#OPINIÓN La radio ante los desafíos del Coronavirus #28Ago

Freddy Torrealba Z. | Ilustración: Victoria Peña |

Esta crisis sanitaria del coronavirus ha puesto otra vez a prueba las inmensas potencialidades de la radio, un medio ideal en situaciones de emergencia y tragedias. La radio sigue cautivando al hombre con su fugacidad y fantástico lenguaje. Con los mismos despierta una variedad de emociones al momento de transmitir información, entretenimiento y educación. Principalmente su palabra oral con la cual acompaña al hombre dondequiera se encuentre por su inespacialidad.

La implacable pandemia del COVID-19 ha trastrocado todas las actividades del hombre incluyendo la comunicación radiofónica. La misma la coloca ante el exigente desafío de adaptarse a esta dura realidad con el riesgo de ser afectada principalmente en lo económico por la baja de los ingresos por publicidad.

Pero antes de esta prolongada emergencia sanitaria el medio afrontaba el reto de la asimilación de las nuevas tecnologías de la información y comunicación. Como es sabido las mismas han pulverizado la añeja tecnología digital por la estrechez de su comunicación unilateral y lenta.

Pero la pandemia ha encontrado al medio oscilando entre dos variables: la radio de máxima producción y la radio de mínima producción. La actual es una situación de emergencia que hace mayor mella en cuanto a operatividad en aquellas radios dedicadas a la mayor producción. No así en las de menor producción con poco personal basadas en la tradicional programación monologada, disco y hora. Pero ha quedado al desnudo su debilidad por la falta de infraestructura técnica que le permita seguir transmitiendo en medio de la crisis.

Estaciones de máxima producción como por ejemplo Radio Francia Internacional, han reajustado su programación ante el obligado confinamiento que impide la congregación de personas en los estudios.  Uno de esos recursos ha sido el uso del podcast o archivos sonoros. A los invitados virtuales los denominan “el confinado de RFI”

Mientras que emisoras íntegramente informativas como Caracol y RCN, de inmediato montaron una base tecnológica para emitir con escaso personal en el estudio y nutrirse de su amplia red de redactores, reporteros y corresponsales. El equipo de corresponsales de Caracol sobrepasa los 70 a lo largo y ancho del territorio colombiano. Desde las 4 de la madrugada, cuando arranca el primer noticiero largo, estos se activan con sus informes al igual que RCN. La pandemia del COVID-19 no ha interrumpido esa cotidiana actividad.

El programa La Luciérnaga de Caracol, que emplea varios periodistas, locutores, actores, músicos, guionistas, productores y operadores técnicos, se sigue transmitido mediante una plataforma tecnológica de primera sin que haya ocurrido un desplome. Simplemente ha funcionado su filosofía radial de la permanente renovación que les permite sobrevivir a la pandemia.

Estas emisoras han puesto en marcha la nueva modalidad del teletrabajo que incide actualmente en la vida del hombre siendo extensivo a la radio.Se trata de una novedosa relación laboral con un ancho margen de libertad para el trabajador. Éste puede cumplir su jornada a la distancia.

Así pues, de entre los medios tradicionales la radio ha salido gananciosa en esta crisis como el más confiable, creíble y serio en varios países. Luego le siguen la televisión, prensa y redes sociales. Entre esos países se cuenta a España de acuerdo con Radio 5. En España la radio es el medio líder preferido por sus habitantes marcándole la pauta en información a los otros. Los españoles se informan primero por la radio.

Con todo, salen a relucir las desventajas de la radio en países donde no ha alcanzado altos niveles de desarrollo en la programación, tecnología y producción Esos sistemas radiales se colocan en este cuadro en los bordes de la rutina y la extinción por falta de renovación y recursos como consecuencia de la baja inversión.

El coronavirus ha colocado al mundo en transición en los campos de lo social,económico, cultural y comunicacional. La radio no escapa al fenómeno afrontando exitosamente el desafío aquellos países mejor preparados con una avanzada radiodifusión, entre estas la de los Países Bajos en Europa con niveles de excelencia.

La radio sigue presente en las situaciones y momentos más difíciles del hombre desde la fundación de KDKA, la primera emisora regular del mundo, en noviembre de 1920 en EEUU. La radio es servicio.

Freddy Torrealba Z.

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