#OPINIÓN “Vendrán pestilencias…” (Parte III) #7Abr

William Amaro Gutiérrez | Ilustración: Victoria Peña |

Hay un decir muy popular que reza “No hay peor ciego que el que no quiere ver” y cuando lo cito, me refiero a aquellas personas que encuentran cualquier excusa para no aceptar lo que Dios dice en su Palabra. Pero esta pandemia nos impele a insistir, persistir y resistir la desilusión misma, de ver la gente que se aleja del DIOS Eterno y se dirige a los ídolos e imágenes que Dios no acepta.

Debo aclarar, que creemos lo que Dios dice por fe. Así debe ser. Sin embargo, las evidencias confirman que hay un DIOS, el Dios de la Biblia que controla todo. Quiero recordarles que este Libro Sagrado está compuesto por 66 libros, escritos durante más de 1.500 años en tres continentes (Asia, África y Europa), por más de 40 autores que según los eruditos más connotados del planeta no han encontrado contradicciones en ninguna parte. Evidencia clara que es el ESPÍRITU SANTO de DIOS quien dirige.

Nos informa el Licenciado Frank Hasel que del Nuevo Testamento hay más de 24.600 manuscritos que se conservan de los primeros cuatro siglos después de Cristo. No así de los manuscritos originales de Platón que solo hay 7; de Herodoto, 8; y de La Ilíada, de Homero, solo 263 copias perduraron. Por lo tanto, tenemos una poderosa evidencia que confirma la integridad del texto del Nuevo Testamento.

Seguimos tomando datos de este estudioso, quien confirma que “La Biblia fue el primer libro en traducirse, el primer libro impreso en Occidente, y el primer libro cuya distribución fue tan amplia y en tantos idiomas que, en la actualidad, el 95 por ciento de la población puede leerlo. La diversidad de autores, así como sus ubicaciones y antecedentes, brinda un testimonio único de que Dios obra para comunicar la historia y su mensaje a personas culturalmente tan diversas como la audiencia a la que están dirigidos. Fue escrita por gente de diferentes orígenes y en diversas circunstancias. Algunos escribieron desde palacios; otros, desde cárceles; otros, en el exilio; y otros, en sus viajes misioneros para compartir el evangelio. Tantos escritores diferentes, en contextos tan diversos y, sin embargo, el mismo Dios se revela a través de todos ellos”. ¿Cómo les parece? LIBRO “Cómo interpretar las escrituras”. Frank Hasel.

Sin embargo, el hombre, desde Adán hasta hoy, solo ha evadido a través de muchas excusas, justificaciones propias, autosuficiencia y subterfugios filosóficos o pragmáticos la dirección divina. Hay quienes temerariamente afirman que estos planteamientos hoy día son un poco medievales. ¡Que triste!. Con razón los abogados dicen “la ignorancia es atrevida”. Si agudizamos un poco el don de la intelectualidad dada por Dios, como lo hicieron grandes personajes como Nicolás Copérnico (1473-1543), Fancisco Bacon (1561-1627), Juan Kepler (1571-1630), Galileo Galilei (1564-1642), René Descartes (1596-1650), Isaac Newton (1642-1727), Gregorio Mendel (1822-1884), Alberto Einstein (1879-1955). A ellos se les suma entre muchos más, Pascal, Pasteur, Boyle, Lavoisier, Leibnitz, y muchos otros, quienes abrazaron la FE en Dios en medio de sus éxitos académicos, seguro, encontraríamos respuestas y soluciones a esta pandemia que Dios permite que vivamos hoy.

Debemos saber, que al alejamiento del Hombre de Dios, inclusos ante la adversidad que vivimos, “El Señor… es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”2P3:9.pese

Esta pandemia va a pasar. No es el final de la historia del hombre. Ojalá y DIOS no permita que toque la vida de nosotros o de algunos de nuestros amados, pero vendrán otras que seguirán anunciando con más fuerza que la 2da Venida de nuestro DIOS es inminente. Es hora de tomar decisiones trascendentes en nuestras vidas. ¡Abandonar la falsa adoración!.

¡Hasta la semana que viene Dios mediante por la WEB!

William Amaro Gutiérrez

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