Baterías: otro gasto derivado de la escasez de gasolina en Anzoátegui

El Tiempo |

Las consecuencias que está dejando la escasez de combustible, la cual se ha acentuado en los últimos meses en Anzoátegui, como en el resto del país, no se quedan en la reducción de la movilidad de los conductores, lo que se observa a simple vista al transitar por las principales calles y avenidas del país.

Más allá de la disminución de los carros que circulan, están los desperfectos que se registran como resultado de la falta de movilización.

Trabajadores en el área automotriz aseguran que los daños pueden verse en pocos días, con la descarga de la batería, o en un promedio de seis meses, tiempo aproximado en que empiezan a surgir señales de deterioro de los cauchos.

Por lo menos en el caso de los acumuladores, uno de los empleados de la tienda de la marca Duncan, ubicada en la avenida Bolívar de Puerto La Cruz, quien prefirió mantener su nombre en el anonimato, comentó que una vez montada la pila, no debería de tener descanso por largos períodos de tiempo porque se descarga.

“En cuanto se apaga el carro, queda un consumo de cuatro voltios, como el de la electricidad que tiene un bombillo pequeño. Eso hace que la batería dure pocos días o hasta 10 para descargarse”.

Para el trabajador, con más de cinco años en el área, lo ideal es llevar el aparato a un Servicentro de la zona, en el caso de que sea de esta marca con trayectoria nacional, para que lo recarguen y así descartar que haya sufrido otros daños. Aseguró que existe el riesgo de que personas inexpertas inviertan los cables de positivo y negativo o transmitan una carga no adecuada, trayendo deterioro irreversible del artefacto.

“La vida útil de la batería es de un año, por lo que con una buena carga puede continuar su trabajo. Al pasar este lapso, posiblemente se dañe si el carro pasa muchos días sin movilidad. Es cuestión de chequearse”, resaltó.

Gastos

No obstante, por ser este uno de las primeras fallas que presentan los carros que están parados por gasolina, conductores consultados manifestaron que han acudido a los talleres más cercanos para que les presten el servicio. La mayoría cobra $5 por recarga. Al menos así lo dijo el comerciante Jesús Méndez.

“Es mucha la cantidad de dinero que piden pero es la opción más segura para poder prender el carro, porque no todo el mundo te presta la batería. Eso es muy delicado, sobre todo cuando los carros son de computadora, porque se les puede desconfigurar en el proceso de sacarla y meterla nuevamente”, mencionó.

El cauchero del local La Ganga del Caucho, localizado en la avenida Municipal, también en Puerto La Cruz, Juan Flores, señaló que hay quienes optan por hacerle mantenimiento a la batería para que no pierda la carga rápido. Aunque no es su fuerte, comentó que hay quienes lo hacen en $15 y $20.

Sin embargo, cuando no existe más remedio que la sustitución, los precios varían de acuerdo al amperaje y la marca. Para los vehículos pequeños, tipo sedán, los que suelen utilizar gasolina para su funcionamiento, oscilan entre $50 y $80.

En La Ganga del Caucho, los costos de los aparatos Fulgor van desde este valor mínimo, pero por ser una marca nacional, el cliente debe dejar el acumulador dañado.

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