#OPINIÓN Diosdado contra la Academia #18May

Carolina Jaimes Branger | Ilustración: Victoria Peña |

En uno de los episodios más tristes de la Guerra Civil española, el generalote José Millán Astray, para más señas amigo de Francisco Franco, pasó a la historia no por sus aciertos, sino por sus barbaridades. La peor fue su enfrentamiento contra Miguel de Unamuno cuando este último era rector de la Universidad de Salamanca. Millán Astray irrumpió el claustro universitario en octubre de 1936 gritando “¡viva la muerte!”, acompañado de un grupo de estudiantes franquistas.

Al “necrófilo e insensato grito” respondió el rector del “sagrado recinto de la inteligencia: venceréis –dijo- porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir y para persuadir necesitareis algo que os falta: razón y derecho en la lucha (…) No puede convencer el odio a la inteligencia, que es crítica, diferenciadora, inquisitiva (…) El general Millán es un inválido de guerra; también lo fue Cervantes… pero un inválido que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes se sentirá aliviado al ver cómo aumentan los mutilados a su alrededor”.

84 años más tarde, otro militar, pero no general, aunque sí mutilado emocional, Diosdado Cabello, repite un episodio similar en contra de la Academia. En vez de estudiar y tomar serias medidas sobre el comunicado de alerta emitido por la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales sobre las proyecciones para el coronavirus en Venezuela, cargó en contra de los académicos con su típica actitud de matón de barrio. “Esto es una invitación a un “tun tun” a los que hicieron este informe”, dijo en su programa de televisión.

En Venezuela todos sabemos lo que es un “tun tun”: la llegada de los cuerpos represores del régimen a las casas de los “tuntuneados” para amedrentar, aterrar a la familia y llevarse detenidos –sin juicio previo- a quienes de alguna manera hayan “molestado” al régimen. Aun cuando la “molestia” sea una alerta sobre algo que, como en este caso, puede pasarle a cualquiera.

En vez de atender el llamado de atención de la Academia, Cabello arremete cual Millán Astray contra el recinto de la sabiduría. La fuerza bruta de los militares en contra de la sabiduría. El sempiterno enfrentamiento entre la civilización y la barbarie. Lo increíble es que, si a Diosdado Cabello llegara a darle el coronavirus, no va a llamar a uno de sus pares militares, ni que sea médico. Va a buscar a los mejores médicos del país, y, sin que me quede duda, se internará en una clínica privada. Porque cuando la realidad les toca a la puerta, no hay nadie más sensato que estos gorilas engolosinados con el poder. Amanecerá y veremos…

Carolina Jaimes Branger

@cjaimesb

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