#OPINIÓN Reflexión en positivo: Donde hay unión, se fortalece la esperanza #25Mar

José Gerardo Mendoza Durán | Ilustración: Victoria Peña |

Los venezolanos debemos partir del criterio de que el cielo ayuda a los que se ayudan a sí mismo, no hay otra forma si nos quedamos como una estatua o un zombi no funciona así, hay que estar activo y participativo hacerse sentir como un hacedor asertivo, que se sienta la actitud y lo positivo de nuestra existencia de una forma u otra, con tal de que sea en beneficio de todos, sin perjudicar a quien o quienes serán los beneficiados de mis aportes como buen venezolano que es lo que he tratado de hacer durante mi existencia o sea primero decirse a ti mismo lo que quieres hacer y luego hacer lo que tengas que hacer, repertírtelo hasta convencerse de las decisiones sean las correctas y nacerán mejores cambios positivos, convencernos de que somos de lo que siempre salen a flote y sobre cualquier obstáculo y esa es la forma de nuestra idiosincrasia, tristemente en este momento adormecido pero muy pronto despertara y se concretarán para bienestar de todos y para siempre.

Sam Keen, nos dejó dicho “Que nos vemos atados por lo que huímos” pero aquí fue lo contrario le dejamos puerta franca a quienes con ideologías desviadas o no acorde con lo que éramos, dándoles puerta franca y nos tomó distraídos, según dicen y la mayoría por galanes vividores o viva la pepa, dicharacheros o jodedores, incompetentes, inconscientes y descuidados en no cuidar la República que andaba pisándole los talones al primer mundo y con dolor leemos que estamos en el tercer país más pobre del mundo y que somos una amenaza mundial para la seguridad, esto no lo cree nadie, a la hora de la verdad todos sin excepción buscamos la paz.

“Las lágrimas más amargas derramadas sobre nuestras tumbas son por las palabras nunca dichas y las obras inacabadas” eso nos dejó dicho Harriet Beecher Stowe, por eso estas líneas como una advertencia y buen lenguaje para entendimiento entre todos, con el deseo de que cesen los discursos incendiarios, obscenos; en busca de una vida pacífica para el beneficio de todos, donde allá unión, no muera la esperanza y no sentirse gobernado de una forma de reinado como lo explica Maquiavelo en sus obra; necesitamos un país desarrollado, próspero, donde todos podamos comer completo y no abriéndole huecos al cinturón para que le quepa más al estómago y otros igual pero al revés, para que no se le caigan los pantalones, por deficiencia de los alimentos o como se dice coloquialmente “papas” por aquello de que amor con hambre no dura y barriga llena corazón contento.

Aun creemos ciegamente que cuando los malos atacan, es porque los buenos vienen cerca y confiemos en Dios para que ilumine y proteja el sector productivo en guapear y no desmayar, en seguir produciendo en lo que más amamos , la ganadería, la agricultura y la bendición a sus dirigentes y a sus rebaños y su sembradíos, a sus deseos de producir, de compartir, de generar alimentos, que rebose para el país empleos y ser un buen aliado de la patria, un productor de primera línea, amante de la primera economía del mundo la agricultura que no me cansare de repetirlo y pedir en nombre de los gremios y los que amamos el campo apoyo, seguridad y respeto para la subsistencia, ganado por derecho, acuérdense si no hay maíz no hay país.

Ahora más que nunca el campo es la solución, unidos todos por la paz, la convivencia, el respeto y la prosperidad de nuestro país.

José Gerardo Mendoza Durán

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