#OPINIÓN Por la puerta del Sol (89): Reales protagonistas de la vida #31Oct

Amanda Niño de Victoria | Ilustración: Victoria Peña |

En en el escenario del mundo cada uno de nosotros es el principal protagonista de su vida, cada uno decide su camino a seguir sea el bien o sea el mal.

Nunca en el avance dejarán de atravesarse marañas ni obstáculos que tendremos que apartar.

En seres, como Jesús su simiente del bien sigue creciendo después de tantos siglos, para otros el mal los encumbra aplastando todo a su paso. En la vida todo es cuestión de actitud. Por sus actos cada uno aquí o en la eternidad recibirá su premio o su castigo.

La vida como dice un poeta, ni los actos del ser humano son eternos, hoy es la vida el vendaval de la ventana, mañana es el de las cenizas.

Hay que ocuparse y vivir activos. En el mundo nunca habrá un lugar ni momento en que no haya nada que hacer, a menos que estemos muertos.

“Aunque a veces sentimos que lo que hacemos es muy poco, como lo es una gotita de agua en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gotita”.

(Teresa de Calcuta)

Los verdaderos protagonistas de la vida trabajan con voluntad, con fe, con amor y valor, obrando cada uno según el aprendizaje adquirido y lo atesorado en el transcurso de la vida que los conducirá inexorablemente a su propia satisfacción y aprobación personal.

El tiempo limitado en la vida del ser humano decía San Agustín sirve para que encuentre manifestación de plenitud, de trascendencia. Porque el tiempo sin medida es la eternidad o la nada, el cero o el infinito, ser o no ser, o sea lo mismo.

En el terreno de las costumbres y experiencias se produce lo que hemos aprendido en el hogar y la escuela. De allí parte el conocimiento, la comprensión y el discernimiento de la vida que resume y da significados.

Que venga lo que tenga que venir a nosotros o que no venga nada, reveces y derrotas, triunfos y fortuna, nada de eso importa, pues solo en la forma de vivir está nuestra aristocracia. Ante la derrota, los galardones, la vejez, la enfermedad y la adversidad – decía mi amigo Tulio Fernández, la única medalla que en el pecho debe colgar debe ser la serena altivez de la nobleza y la alegría de poder decir al final de la jornada que vivimos y dimos de lo poco o mucho que la vida nos legó.

Protagonistas verdaderos son los corredores de fondo, labor que no puede hacer cualquiera, porque comúnmente en cualquier campo de la existencia ellos están revestidos de voluntad y moral. Para llegar a serlo se necesita, haber observado la vida aplicando todo lo atesorado a través de los años.

Interpretar la vida es sentir verdadero gozo de tenerla, de disfrutarla, valorarla y comprenderla, hasta convertirse en el arquitecto que levantará con la matemática de la existencia la casa de la sabiduría, cuyo ejemplo beneficiará a otros en el arte de vivir.

No hay edad que impida aprovechar los gratos vuelos de la libertad, pasear, cantar, bailar, leer, escribir, realizar un deporte o escuchar una canción que guarda la mente del amor de antaño que soñaba que los dos cabían en una hojita que luego el viento se llevó.

Cuando se ha aprobado el curso de la vida con buenas notas, quedan perdidos en la distancia los laberintos, normas e impedimentos que en muchas ocasiones el brillo del sol no nos permitían ver.

Mejor que asustarse por la suma de los años acumulados, es ver hacia adelante cuando aún nos queda un por qué hacer por la vida.

“Haz de tu vida tu escenario, pero no dejes de ser protagonista poniendo como compañero de reparto al corazón y saca siempre un primer plano amplio y a todo color de tu lado más humano”

(Juan Destinado)

Amanda Niño de Victoria

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