#OPINIÓN Juan José Peralta: periodismo y literatura sin antagonismos #16Oct

Freddy Torrealba Z. | Ilustración: Victoria Peña |

A los 73 años de edad vive la otra vida el eximio periodista larense Juan José “Popeye” Peralta, columnista de El Impulso, Globovisión y Correo de Lara. Medios donde se hacía sentir con el género de la crónica en que convergen el periodismo y la investigación histórica.

Se trata de alguien muy especial y capaz que entendía esta profesión más allá de la técnica con el predominio de la comunicación de contenidos informativos. Pero en su mérito concebía el periodismo desde la perspectiva humanística en que entran a competir: arte, historia y cultura humana. Y eso es realmente exiguo en el medio. Generalmente la técnica prevalece ante el humanismo en lugar de su conjugación para dejar un corolario de unilateralidad.

De tal manera que domina y practica la palabra periodística y literaria. En sus escritos se percibía la labor de un persistente investigador y analista. Es de los pocos que en su trayectoria profesional logra vencer la contradicción entre periodismo y literatura pues en ambos géneros se impuso con una fina prosa propia de un hombre de indudable talento. Por ello creemos que es un intelectual plenamente realizado a través de sus cuatro pasiones que definen su existencia intelectual, a saber: periodismo, literatura, historia y educación.

En el periodismo escribe con la necesaria brevedad y sencillez necesario en un género que requiere rapidez en el mensaje. Al tiempo que es justo, como lo planteaba Pulitzer. Sus trabajos estaban muy lejos del rutinario “a vuelo de pájaro”. Por el contrario, se apreciaban unos pensados y esmerados escritos motivados por la búsqueda honda y sistemática de parte de un sensible creador en alza permanente. Un hecho que nos rememora a Humberto Cuenca en su obra La imagen literaria del periodismo.

En la literatura es el artífice que labra una obra con la profundidad del reposado escritor abocado a la investigación y el cuidado manejo de la palabra con oraciones y párrafos largos. Así el 21 de agosto de 2020 presenta, en formato digita, su novela “Esos muertos míos”, precisamente un relato literario dedicado a un hábil reportero de un periódico. Tenía listos para su publicación otros 2 libros, entre estos una novela que sometía a rigurosa corrección de estilo a cargo del historiador Arnaldo Guédez.

En el campo de la historia demuestra tener unos dotes excepcionales para esta disciplina social que evidencia en sus crónicas, género en el que creía y cultiva con vehemencia. Era un agudo investigador y estudioso de la historia en concordancia con lo afirmado por Albert Camus: El periodista es el historiador del momento.

Su palabra y amplios conocimientos también los comparte con las nuevas generaciones desde la catedra universitaria, entre éstas la Universidad Yacambú.  Era una cantera de conocimientos al servicio de sus alumnos resultante de disciplinadas lecturas. Una vez le escuchamos citar de memoria fragmentos de la novela El Túnel de Ernesto Sábato.

Peralta se desarrolla como un comunicador social múltiple dado los géneros y medios donde incursiona.  “Popeye”, como cariñosamente era conocido en el ambiente periodístico, será recordado siempre como una valiosa figura del periodismo impreso, televisivo, radial y multimedia. El comunicador global de boga hoy en el mundo de la banda ancha. Esos quehaceres lo hacen un intelectual de la comunicación adornado siempre de sencillez para relacionarse con la gente de su entorno que siempre admiramos en su persona.

En los diarios El Nacional, El Universal, El Informador y El Impulso se hizo sentir en cargos de jefatura.  Últimamente se había dedicado a la radio con su programa tipo revista Crepusculario. Entre los lauros logrados, en su brillante trayectoria de comunicador social, figura el Premio Nacional de Periodismo, mención diseño de lo cual se sentía orgulloso.

A Peralta nos unió una hermosa amistad surgida en la segunda mitad de la década de 1990 cuando era jefe de redacción del quincenario El Correo de Urdaneta., donde escribíamos la columna Culturalia. Luego vino El Informador en similar cargo dando cabida a nuestros artículos de opinión. En 2014 nos invita en 4 oportunidades a dictar conferencias sobre radio y periodismo radial en la catedra que regentaba en la Universidad Yacambú. En marzo de 2016 fue el presentador en la Librería El Clip, de nuestro libro La dictadura perezjimenista en Lara, ocasión en la que dicta una magistral catedra sobre la Guerra Federal. Se ha marchado un auténtico maestro del periodismo, de esos que no nacen todos los días sino cada varias décadas. Simplemente: ¡un gran carajo!

Freddy Torrealba Z.

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