#OPINIÓN Elecciones en EEUU, efectos en Venezuela y el coco del comunismo #23Oct

Por causa del empirismo teórico se suele confundir a los socialdemócratas europeo y norteamericanos con el socialismo, pero en realidad lo que representan es al capitalismo popular con marcado sentido social de las políticas públicas. Un ejemplo es Noruega con un uso eficiente del ingreso petrolero por el Estado sin devaneos izquierdistas. También el ex primer ministro sueco Olof Palme impulsor de la industrialización y el masivo empleo y diálogo con la izquierda. Hechos que la ultraderecha confundió con el comunismo por reunirse con Fidel Castro.

Tradicionalmente en América Latina las fuerzas de izquierda han percibido con mayor receptividad a los demócratas estadounidenses en lugar de los republicanos. Así la autonomía para el Canal de Panamá fue posible durante la gestión de los demócratas en EEUU. Se trata de un ejercicio de la política racional, abierta y flexible con diálogo y concesiones mutuas.

Hoy la atención de los venezolanos está centrada en el desarrollo y resultados de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre en EEUU. Así surge la inevitable interrogante sobre ¿qué pasará en lo sucesivo si ganan los republicanos o los demócratas?

El asunto se plantea en 2 escenarios hipotéticos sujetos a la confirmación de los hechos reales por venir. Primero un triunfo del republicano Donald Trump desde luego significaría una profundización del enfrentamiento con el régimen de Nicolás Maduro sometido a un conjunto de sanciones desde el año 2017. Y segundo una victoria del demócrata Joe Biden representaría un cambio en el tratamiento del conflicto entre ambos países, pero nunca una baja de la guardia ante un gobierno considerado terrorista por la primera potencia mundial. Por ende, no habrá suspensión de la calificación de terrorista.

Las variables involucradas en la crisis venezolana tienen un peso determinante al momento de tomar una decisión en pro o en contra del régimen encabezado por Nicolás Maduro. Los poderosos intereses en juego más la gravedad de la crisis hacen prever que no habrá un cambio de rumbo por quien ocupe en lo sucesivo la presidencia de EEUU en cuanto al régimen castro-chavista. No olvidemos que la magnitud del peligro de éste es continental. Luce lejano y descabellado la posibilidad de que el régimen venezolano se coloque en una situación de poder como para forzar una negociación con EEUU.

Cuando en 2015 Barak Obama incluyó a Venezuela en la lista de países terroristas por constituir una amenaza para EEUU, lo hizo precisamente tomando en cuenta las peligrosas alianzas de Maduro con el terrorismo internacional, narcotráfico, hampa y falsa guerrilla. Es más, le dejó el decreto a Trump para su aplicación. Eso partió de un demócrata al igual que el asesinato del terrorista yihadista Osama Bin Laden. Republicanos y demócratas unidos en defensa de la sociedad abierta y de libre mercado, uno de cuyos enemigos hoy es el neocomunismo internacional.

Eso no lo pasa por alto ningún presidente norteamericano sea cual sea su tendencia ideológica. Máxime en una nación con continuidad administrativa y que sabe unirse cuando están de por medio sus intereses. Difícilmente un pueblo como el norteamericano, con la cultura del consumismo capitalista, aceptaría un presidente comunista. Eso no pasa de ser un recurso propagandístico en la estrategia electoral de Trump contra Biden.

Freddy Torrealba Z.

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