#OPINIÓN Decir la verdad para conseguir la libertad y formar líderes de relevo (Parte 15) #7Mar

Juan José Ostériz | Ilustración: Victoria Peña |

POPULISMO

Presentados los hechos y resultados de algunos gobernantes fascistas y comunistas, vale la pena analizar un término, que la mayoría de ideologías y partidos: socialdemócratas, socialcristianos, progresistas, etc.…cuando están en campaña electoral y cuando tienen problemas ciudadanos ejerciendo el poder actúan como irresponsables dueños de lo que no es de ellos y cuando están en la oposición, tildan a las demás ideologías y partidos de populistas”.

Analicemos qué es el populismo, dónde crece, quiénes lo fomentan y cuidan, cómo lo hacen y cómo lo ha llevado a cabo en Venezuela el PSUV chavista.

“Populista es aquella persona que predica ideas que sabe falsas entre personas que sabe idiotas”(Henry Louis Mencken). El populismo es una política suicida que cuida tanto a los pobres, que los multiplica por doquier. Un populista jamás será culpable de nada: aducirá que todo lo hizo en beneficio del pueblo.

¿Dónde crece el populismo?…En donde prevalece, lamentablemente, la ignorancia y todavía se dan millones de analfabetos, desempleados y esperanzados en recibir “migajas de la mesa de sus dueños ante el fracaso incontestable de la educación”.

¿Quiénes lo fomentan y cuidan?…Los que llamo “políticuchos” que saben es muy fácil engañar a los indigentes y a los desesperados con promesas que, de antemano, se sabe son imposibles de cumplir.

¿Cómo lo hacen?…Con promesas, en vez de “acciones”, como dice la Constitución de Venezuela: “servir a los ciudadanos(as) y se fundamenta en los principios de honestidad, participación, celeridad, eficacia, eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad en el ejercicio de la función pública, con sometimiento pleno a la ley y al derecho.”

De 1980 –Viernes Negro- a 1998, los dirigentes que de 1958 a ese fatídica fecha fueron creadores de empleo, honestos, forjadores de juventud, etc… y en su inmensa mayoría “servidores”, se olvidaron de sus obligaciones y apareció el gendarme necesario y, actualmente, con Maduro durante estos últimos 18 años, prometieron erradicar la corrupción; facilitar acceso a las universidades a millones de personas; acabar con la miseria; nivelar la balanza comercial; crear el crecimiento económico, etc., etc., etc.…

Prometer, podemos prometer todos: yo prometo, tú prometes, él promete, ellos prometen, nosotros prometemos, sí, pero… yo incumplo, tú incumples, él incumple y todos incumplimos porque no podemos inventar el dinero, no podemos inventar la riqueza, no podemos inventar el bienestar y al final de cuentas es realmente imposible materializar el sueño populista que finalmente acaba en un auténtico desastre, en donde el vendedor de fantasías se convierte en tirano al querer imponer la felicidad y su voluntad a la fuerza. El populismo destruye los valores éticos y sociales de un país y, por lo general, acaba un baño de sangre. Pido a Dios que esto no suceda en Venezuela.

Cuando alguien hace un regalo, alguien lo paga, ese es el caso del populismo chavista que obsequia la gasolina como si no le fuera a costar a nadie, y ¡claro que cuesta!, porque los populistas:
• empiezan a endeudarse para financiar la demagogia,
• suben los impuestos a los ricos en lugar de multiplicarlos,
• nacionalizan las empresas supuestamente explotadoras del pueblo,
• se vacían los anaqueles de los mercados y comercios,
• huye la inversión extranjera,
• se destruye la creación de empleos,
• aparece el desabastecimiento en tiendas y comercios,
• surge la desesperación social,
• faltan medicamentos fundamentales, alimentos básicos que se deben importar ante la parálisis industrial que ellos mismos originaron.
• Se dispara la inflación,
• se descapitaliza el país,
• surge la violencia y la delincuencia a niveles insospechados,
• se imponen controles de precios que conducen a la quiebra al sector productivo,
• se instala un feroz control de cambios para estimular el mercado negro de divisas y cuando la ruina del país se avecina
• las personas empiezan a cazar perros y gatos en las calles para poder alimentarse,
• entonces el populista acusa:
o a “la mafia del poder”,
o a “los empresarios hambreadores del pueblo”,
o al imperialismo yanqui y a los capitalistas degenerados e insaciables de todo lo acontecido y
o hasta una parte de la Nación a la que se debe aplastar, destruir o encarcelar.

Recuerde lo que dijo Chávez: “Si no eres chavista no eres venezolano”. Y Maduro lo cumple con el CLAP.

La realidad de un régimen populista es la antesala de la dictadura y ésta la imponen cuando los órganos del poder violan a diario la Constitución. ¿SI o NO?

Próximo domingo 14/03: El dictador…

Juan José Ostériz

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios

Comentarios