#OPINIÓN Eclosión de paisajes en el IMCA #13Mar

Freddy Torrealba Z. | Foto: Cortesía |

Un evento eximio ha sido la exposición de paisajes y otras corrientes plásticas en la Galería Municipal de Arte Ramón Díaz Lugo del Instituto Municipal de Cultura y Arte. Un homenaje al 135 natalicio del maestro del género, el larense Rafael Monasterios con la intervención de catorce exponentes avalados por la calidad de sus creaciones y notoria trayectoria.

Al evento han concurrido figuras consagradas de la plástica regional más otras no menos valiosas, pero motivadas por la disposición de hacer accesibles y públicas sus creaciones. Eso es digno de reconocimiento.

Si bien, no todos han presentado paisajes constituye una evidencia de la fidelidad a esta corriente pictórica que académicamente imperaba en el estado Lara a sus anchas hasta 1969, cuando llega la renovación universal a la Escuela de Artes Plásticas Martín Tovar y Tovar. Esta es una manera de expresar sentimientos artísticos por medio de la estética que se desprende de esa representación de la realidad. Pues un buen paisaje, con sus variados motivos, siempre resulta grato a la vista.

Por ende, decimos que la obra “Así se baila en mi pueblo”de Argenis Bello tiene atisbos de excelente.Se trata de una típica estampa pueblerina con el sello de nuestra máxima expresión folclórica local El Tamunangue. Con unos vivos colores cálidos el autor refleja certeramente un cuerpo visual donde congrega a los bailadores, músicos, cantores y devotos de San Antonio de Padua desde una aproximación al encuadre fotográfico.  Estamos ante una obra de signos realistas por su composición figurativa, pero distinguida por su alto vuelo cromático que fascina la vista.Bello es Patrimonio Cultural del estado Lara.

Antonio Pavón presenta la mayor cantidad de trabajos entre paisajes y retratos. Los retratos de varios personajes, entre estos Rafael Monasterios, Armando Reverón, Jesús Enrique Barrios y Rodrigo Riera están sobriamente logrados. Los tres paisajes destilan una atmosfera tenue por ese follaje verde oscuro.No obstante, Pavón patentiza de esa forma sus cualidades de versátil dibujante. A nuestro juicio la suya es una creación signada por indiscutibles valores estéticos más una merecida reputación artística.

Armando Villalón se expresa discretamente con un recio paisaje cargado del deslumbrante colorismo que emana del blanco, rosado y azul usados a sus anchas complementado con una magistral composición.Esos dos componentes confirman su talentosa inventiva y su condición de maestro de esta corriente plástica.

Sandra García desarrolla en su creación “El vuelo de las Flores” una encadenada y detallada decoración. El motivo amaga con unas hermosas imágenes del plumaje abierto de un ave. Una propuesta caracterizada por su vistosidad que confirma la calidad de esta pintora.

José Zambrano nos deja un tibio y bello paisaje titulado “Cuesta Lara”, muy moderado en el despliegue de los colores, pero fiel al contexto geográfico por la serena contemplación de un trozo de la periferia de la ciudad.

La producción de Leibe Liscano se enmarca en la corriente del puntillismo en que predominan el blanco y el negro curiosamente hasta los linderos del impresionismo por esa fuerte carga de claridad,aunque parezca un contrasentido.

Néstor Betancourt nos envuelve con ese rostro de mujer desde un sutil y quieto perfil, unido a una acentuada expresividad del gesto que convence al más apático observador.

Henrry Riera abraza con su serena pieza “Arroyo” con la energía de ese elemento de la naturaleza como lo es el agua por muy pequeño que sea el caudal.

Valmore Álvarez revela en un“Paisaje con Laguna” su desbordado embelesamiento hasta lo paradisíaco propio de alguien muy sensible. Un cuadro contentivo de la serenidad de quien contempla la naturaleza, de la cual se nutre espiritualmente.

El recordado Ramón Lizardi desliza un elemental bodegón que hace pensar en que el hombre tiene que satisfacer diariamente la necesidad de la alimentación.

Julio Colina resalta en sus dos cuadros el arte de la música ofreciendo una la nota alegre con esos colores cálidos que solivientan el ánimo al estimular el sentido del oído.

María Elena Taria concibe con acentuada creatividad un singular violín en reposo a la espera de su ejecutante en abarcadora posición diagonal de adentro hacia afuera.Así el más pequeño de los instrumentos de cuerda se torna en imponente.Una imagen semejante a una poderosa nave espacial que hace imaginar los sonidos relajantes de este instrumento.

Javier Ramosse acredita la única fotografía del evento dedicada también a la música. Se trata de una ingeniosa obra en ensamble que reúne dos imágenes en superposición o yuxtaposición con rasgos arquitectónicos.

El aporte de Noriedys Milagro R.es un sobrio autorretrato testimonio a todas luces de su dominio de esta exigente vertiente del arte pictórico. En esta obra prevalece el diestro conocimiento del semblante humano.

Ha sido la oportunidad para el encuentro con los continuadores de esta escuela pictórica que siempre ofrece un grato goce visual. Un acaecer artístico que engalana a la ciudad necesitada de la activación de sus espacios como éste del IMCA para el disfrute del colectivo.

Freddy Torrealba Z.

Twitter: @freddytorreal11

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