#OPINIÓN Autobiografía de EL IMPULSO #6Ene

William Amaro Gutiérrez | Ilustración: Victoria Peña |

Cada uno de nosotros diariamente escribe su propia autobiografía, creando un legado para bien o para mal en aquellos que nos observan. La historia de la vida del hombre está permanentemente en desarrollo. Los demás, constantemente nos están “leyendo.” Entonces pregunto. ¿Qué tipo de legado construimos el año que terminó y cual estamos construyendo ahora? La acumulación de nuestras palabras y acciones hacen un camino para otras personas y aún las elecciones más cotidianas podrían determinar lo que le pasará a aquellos a quienes amamos.

Siempre dije y seguiré diciendo en mis escritos que manan a través de este glorioso rotativo por 45 años que tengo escribiendo en sus páginas de opinión, que el Diario EL IMPULSO tiene 117 años escribiendo un legado de información veraz y sobre todo educativa para los venezolanos. Y más en estos últimos años, que ha sido baluarte poderoso en la exposición de temas que muestran el camino de la Salvación para aquellos que gustosamente leen nuestros humildes artículos.

Si yo preguntara ahora, a mis amados lectores, quienes fueron en la narración bíblica Samúa, Safat, Igal, Palti Gadiel, Gadi, Amiel, Setur, Nahbi, Seuel, estoy seguro que el 99 por ciento me dirá que no sabe quiénes son. Pero si preguntara quién es Josué y Caleb todos me dirían alguna característica positiva de ellos. Resulta, que estos personajes estaban todos juntos cuando Dios les escogió para que realizaran un trabajo en su favor. Eran los doce espías comisionados para explorar la tierra de Canaán. Pero los 10 primeros escribieron su autobiografía de manera vergonzosa. Lloraban, se quejaban con miedo evidente y dijeron. “No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura… Los hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos” Num. 13:31-33

Estos 10 hombres fueron cobardes, flojos, faltos de fe y principalmente desobedientes a la Palabra de Dios. Obviaron que tenían un Dios Todopoderoso. Y de paso, cuando Josué y Caleb los desafiaron con valentía, fe y firme decisión a obedecer la Palabra, querían asesinarlos. La firme decisión de estos dos, de confiar plenamente en Dios hizo que dejaran un legado poderoso que a través del tiempo y del desarrollo de la historia de la humanidad ha inspirado a muchos hombres. “Entonces Caleb hizo callar al pueblo y dijo: Subamos y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos”. Hoy y para siempre, los 10 cobardes desaparecen en la historia. Nadie los conoce. Mientras que el legado de Caleb y Josué sigue vigente y se proyectará hasta la Segunda Venida de Jesús a esta Tierra.

EL Diario EL IMPULSO está cumpliendo 117 años escribiendo su autobiografía y ha dejado un legado incuestionable para la edificación de generaciones. Y hoy, es un instrumento divino para Salvación. Por lo que a nosotros nos corresponde, nos gozamos en ser parte de ese legado. ¡DIOS bendiga EL IMPULSO! ¡DIOS bendiga a las nuevas generaciones de sus trabajadores que en tiempo de Pandemia, encierro y severa crisis han tomado el testigo Online y lo están haciendo muy bien, sobre todo, en el Departamento de REDACCIÓN.

¡Hasta el próximo martes Dios mediante!

Próximo artículo: Ciencia, historia no magia

William Amaro Gutiérrez

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