César Aristimuño: Reducción de 8% del encaje autorizada por el BCV es positiva pero insuficiente #21Ene

Juan Bautista Salas | Foto: Archivo IMP |

Como una medida positiva pero insuficiente, califica el economista César Aristimuño, la reducción de 8 puntos del encaje legal, anunciada este miércoles por el Banco Central de Venezuela, ya que solo contribuye efectivamente a cubrir la mitad del déficit del encaje que mantiene el sistema bancario.

Aristimuño, director general de la firma consultora especializada en economía y finanzas, Aristimuño Herrera & Asociados, estima que la baja de 93% a 85% del encaje legal para los depósitos en bolívares reduce 40 billones de bolívares del déficit en la constitución del encaje que se ubicó, al 20 de enero, en niveles cercanos a 80 billones de bolívares, por lo que la situación de presión sobre la liquidez del sistema se mantiene, más para unas instituciones que para otras, pero no habrá, en su opinión, una reactivación efectiva del crédito bancario en las próximas semanas.

“Esta medida tendrá un efecto más limitado que la reducción anterior del encaje a 93%, que se aprobó el 26 de marzo de 2020, y el descuento posterior de 30 billones de bolívares, que el BCV instruyó el pasado 17 de septiembre. En ambos casos, la banca, en su conjunto, pudo lograr un superávit de fondos que permitió una recuperación temporal del crédito; en esta oportunidad, no hay un superávit, sino una reducción de la presión de liquidez”, explicó.

Recuerda que la semana pasada, la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV) remitió una comunicación al presidente del Banco Central de Venezuela, Calixto Ortega Sánchez, donde expuso la compleja situación de liquidez que venía enfrentando la banca venezolana, como resultado del excesivo bloqueo de fondos por encaje legal.

El gremio bancario dijo que en los primeros días de enero, la presión sobre el mercado de créditos interbancarios a un día, u Overnight, se elevó a tal punto que las operaciones se llegaron a cotizar a tasas de 1.742% y 1.967%, unos niveles inéditos que obligaron a la banca a cubrir un costo enorme, lo que afecta sus resultados en un contexto económico recesivo e hiperinflacionario.

La banca pidió al emisor no solo una reducción de la exigencia de encaje, sino una estrategia de descuentos constantes y, muy importante, una modificación de la fórmula de cálculo de la penalización por déficit de encaje, ya que al estar indexada a la variación del tipo de cambio oficial representa un costo muy elevado y que compromete severamente al sistema.

Esta situación se está convirtiendo en un tema estructural”, advirtió Aristimuño, quien, sin embargo, apunta un matiz de ponderación: “quiero pensar que el interés real del Banco Central es dar pasos para reactivar el crédito bancario en este nuevo contexto económico, donde se espera un mayor dinamismo, por lo que esperamos que haya otras decisiones en ese sentido en el corto plazo”.

Por ahora, el BCV aprobó una modesta reducción del encaje para los depósitos en moneda nacional y mantuvo un encaje de 31% para las captaciones en moneda extranjera, que representan alrededor de 59% del total de depósitos, pero la banca no puede intermediar -es decir, otorgar créditos- con esos recursos, ya que las cuentas tienen como objetivo básico el servicio de custodia y ahora servirán para liquidar operaciones comerciales.

“En el mercado Overnight hubo transacciones por 56 billones de bolívares este miércoles 20 de enero, con una tasa de 132%; ello nos indica que las expectativas por la rebaja del encaje comenzaron a surtir efecto, aunque la decisión se concretará o mostrará su impacto en los próximos días. Lo cierto es que la banca no va a tener superávit para dinamizar el crédito, aunque algunos bancos tendrán una situación mejor”, establece Aristimuño.

El director general de Aristimuño Herrera & Asociados precisa que, sin otras acciones complementarias (como un nuevo descuento del requerimiento de encaje), se podrá aliviar la presión de liquidez solo por un tiempo muy breve, posiblemente inferior a 3 meses.

Recuerda que la reducción de 30 billones fue un alivio eficaz hasta mediados de diciembre, cuando por efecto de la expansión de liquidez, incentivada por el otorgamiento de bonos de fin de año, pagos a proveedores y otros factores estacionales, se produjo un muy fuerte aumento de los depósitos en la banca, lo que originó, obviamente, una expansión prácticamente inmanejable de los requerimientos de encaje legal.

Ante el temor expresado por algunos analistas, quienes piensan que esta reducción de encaje puede originar una mayor demanda en el mercado cambiario, con la consecuente apreciación más acelerada del dólar, Aristimuño explica que “eso puede pasar, pero los datos no nos revelan un impacto muy relevante. Hay otras dinámicas que están impulsando los precios de la divisa estadounidense

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