ESPECIAL + FOTOS: Denunciar vence la opacidad en torno a la crisis

Lorena Quintanilla Muñoz | Stiven Valecillos |

La crisis económica que atraviesa el país ha impactado severamente en diversos sectores, sobre todo en las áreas de alimentación, salud, vivienda e inseguridad. La caída de los precios del petróleo provocó que menos divisas ingresaran a la cartera nacional, a su vez, cayeron las importaciones, por ende, hay deficiencias en toda la cadena productiva. De esta realidad no hay cifras oficiales, sin mencionar que la corrupción ha hecho estragos, aunado a los múltiples controles implementados por el Ejecutivo nacional.

A propósito de esta realidad la asociación civil sin fines de lucro Transparencia Venezuela desarrolló el conversatorio Derecho a saber ¿qué pasa en Lara? en el auditorio de la Torre David, donde se revelaron las causas y efectos de la crisis a partir de los ejes de Transparencia Venezuela: lucha anticorrupción, acceso a la justicia y acceso a la información.

Especialistas y representantes de algunas comunidades de la ciudad respondieron las inquietudes del coordinador de la Cátedra de Derechos Humanos de la UCLA, Nelson Fréitez, quien moderó el diálogo entre los participantes tras la proyección de los reportajes audiovisuales elaborados por los periodistas Fabián Soto Rueda, Lorena Quintanilla, Ana Uzcátegui y Wilmary Montilla, quienes describieron la situación de salud, alimentación, seguridad y vivienda, respectivamente.

Asimismo, la profesora Yonaide Sánchez, coordinadora de Transparencia Venezuela en Lara, exhortó al público a tomar conciencia, por tanto que si queremos una democracia de calidad todos los ciudadanos debemos librar la lucha del derecho a saber, por ende, denunciar es la tarea fundamental para vencer la opacidad y los riesgos que trae consigo la corrupción, vulnerando principalmente los derechos de las personas. “Cuando hay corrupción se fractura el ejercicio de los derechos humanos. Todos tenemos que hacer la tarea para una Venezuela más transparente, democrática e igualitaria. La alimentación, salud, vivienda y seguridad son temas muy transversales, constituyen un mismo problema”, expuso Sánchez.

Fréitez agregó que compartiendo lo que pasa podemos enfrentar la opacidad y la autocensura, sobre todo cuando se analiza el problema desde los testimonios valiosos de la sociedad civil.

 

Salud a la deriva

La doctora Ingrid Chacón, de Médicos Unidos, y Gretna El Halabi, de la Asociación Civil Madres y Padres por los Niños de Venezuela, se refirieron al retroceso que ha experimentado la salud en el país, así como a las terribles consecuencias de la crisis.

A juicio de Chacón las causas se desprenden de un macro problema que desde hace 17 años devino en conflictividad social y polarización. El modelo rentista petrolero derivó en la improvisación.

“Si no hay petróleo no hay dólares, resulta que nada se previno y la salud, principal derecho de los venezolanos, quedó a la deriva. Los controles excesivos nos condujeron a esta crisis con inflación, un Producto Interno Bruto (PIB) por debajo de cero y múltiples distorsiones”.

Chacón apuntó que actualmente tenemos un sistema de salud fracturado, subordinado, improvisado y caótico, que hace 17 años dejó de ser una potencia, no existe ningún mecanismo para visibilizar la distribución de insumos, por otra parte, en materia de prevención ninguno de los programas está funcionando debidamente, ni siquiera el de vacunación. El programa materno infantil da vergüenza, todos los programas dependen de una buena política, la cual no existe. El índice de mortalidad ha aumentado por lo que se ha duplicado el costo de la salud. “Hay entre nueve y diez casos de VIH diarios y casi 200 mil infestados en todo el país. La atención curativa no está porque ni los medicamentos ni los insumos están, no hay divisas, por lo tanto, las droguerías y los laboratorios no tienen materia prima”.

Gretna El Halabi mencionó que como asociación visitaron la Asamblea Nacional para promover una reforma de la lactancia materna en virtud de que no todas las madres pueden amamantar y ante la escasez de fórmulas la desesperación ha invadido a muchas mujeres.

“Es terrible no tener con qué alimentar a tu bebé. Hemos registrado situaciones muy dolorosas. En una ocasión una madre tuvo que desnudar a su hija que tenía una colostomía para que le pudieran vender la fórmula láctea. En otra ocasión yo misma me desesperé cuando al acudir a un establecimiento apenas quedaban ocho latas de leche y no me permitían ingresar al lugar para adquirir el producto. Las madres somos víctimas de distintos atropellos”, contó   la dama, quien promueve un grupo de 600 personas”.

El Halabi indicó que al menos 6.000 niños requieren fórmulas lácteas en la ciudad. Muchos bebés estrían en riesgo por consumir leche completa antes de tiempo, por lo cual es fundamental organizarse para enfrentar la crisis.

