#OPINIÓN Juventud devaluada #9Feb

William amaro Gutiérrez | Ilustración: Victoria Peña |

Vivimos en un mundo, en un país donde se habla demasiado del valor de la Juventud y este 12 de Febrero seguramente se realizarán actos “pomposos” para celebrarlo. Pero todas las herramientas de proyección masiva que existen, solo contribuyen a un modelaje conductual juvenil que le hace daño. Estos medios se han convertido en educadores de moral disoluta. Socavan el crecimiento moral, ético y espiritual de la sociedad y la familia. En nuestro tiende a ser más grave aún, por cuanto hay un empeño en ideologizar la educación lo que despierta el odio y la lucha entre las clases sociales y eso no es nada cristiano. Estamos avanzando en un proyecto serio para institucionalizar la desobediencia a la Santa Palabra de DIOS. Y lo están logrando, por cuanto a la mayoría del cristiano le conviene, le gusta lo más fácil… lo permisivo en su vida espiritual. Aquello que no genera compromisos con Dios.

Definitivamente la sociedad va “desbocada” hacia el precipicio de la perdición y necesita con urgencia una alternativa distinta. Una esperanza sana y constructiva que traiga un poco de tranquilidad al corazón de tantos padres que ven como a su “divino tesoro”, aprende conductas devaluadas moralmente hablando, porque la sociedad ha “permisado” lo ilícito. Ha establecido que lo malo es bueno y lo bueno es malo. Ha institucionalizado que la obediencia a la Palabra de Dios es mojigatería y ser cristiano de obediencia literal a La Biblia es ser “bobo”.

La norma moral sin Cristo fácilmente se desvanece con cualquier viento que sople en la vida de los hombres. Por cuanto las filosofías y sobre todo las ideologías, como es el caso de nuestro país promueven lo incorrecto. Que un padre le facilite los preservativos a un hijo menor para que tenga sexo “seguro”. O que la madre le da la pastilla a la hija para que no salga embarazada. Se ve como bueno. Otros, con “moralidad respetable”, animan a los jóvenes para que se lancen a la política, donde seguramente van a “progresar”. Todo, todo eso tiene el aplauso de una sociedad dirigida por filosofías e ideologías, pero que solo empujan al joven por el camino de la debacle moral.

Cuando el joven José, el hijo amado de Jacob, por su honestidad y especialmente por su fidelidad a Dios, llegó a ser el segundo de Faraón en Egipto, fue tentado por la esposa de su jefe a tener sexo con ella. Era fácil. “Pero él no quiso, y dijo a la esposa de su amo: “Mi señor no me pide cuenta de nada de lo que hay en la casa. Me ha confiado todo lo que tiene. “No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su esposa. ¿Cómo, pues, haría yo este gran mal, y pecaría contra Dios?”Gen.39:8,9. Cargó con las consecuencias, pero se mantuvo firme. Ese, si es un buen estereotipo, ejemplo a seguir por los jóvenes. Y una perspectiva esperanzadora para los padres al educar a sus hijos.

Así como este, hay cientos de testimonios de jóvenes que por la influencia en sus vidas de la palabra de Dios no se han corrompido, se han mantenido honestos, con una moralidad a toda prueba para el goce de su familia y sobre todo para la honra y gloria de Dios. “Siempre he dicho, y diré que el estudio de la Sagrada Biblia, hará mejores ciudadanos, mejores padres y mejores esposos.”

Tomás Jefferson (1743-1826). 3r Presidente de los Estados Unidos.

¡Hasta la semana que viene Dios mediante por la WEB!

Próximo artículo: “Un amor loco”

William amaro Gutiérrez

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