diversidad de manifestaciones folclóricas de cada país. Es lo que ocurre en Oruro, Bolivia en los cuales es evidente la presencia de la ancestral cultura indígena y campesina. También los de Colombia con predominio del negro con su herencia cultural traída de África,

Es una manifestación de la cultura popular tradicional sin los maquilladores academicismos. Pero debemos precisar que no pertenece en rigor a las esferas del arte en que entra en juego esa vertiente de la filosofía como lo es la estética. Aunque se trata de una variable por demás discutible, pues la belleza no es exclusiva del arte. 

Los de Venecia en Italia se complementan con la belleza de su antigua arquitectura y sus inseparables canales. Un encuentro hoy con la Edad Media.

Bélgica tiene el privilegio de mostrar los mejores del mundo siendo declarados por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Brasil es famoso internacionalmente por la excelencia de sus carnavales. Ello lo perfila como el típico país latinoamericano multicultural.

En Panamá es donde está permitido el juego con agua al son musical de la plena y la bomba-Unhecho que llamó poderosamente la atención al dominicano Wilfredo Vargas, quien le compuso el merengue “Agua” que describe esa agitada estampa callejera que consume mucha energía.

Desde Haití nos llega la fiesta al compás del género musical de la Conga de origen africano. Nos lo rememoran Daniel Santos con el tema Carolina Cao y el mosaico 38 de la Billos Caracas Boys.

En Venezuela está condicionado por el mestizaje que nos define tras la llegada de los españoles en 1498. Mestizaje al que se refiere Simón Bolívar en la Carta de Jamaica. Los de Carúpano y El Callao marcan la pauta en el país.

En un mundo globalizado como el actual, el Carnaval clasifica como folclore universal. Pero a la vez se trata de un complejo cultural con características específicas según el país donde existe.

La hermandad

Los carnavales también contribuyen a la creación de lazos de amistad y hermandad entre los pueblos.Por esa causa los de la hermana república de Colombia merecen mención especial por sus particulares condiciones. Los más prestigiosos son los de Barranquilla, por mencionar uno.

Pero resulta gratificante que los mismos siempre los han animado la música de orquestas y el canto de solistas de Venezuela. En ese sentido destacan las orquestas:  Billos Caracas Boys, Los Melódicos, El Súper Combos los Tropicales, Orlando y su Combos y Nelson y sus Estrellas. Actualmente la invitada es la orquesta Voces de Billo Hoy.

Entre los solitas se cuenta a los ídolos Nelson Henríquez y Pastor López, admirados y queridos hasta el frenesí por los colombianos.  Aún fallecidos se les recuerda con fervor.

En las redes sociales los colombianos reconocen los aportes de la cultura musical venezolana a sus carnavales. La salsa en ese país se conoció gracias al músico caraqueño Nelson González, creador de esa obra de arte musical caribeño titulada “Luna del Río”.

Freddy Torrealba Z.

@freddytorreal11

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios