#OPINIÓN Red de Instituciones Larenses: La solidaridad #24Jun

Maximiliano Pérez | Ilustración: Victoria Peña |

“Este es el deber de nuestra generación al entrar en el siglo XXI: la solidaridad con los débiles, los perseguidos, los abandonados, los enfermos y los desesperados. Esto expresado por el deseo de dar un sentido noble y humanizador a una comunidad en la que todos los miembros se definan a sí mismos, no por su propia identidad, sino por la de los demás.”

Elie Wiesel (30-09-1928/02-07-2016).

Eliezer Wiesel (en húngaro: Wiesel Lázár) fue un escritor de lengua yiddish y francesa, de nacionalidad estadounidense, superviviente de los campos de concentración nazis. Dedicó toda su vida a escribir y hablar sobre los horrores del Holocausto, con la firme intención de evitar que se repita en el mundo una barbarie similar. Fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1986. Fuente: Wikipedia.

La solidaridad es un sentimiento de unidad que nos mueve a dar sin esperar recibir nada a cambio. Se trata de la base de muchos valores humanos que hemos adquirido desde la infancia y que conjugan aquello que somos: lealtad, compañerismo, empatía, amistad, amor, respeto… Sin embargo, a menudo, resulta más sencillo explicar qué es la solidaridad mediante ejemplos que a través de una definición, ¿verdad?

Es a medida que las sociedades avanzan cuando el concepto de solidaridad coge más fuerza. A lo largo de la historia, tenemos ejemplos en la obra de William Shakespeare, de Voltaire o de Lev Nikoláievich Tolstoi, así como de muchos otros escritores y personalidades artísticas y humanísticas.

En casi todas las definiciones sobre la solidaridad podemos encontrar ideas que inspiran y continuas llamadas a la acción individual y colectiva. La razón fundamental es que la solidaridad se vive, y son las acciones que buscan el bien común las que definen quién somos y qué aspiramos a conseguir.

Como dijo Mahatma Gandhi: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo.”

Fuente: https://ayudaenaccion.org/

La solidaridad debe estar definida por nuestra actitud apegada en un comienzo por el amor a la familia bajo los principios y valores aceptados y reconocidos tradicional e internacionalmente; a los conceptos de democracia en libertad; al Estado de Derecho que respete y ejerza lo expreso por la Constitución Nacional, las leyes, sus reglamentos, y a los tratados internacionales suscritos por la República; a la ayuda al necesitado; al apoyo al desarrollo económico y por ende aunado al bienestar social de los ciudadanos.

La solidaridad no acepta la manipulación política como la realizada con los créditos otorgados, que fueron mal llamados “Créditos Solidarios”. Donde la única solidaridad que hubo fue la garantía que se adjudicaba el gobierno en la recuperación de las cantidades de dinero financiadas, porque el gobierno se reservaba el derecho de obligar a cualquiera de los que, supuestamente, habían sido beneficiados, a cancelar los montos que otro no hubiese pagado.

Opino que se implementó la solidaridad a la deuda…

La solidaridad con los sinvergüenzas y/o con la ignorancia.

Desde hace 21 años el país clama insistentemente por la solidaridad de sus ciudadanos.

Es obligatorio recuperar la dignidad patriótica. El mundo convulsiona ante la arremetida de lo que podríamos definir como las fuerzas del mal y, si es cierto que los buenos somos más, sólo hace falta la voluntad necesaria para qué, parabólicamente…

“Todos rememos hacía el mismo lado.”

“Cuando mi vecino me necesito… yo no acudí.

Ahora que yo lo necesito… él no está.”

Proverbio Judío.

Maximiliano Pérez

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