#VIDEO Indigentes en cuarentena: La población más vulnerable por la COVID-19 en Barquisimeto

Brian Vidal | Fotos: Brian Vidal/Katherine Nieto/Edición: Brian Vidal/Cámara: José Enrique Arevalo/Katherine Nieto |
Carolina y Richard, inseparables en la calle - Foto: Brian Vidal

La indigencia es uno de los flagelos más graves que vive la sociedad venezolana. El alto costo de la vida, la crisis humanitaria compleja y la falta de políticas sociales para atender a este sector de la población, son los ingredientes para un caldo de cultivo muy grave para el momento que se vive en el país con la presencia de la COVID-19.

Las personas en condición de calle siguen siendo las más vulnerables con todo lo que se vive en el país en términos económicos. SIn embargo esta situación se agrava en la cuarentena social que rige a los habitantes de Barquisimeto y que se ha intensificado luego del decreto 0439 emanado desde la Gobernación de Lara sobre la permanencia de personas luego de las dos de la tarde para evitar contagios de coronavirus.

En Barquisimeto se ha cumplidó en un 95% la medida, sin embargo es probable que en parte de ese diferencial del 5% no sean tomados en cuenta los indigentes de la ciudad.

No obstante, la globalización ha ayudado a que esas mismas personas estén informadas sobre la situación que se vive y al menos en el este de Barquisimeto, los individuos en situación de calle, saben de los peligros que corren en medio de la cuarentena social.

Tal es el caso de Richard Jiménez y José Luis Cuicas (Carolina). Ambos compañeros desde hace al menos 5 años. Todo el que recorre las calles del este de Barquisimeto se ha tropezado con ellos y probablemente en algún momento los ha ayudado con comida o dinero. Ellos aseguran que los vecinos de este sector de Barquisimeto han sido consecuentes con las ayudas y en estos momentos de cuarentena social no ha faltado quien extienda una mano a esta parte de la población en vulnerabilidad.

Carolina y Richard, inseparables en la calle – Foto: Brian Vidal

Carolina de 32 años es una persona transgénero (Sexo biológico varón, nombre legal José Luis) en situación de calle, desde hace 12 años vive en Barquisimeto, cinco de ellos junto a Richard Jimenez, un invidente de 28 años que dedicaba su tiempo a cantar en el transporte público hasta que comenzó la crisis de este sector.

Viven en un local abandonado en la Urbanización del Este. Se ayudan de las bondades de sus vecinos. Tan reconocidos son en la comunidad que los locales comerciales que venden comida, a veces le dejan fiado o le regalan cualquier tipo de alimento, porque saben por las necesidades que pasan. Ninguno ha recibido ayuda del estado. “Ahora menos, con tal que no nos molesten todo está bien. Nos portamos bien para que nadie nos moleste”, dijo Carolina quien es oriunda de Machiques, estado Zulia

Richard mantiene las esperanzas de seguir cantando en lo que pase la cuarentena. Mientras tanto anda con su tapabocas y un perro que los cuida con mucho celo. Ambos agradecen siempre que los vecinos de la zona los ayudan a pesar de lo difícil que está la situación para todos. 

Quieren trabajar pero por sus apariencias y el problema en la visión de Richard, nadie les da trabajo.

Cada vez más personas en estado de calle

Richard, más extrovertido que Carolina, por su condición artistica, dijo a Elimpulso.com que todos los días más personas se suman a esta terrible situación de vivir en la calle. “Hoy vimos como 10 personas que no habíamos visto nunca. Un señor con los hijos buscando que comer en la basura”. 

Carolina por su parte aseguró que personas del centro y el oeste bajan al este de Barquisimeto porque “hay más posibilidad de encontrar algo aquí”.

Esther: Una mirada silente, sin ayuda

En el recorrido que el equipo de Elimpulso.com realizó por el este de Barquisimeto, también se encontró con la historia de Esther. Su nombre fue de las pocas palabras que esta mujer de al menos 30 años, comentó. Sin embargo en medio de su silencio Esher dejó claro que estaba sola y sin ayuda de nadie. 

Dentro de la patología mental que visiblemente se nota, la joven indicó que sus padres murieron cuando era muy pequeña. Las personas que la asistieron ahora no están. “Dios les está pagando todo lo que hicieron por mi. Él está asumiendo mi deuda, porque no soy mal agradecida”, dijo contundentemente esta mujer.

Esther, una mirada silente sin ayuda – Foto: Katherine Nieto

Al mencionar a Dios la primera pregunta que se vino fue si creía en él. La respuesta fue más contundente aún. “Si, pero un día me dejó sola. Un día largo llamado anteayer, ayer, pasado, presente y futuro”.

Como Esther, Richard y Carolina son muchos los venezolanos que sobreviven a esta Venezuela envuelta en una descomposición social sin precedentes. Sin embargo el venezolano saca lo mejor de sí en las peores circunstancias. Siempre saca la principal característica de este gentilicio: la solidaridad.

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios