#OPINIÓN Lo que no se ve #8Mar

José Antonio Gil Yepes | Ilustración: Victoria Peña |

El Escenario del Caos, en el cual nos encontramos, tiene su origen en el fin de la era Autoritaria Rentista, el quiebre de las instituciones y el surgimiento de la informalidad; condiciones que abonan la posibilidad de construir sobre esos espacios vacíos, si queremos escapar a la amenaza de que el caos se profundice y terminemos, peor que Cuba, parcelando el país y perdiendo soberanía, como está ocurriendo. 

En la medida que el gobierno, opositores, militares y extranjeros sigan sin resolver el conflicto, se nos presenta la oportunidad de auto convocarnos para construir soluciones “de abajo hacia arriba, tejiendo alianzas horizontales”; dentro de cada sector (fortaleciendo cámaras, gremios, sindicatos, ONG’s) y, entre los sectores, mediante acuerdos de cooperación. Este reenfoque supone aplicar una estrategia diferente a la del conflicto vertical predominante en nuestra historia; sustituyéndola por una estrategia horizontal orientada a “llenar y reconstruir los espacios vacíos” que deja el conflicto. Este propósito es difícil de cumplir porque no vemos lo que tenemos que hacer. Estamos acostubrados a que nos manden y a que nos den; cuando ahora necesitamos tener iniciativas y aportar para recibir. Si el Escenario del Caos se caracteriza por la desarticulación y el individualismo salvaje, la respuesta central debe ser la rearticulación y la solidaridad: Un Escenario Pluralista Productor.

Un ejemplo de la capacidad de los actores no públicos para responder a la crisis es la súbita recuperación del abastecimiento con divisas privadas una vez que el gobierno liberó el cambio, la circulación de divisas, los precios y bajó los aranceles. Estas medidas no fueron una concesión, sino una necesidad del gobierno para bajar el desabastecimiento, cosa que no puede hacer por cuenta propia porque carece de recursos suficientes y no los va a recuperar hasta que no complemente la política de reabastecimiento con otra de estímulo a la inversión, producción y empleo privado. Para merecer este cambio, los empresarios deberíamos mostrar que podemos jugar ganar-ganar con todos los sectores relacionados a la empresa.

José Antonio Gil Yepes

@joseagilyepes

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