Esta es la rogativa a la Divina Pastora en esta Peregrinación Virtual #14Ene

Brian Vidal | Fotos: Luis Miguel Rodríguez/@ArquiBQTO |

Este jueves se realizó la primera peregrinación virtual de la Divina Pastora luego de la postergación de la 165 Procesión por la pandemia de la COVID-19.

A través de la Arquidiócesis de Barquisimeto fue publicada la rogativa a la Divina Pastora para que todos sus fieles y devotos la realicen desde su domicilio.

Con la fé y el amor que millones de personas siempre dan a la Excelsa Patrona, este jueves la iglesia católica venezolana pide a todos ellos rezar desde sus hogares pidiendo y agradeciendo a la Divina Pastora por el cese de la pandemia.

Acá la rogativa textual publicada por la Arquidiócesis de Barquisimeto.

«Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, Divina Pastora de las Almas».

En la dramática situación actual, llena de sufrimientos y angustias que oprimen al mundo entero, acudimos a ti, Madre de Dios y Madre nuestra, y buscamos refugio bajo tu protección.

Oh Virgen María, vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos en esta pandemia de coronavirus, y consuela a los que se encuentran confundidos y lloran por la pérdida de sus seres queridos, a veces sepultados de un modo que hiere el alma. Sostiene a aquellos que están angustiados porque, para evitar el contagio, no pueden estar cerca de las personas enfermas.

Infunde confianza a quienes viven en el temor de un futuro incierto y de las consecuencias en la economía y en el trabajo.

Madre de Dios y Madre nuestra, implora al Padre de misericordia que esta dura prueba termine y que volvamos a encontrar un horizonte de esperanza y de paz.

Como en Caná, intercede ante tu Divino Hijo, pidiéndole que consuele a las familias de los enfermos y de las víctimas, y que abra sus corazones a la esperanza.

Protege a los médicos, a los enfermeros, al personal de salud, a los voluntarios que en este periodo de emergencia combaten en primera línea y arriesgan sus vidas para salvar otras vidas.

Acompaña su heroico esfuerzo y concédeles fuerza, bondad y salud.

Permanece junto a quienes asisten, noche y día, a los enfermos, y a los sacerdotes que, con solicitud pastoral y compromiso evangélico, tratan de ayudar y sostener a todos.

Virgen Santa, ilumina las mentes de los hombres y mujeres de ciencia para que encuentren las soluciones adecuadas y se venza este virus.

Asiste a los líderes de las naciones, para que actúen con sabiduría, diligencia y generosidad, socorriendo a los que carecen de lo necesario para vivir, planificando soluciones sociales y económicas de largo alcance y con un espíritu de solidaridad.

Santa María, toca las conciencias para que las grandes sumas de dinero utilizadas en la incrementación y en el perfeccionamiento de armamentos sean destinadas a promover estudios adecuados para la prevención de futuras catástrofes similares.

Madre amantísima, acrecienta en el mundo el sentido de pertenencia a una única y gran familia, tomando conciencia del vínculo que nos une a todos, para que, con un espíritu fraterno y solidario, salgamos en ayuda de las numerosas formas de pobreza y situaciones de miseria.

Anima la firmeza en la fe, la perseverancia en el servicio y la constancia en la oración.

Oh María, Consuelo de los afligidos, abraza a todos tus hijos atribulados, haz que Dios nos libere con su mano poderosa de esta terrible epidemia y que la vida pueda reanudar su curso normal con serenidad.

A ti te prometemos madre buena, que al cese de la pandemia, cuando sea conveniente y oportuno, te llevaremos de nuevo en nuestros hombros a Barquisimeto, como gesto de gratitud y amor a ti madre intercesora.

Virgen Santísima, Divina Pastora, en aras de la Justicia Divina, por el bien y la salvación de este rebaño.

Por los dolores que experimento tu Divino Corazón, cuando recibiste en tus brazos a tu Santísimo Hijo en la bajada de la Cruz, te suplico Madre Mía, que salves a este pueblo.

Nos encomendamos a Ti, que brillas en nuestro camino como signo de Misericordia, de Esperanza y de Consuelo.

Amén

LETANÍA FINAL:

V. Señor, ten piedad de nosotros. R. Señor, ten piedad de nosotros.

V. Cristo, ten piedad de nosotros.

R. Cristo, ten piedad de nosotros.

V. Señor, ten piedad de nosotros. R. Señor, ten piedad de nosotros.

V. Cristo, óyenos.

R. Cristo, óyenos.

V. Cristo, escúchanos. R. ten misericordia de nosotros. Pastora, CAUSA DE NUESTRA ALEGRÍA

R. Cristo, escúchanos. V. Dios Padre Celestial,

R. ten misericordia de nosotros. V. Dios Espíritu Santo,

V. Trinidad Santa, un solo Dios, R. ten misericordia de nosotros.

Pastora MADRE DEL BUEN PASTOR JESUCRISTO,

ruega por nosotros.

Pastora, MADRE DE LA MISERICORDIA, ruega por

nosotros.

Pastora, MADRE DE LA ESPERANZA

Pastora, ESPEJO DE JUSTICIA

Pastora, SALUD DE LOS ENFERMOS Pastora, CONSUELO DE LOS MIGRANTES

Pastora, AUXILIO DE LOS CRISTIANOS

Pastora, REINA DE LA FAMILIA Pastora, REINA DE LA PAZ

V. Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.

R. Perdónanos, Señor.

V. Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.

R. Escúchanos, Señor.

V. Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. R. Ten misericordia de nosotros,

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas

de Nuestro

Señor Jesucristo.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios

Comentarios