#COLUMNA Soliloquios de café: Operación indias occidentales #17May

Maximiliano Pérez | Ilustración: Victoria Peña |

“Venezolanos:

¡La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria…!”

José Cipriano Castro Ruiz (11-10-1.858/04-12-1.924).

 Militar y político venezolano, Cipriano Castro, se convirtió en jefe de estado entre 1.899 y 1.908, pero esa es otra buena historia…

Tener el lugar de refinamiento de petróleo y el lugar de distribución del mismo no le ha salido barato al país.

Dos acontecimientos fueron los principales protagonistas de los ataques hechos a Venezuela durante la II Guerra Mundial. El primero de ellos ocurrió cuando Venezuela todavía presentaba un estado medianamente neutral frente al conflicto bélico; los buques de guerra alemanes que huían de las persecuciones constantes de los buques franceses libres y británicos se unían a los tanqueros petroleros venezolanos y llegaban frente a las costas de Venezuela, donde estaban seguros. Esto trajo consecuencias graves: en Puerto Cabello buques alemanes e italianos fueron incendiados por sus propios capitanes en diciembre de 1.941, en uno de ellos, el “Sesostri” (cuyos restos están encallados en Isla Larga-Puerto Cabello y fue declarado Patrimonio Histórico), llegó al país don Artur Veig,  padre de mi gran amigo Carlos Veig.

La segunda de estas razones fue que varios submarinos alemanes se encontraron con buques y pequeñas embarcaciones venezolanas. Estos ataques provocaron la adhesión de Venezuela al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).

El petrolero “Tía Juana” navegaba desde el lago de Maracaibo hasta la refinería de Aruba. Eran las 2:44 a. m. del lunes 16-02-1.942 cuando Tercer Reich trajo la II Guerra Mundial hasta el Caribe atacando al tanquero.

A casi una hora de la tragedia del “Tía Juana” apareció otro tanquero en escena, era el buque venezolano “Monagas”. No transcurrió mucho tiempo cuando un gran resplandor acompañado de una gran explosión reveló otro ataque contra un barco de la compañía Mene Grande. Al “Monagas” le fue peor, a las 3:42 otra explosión aceleró su hundimiento.

Entonces apareció otro tanquero de los muchos que recorrían la ruta entre el Lago de Maracaibo y las islas holandesas de Aruba y Curazao, donde se refinaba el crudo venezolano. El “Ramona”, se aproximaba al rescate del “Monagas” pensando que la explosión era accidental. Es cuando se cae en cuenta que los barcos hundidos fueron víctimas de submarinos alemanes.

Se dice que a las 4:30 de la madrugada, a bordo del submarino alemán U502, el capitán Jürgen von Rosenstiel, atisbaba por el periscopio al petrolero británico “San Nicolás” y dio la orden de disparar estando a cuatro kilómetros de distancia.

El U502 no estaba solo, otros dos submarinos del tipo IXC estaban esa noche de cacería en las aguas al oeste de Venezuela. El U67, comandado por el capitán Günther Müller- Stöckheim, que acosaba la isla de Curazao, mientras el U156 de Werner Hartenstein tenía la orden de iniciar una misión conjunta llamada Operación Neuland (Tierra Nueva) en la costa cercana a la refinería de la Standard Oíl en Aruba. Finalmente entre Paria y Trinidad navegaba el U161 capitaneado por Albrecht Achilles.

Para entonces Venezuela tan sólo tenía 2 barcos de guerra. Uno de ellos el General Urdaneta comandado por Wolfang Larrazábal. Estaba fondeado en Carirubana y a la primera explosión se puso en marcha y llegó a estar a 3 millas náuticas del submarino agresor. Lo arriesgó todo para rescatar a los náufragos… (Continuará).

Fuente: Clemente Balladares Castillo.

Maximiliano Pérez

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