#COLUMNA Soliloquios de café: Invencibles #3Ene

Maximiliano Pérez Apóstol | Foto: Archivo IMP |

¡LA GENTE POSITIVA CAMBIA AL MUNDO!

Existen actitudes positivas con tanto poder que son capaces de motivarnos y cambiar nuestras vidas en mayor medida que libros enteros o de charlas.

Incluso en ámbitos de estudio como la Psicología Positiva se parte de la idea de que los pensamientos positivos pueden ser un motor de cambio, algo que nos acerca a la transformación personal que buscamos a la vez que os vuelve más optimistas.

Sobrevivir en Venezuela no ha sido fácil, ser optimista pareciera una utopía cruel y burlona.

La grave crisis interna impuesta por lo que ha sido considerado como un sistema político económico desfasado y fracasado ha tenido como consecuencia una situación prácticamente insoportable. Un vasto sector de la población soporta la hiperestaflación que pulverizó sus ingresos haciendo inaccesibles la adquisición de los alimentos imprescindibles para lograr una adecuada nutrición, incluyendo los que se distribuyen en las cajas o bolsas del CLAP, o las medicinas para preservar la vida; el desastre del sistema eléctrico nacional conforma un trato cruel, especialmente, a niños y personas de edad avanzada; los daños psicológicos y colaterales se hacen indescriptibles, al igual que la conculcación al derecho a la salud a través del inexistente suministro de agua potable o, por la forma insalubre (Turbia, pestilente, acompañada de una substancia blanquecina, de una consistencia parecida a la sal)  como llega a los hogares y centros de trabajo cuando es restablecido su suministro, después de largos lapsos injustificables en los centros poblados, aumentando el riesgo, hasta de mortalidad, en medio de la pandemia mundial que enfrentamos. El ataque continuo a la propiedad privada, los controles impuestos, la tramitación legal, la falta de financiamiento, la destrucción del sistema de transporte, y la escasez de combustible han destruido el sistema productivo, acabando así con el bienestar social como resultado del exterminio de las fuentes de trabajo.  La destrucción de las infraestructuras en hospitales, centros educativos, universidades, carreteras, aeropuertos, etc.; la corrupción y la anarquía existente hasta en el transito vehicular, dificultarán aún más la recuperación del país.

Quienes aceptaron la autoridad para ser los conductores de los destinos del país deberían enfrentar su responsabilidad y comenzar por oír a quienes, de manera altruista, ad honoren, han realizado propuestas que, de haber sido oídas, se hubiese minimizado el sufrimiento de los venezolanos.

Pero, Dios en su benevolencia, no sólo dotó a esta “Tierra de Gracia” con grandes riquezas, en recursos naturales, tierras fértiles, agua abundante, excelente clima y exuberante belleza, también creó seres humanos invencibles…

Uno de los mejores ejemplos de ello lo conforma la directiva y el personal de un diario que arriba a su “117 Aniversario” venciendo todo tipo de dificultades y defendiendo el derecho a ejercer la libertad de expresión consagrado por la Constitución Nacional y por Tratados Internacionales con valentía y profesionalismo, demostrados en la información oportuna y veraz practicada continuamente…“El Impulso.”

Llegue a la dinastía creada por don Federico Carmona mi felicitación y agradecimiento eterno por todo el apoyo y solidaridad con los más desposeídos, con quienes han sufrido la pretendida conculcación de su derecho a expresar los problemas que enfrentan y de aportar soluciones…

Lo mejor de lo mejor para mi amada Venezuela.”

Maximiliano Pérez Apóstol

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