Sary Levy: Rescatar el territorio, el Estado de Derecho y la Institucionalidad son las bases para que la economía funcione

Juan Bautista Salas | Foto: Archivo IMP |

El rescate territorial, del Estado de derecho y de la Institucionalidad son las bases fundamentales, sobre las cuales una economía puede funcionar, asegura la economista Sary Levy-Carciente, Individuo de Numero de la Academia Nacional de Ciencias Económica y directora del Observatorio del  Gasto público del Centro de Divulgación del Conocimiento Económico, Cedice.

Asegura que sacar al país de la crisis estima que lo primero que habría que hacer es dar señales claras de que nos vamos a enrumbar en un nuevo proceso que permita el rescate de la producción, a partir del esfuerzo, el respeto a la propiedad, la competencia sana y la justa compensación de los factores, requiriéndose de por lo menos 15 años.

¿Dónde estamos?

Considera que debemos comenzar por darnos cuenta de lo que ha significado el modelo de socialismo del Siglo XXI y como,  poco a poco, en forma constante y sin pausa ha ido eliminando los espacios naturales de producción privada, delimitando la propiedad privada y generando una concentración, el desarrollo de una planificación centralizada que ha demostrado su ineficiencia máxima, destruyendo una de las industrias más importantes y más rentables a nivel mundial, como es la industria petrolera y que siempre fue el motor, o por lo menos desde la mitad del siglo pasado, que impulsó economía venezolana.

Agrega que en ese proceso de eliminación del funcionamiento del mercado, de restringir la libertad de asociación, la libertar de realizar transacciones voluntarias, que se conoce como la libertad de elegir, se ha ido conformando un sector monopolizado, ineficiente y altamente opaco, llega un momento, como lo ha demostrado la historia que este modelo colapsa y en el caso venezolano, ese colapso es evidentemente notable.

“Por ejemplo, si nosotros revisamos hoy día la capacidad de la industria manufacturera nos damos cuenta, que es un quinto de lo que era hace unos 5 o 7 años y opera a apenas a un 20%, Venezuela es uno de los cinco países en el continente con mayor vulnerabilidad alimentaria, y es uno de los cinco países en el planeta con riesgo de padecer una hambruna, quien hubiera pensado a mediados del siglo XX que el país iba a llegar a estos niveles, cuanto Venezuela era uno de los países estrellas, solo en el plano político, sino también en los niveles económicos, cuando en el período de 1940 a 1958 era la China del momento, en el sentido de que crecía al 10% interanual. Además, debemos darnos cuenta de que nuestro territorio nacional se diluye en manos de grupos de objetivos inconfesables y la inseguridad personal que ha afectado al 20% de nuestra población, esto son  algunos número gruesos que nos muestra el estado emergencia en el que vive el país”.

Advierte que justamente lo que el país tiene que proyectar es como generar una República que nos permita esos balances de poderes y permitan desarrollar confianza, e incentivos virtuosos, para que la producción vuelva a renacer y a florecer en nuestro territorio y esta es la necesidad de que haya un conjunto de transformaciones, porque de lo contrario nos estabilizaríamos en su gestión  o al contrario generaríamos incentivos perversos que no nos permitirían el salto adelante que en verdad requerimos para rescatar a nuestro país.

Entender lo sucedido

“Así que tenemos que entender muy bien lo que ha sucedido y en particular frente al aparato productivo privado, que ha sido acosado e impedido en sus actividades naturales, evitando su organización eficiente y la satisfacción de sus necesidades, hoy tenemos una contracción de la producción, tenemos una industria motor del país que ha sido colapsada en su producción, en su refinación y por supuesto en su capacidad de satisfacer las necesidades nacionales y mucho menos las de exportación y esto puede crearlo un proceso junto con políticas muy erradas de monetización del gasto fiscal de hiperinflación, por cierto la hiperinflación más larga en la historia, porque ya llevamos desde finales del 2017 en este proceso”, dijo Levy.

Admite que en el 2019 los niveles de inflación se lograron reducir sustancialmente, pero a pesar de estar la economía agobiada por el sistema de intemerdiación bancaria, nuevamente se esta viendo un proceso de monetización que definitivamente termina en inflación y en hiperinflación en el caso venezolano, que es justamente lo que menos necesitamos, porque ya bastante golpeada está la capacidad adquistiva, recordando que de acuerdo con los datos de Encovi, casi toda la población esta sumida en la pobreza.

“Entonces, es una situación muy crítica cuya corrección exige un total cambio de rumbo, donde haya un entendimiento claro, de qué es lo que funciona y qué es lo que no funciona en la economía”, asegura la especialista.

Acciones para lograr el cambio

Consultada la economista Sary Ley en torno a los pasos que habría que dar para iniciar el proceso de recuperacón del país, hacia una senda de progreso, desarrollo sustentable y crecimiento económicos, señala que hay varios objetivos que cumplir.

“Lo primero que habría que hacer es dar señales claras de que nos vamos a enrumbar en un nuevo proceso que permita el rescate de la producción, a partir del esfuerzo, el respeto a la propiedad, la competencia sana y la justa compensación de los factores, esto significa el rescate del Estado de Derecho, no puede haber una economía que funcione sin reglas claras del juego, tiene que haber una intencionalidad  transparente y funcional, amiga del mercado, pero transparente a los actores, que responda verdaderamente a la ciudadanía y no a sectores particulares, eso significa crear instituciones virtuosas, me refiero a que deben ser transparentes y a que no tengan incentivos para la corrupción”, afirmó.

Afirma que desde otro punto de vista, pero también muy asociado, en el caso venezolano muy particularmente, hay que realizar unos esfuerzos muy intensos para el rescate de nuestra soberanía territorial, afirmando que este es uno elemento que no esta presente en todos los rescates económicos, pero si en el caso venezolano, porque nuestro territorio se diluye en manos de grupos irregulares, de tal manera que el rescate territorial, el rescate del estado de derecho y de la institucionalidad son las bases fundamentales, sobre las cuales una economía puede funcionar.

Dijo que para recuperar la economía venezolana, luego del proceso de destrucción que ha sufrido, se requieren por lo menos 15 años, siempre y cuando se cumpla con los objetivos antes señalados, afirmó Levy en entrevista en Fedecámaras radio.

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