El mundo se recluye entre cierres de negocios y fronteras #17Mar

Texto y foto: AP |

Mientras las fronteras se blindaban, escuelas y negocios echaban el cierre y las restricciones de movimiento iban en aumento, decenas de millones de personas se recluyeron en casa este martes, siguiendo las recomendaciones de sus gobiernos de aislarse y frenar la expansión del nuevo coronavirus.

Del sureste asiático a las américas, pasando por Europa, las vidas de la gente quedaron en suspenso por las cuarentenas y el distanciamiento social.

En Malasia, los clientes hacían largas colas para comprar en supermercados. En Filipinas, la gente esperaba en enormes atascos de tráfico a pasar por puntos de control donde se les tomaba la temperatura antes de entrar en la capital de la ciudad.

Las autoridades de siete condados en la zona de la Bahía de San Francisco emitieron estrictas órdenes de cuarentena para que millones de personas se quedaran en casa, saliendo sólo para comprar comida y medicinas o en salidas absolutamente esenciales.

Las cancelaciones de apreciadas celebraciones y actos comunitarios siguieron aumentando: Tailandia dijo que probablemente suspendería su festival del agua en abril y los organizadores de los llamados “dos minutos más emocionantes del deporte”, el Derbi de Kentucky, estarían preparando el aplazamiento de la carrera de caballos por primera vez desde la II Guerra Mundial, según medios.

Mientras se introducían nuevas medidas para contener el brote, en Wuhan, la ciudad china donde se detectó por primera vez el virus a finales del año pasado, y que lleva semanas aislada, reportó solo un caso nuevo el martes.

Los frentes de batalla se habían trasladado claramente fuera de China, donde ya había menos casos que en el resto del mundo. Y España se convirtió en el cuarto país con más infectados, superando a Corea del Sur, donde la epidemia empezaba a remitir.

El número de casos en todo el mundo alcanzó los 181.000 y un repunte de pacientes en los hospitales de Madrid alimentó los temores en toda Europa a lo que quedaba por delante.

“No hay forma sencilla ni rápida de salir de esta situación extremadamente difícil”, dijo Mark Rutte, primer ministro holandés, en el primer discurso televisado de un primer ministro holandés desde 1973.

El virus sólo provoca síntomas leves o moderados para la mayoría de la gente, como fiebre o tos. Pero otras personas, especialmente ancianos o pacientes con problemas médicos previos, pueden sufrir complicaciones más graves como la neumonía. Más de 79.000 personas se han recuperado de la enfermedad.

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