#OPINIÓN Lectura: De ayer a hoy #4May

Carlos Mujica | Ilustración: Victoria Peña |

Ayer nos posesionamos de una casa donde pasar los días que la vida nos concediera junto a mi sagrada familia. La novia de mi esposa y mis cinco hijos: tres varones y dos hembras; habíamos escogido aquella urbanización que preferimos. Entonces las mañanitas, así en diminutivo y plural, los días fueron un derroche de natural encanto. Los días de los días de ayer, las mañanitas amanecían trajeadas con su vestido de vaporosa y blanca neblina que acompañaba un delicado y delicioso frío. Había que abrigarse mientras las horas sepultaban con dulzura la mañanita. Las calles se tornaban blancas y para caminar por ellas avanzábamos como rompiendo con nuestros cuerpos el traje blanco y vaporoso de la neblina. Caminábamos como vestidos de niebla.

En las tensas cuerdas de alambres que alzaban hacia el cielo los postes que las sostenían, con rigurosa disciplina, todas las mañanitas, llagaban las bandadas de golondrinas a decorar con sus trajecitos negros de pechera blanca y sus torpes ensayos de canto, en fila india, las cuerdas saturadas de rosadas patitas desaparecían la cuerda como por arte de magia. A dónde iban después de visitarnos todas las mañanas. Lo cierto es que sin falta en esos días de ayer la vida se animaba con la acariciante neblina y la visita de todos esos días del ejercito bien entrenado de las golondrinas siempre vestidas con su clásico vestidito negro y blanco.

Hoy, la misma urbanización, las mismas casas, casi las mismas familias que desde que la inauguramos habitandola; estando los mismos postes de la luz con sus tensas cuerdas: no sabemos a donde se ha ido la neblina y las cuerdas que ayer invisibilizaban las patitas de las golondrinas, mondas no recogen ni el polvo que la Tierra se ocupa de asperjar sin que nadie lo solicite. Se fue la niebla, se fue el frío, las golondrinas emigraron hacia otros parajes y sólo quedan las mañanitas huérfanas de la generosa compañía de la neblina, del frío, de las golondrinas. Lo que fue ayer y lo que es hoy. ¿Cómo se deterioran los días?

Carlos Mujica

[email protected]

@carlosmujica928

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