Todas estas experiencias y estadísticas determinan que sí enfrentamos una crisis humanitaria, añadió Chacón.

Pareciera que viviéramos en un país en guerra, donde las infraestructuras de los hospitales están deterioradas y los médicos se van del país. Si mencionar que programas oficiales como Barrio Adentro, no dieron resultados, nunca sirvieron, dijo.

 

¿Por qué no hay alimentos?

Vicente Pérez, director de Fedeagro y productor de café explicó que la crisis de alimentación es muy compleja. Se trata de diversos sectores y rubros, cada uno enfrenta sus propios problemas, lamentablemente, nos deslatarnos del modelo rentista, nos hizo ver lo que realmente pasa: ahora que no hay petróleo, sabemos que no producimos alimentos.

Apuntó que los políticos siempre han querido controlar los precios de los alimentos, la agricultura siempre ha tenido restricciones, solo que bajo esta administración chavista se acentuaron, en consecuencia, se quebró a un agricultor que poco a poco se alejó del campo, lo mismo ocurre con la nuevas generaciones.

Además, la inseguridad agobia a los productores. “Solo en Guárico secuestran en promedio a seis agricultores en la semana, a un productor le han llegado a secuestrar a un miembro de su familia y luego lo recibe en pedazos. Hay mucha extorsión, nada de esto sale en los medios. La gente nos está robando porque como no hay harina prácticamente desmantelan hectáreas de maíz y frijol. No tenemos insumos ni semillas. A mayor estrangulamiento nos ponen más controles”, relató Pérez.

Lo primero que recomienda el productor es valorar al agricultor venezolano, así como emprender medidas macroeconómicas sensatas. Levantar la producción implica un plan de elementos básicos por lo cual es necesario elevar las importaciones de la materia prima. Modificar la Ley de Tierras así como de la soberanía alimentaria es imprescindible para hacer de la agricultura una actividad sustentable. A la hora de enderezar este entuerto económico será necesario emprender un plan para las clases sociales más bajas, puntualizó.

Esta crisis de alimentación también ha impulsado iniciativas como la del comedor solidario o Proyecto Betania en La Carucieña gracias al entusiasmo de las Hermanas Misioneras Médicas, quienes realizan un gran esfuerzo por los más necesitados en la parroquia Jesús de Nazaret, donde funciona el comedor.

“Esta idea surgió para ofrecer una respuesta colectiva a la crisis porque mucha gente llegaba pidiendo a la parroquia; hay muchos niños desnutridos en la comunidad. La solidaridad devino en la multiplicación de los panes. Muchos colaboramos para que los más necesitados puedan comer, primeramente los niños, abuelos y embarazadas. Luego de un censo realizado entre más de 100 familias determinamos la población más vulnerable. Comenzamos con puras verduras pero hoy podemos incorporar otros alimentos al menú”, contó la hermana Maigualida Riera.

 

Sin viviendas

El déficit habitacional es otra deuda del Estado. Es igualmente un problema multifactorial, complejo y difícil de abordar, señaló el urbanista Carlos Pacheco, quien sostiene que para atacar este problema es necesario colocar en una balanza la dinámica poblacional versus los planes de desarrollo a fin de conocer cuántas familias existen en condiciones precarias.

Pacheco apunta que según algunas estimaciones, por tanto que no hay cifras oficiales, el requerimiento es de al menos 5.000 unidades habitacionales anuales. Por lo tanto, el déficit de viviendas en Lara oscila entre las 120 mil viviendas. En el estado Lara hay 27 proyectos de viviendas paralizados.

Acerca de la Gran Misión Vivienda Venezuela apuntó que no existe un seguimiento a esta gestión, por lo cual siempre se está detrás del problema y en mora con las demandas de la población, es ahí donde se producen las invasiones, como una acción irregular ante la falta de respuestas de los organismos, que se han dedicado a la construcción de edificaciones multifamiliares horizontales que resultan insuficientes.

Por otro lado, Eglee Pacheco de le la A. C. Pro Vivienda Trabajadores Alcaldía y Concejo Municipal Argimiro Gabaldón, dio testimonio sobre un proyecto de urbanismo en La Morenera que fue aprobado en 2014 y que a la fecha no ha arrancado, afectando a 230 personas.

 

Desafío

Vivimos momentos retadores, expresó Mercedes De Freitas, directora ejecutiva de Transparencia Venezuela, quien habló con la audiencia vía Skype.

Estas realidades nos obligan a hacer esfuerzos extraordinarios para hacer las cosas más comunes, como tener salud, alimentarnos, optar a una vivienda y caminar tranquilo por la calle.

Existe una violación sistemática y permanente de nuestros derechos, producto del quiebre de las instituciones, no tenemos acceso al a información pública y desconocemos en qué se invierte el dinero público, esto nos dificulta vigilar y hacer contraloría social, por lo que se genera desconfianza. Son tan pocas las esperanzas que nuestros hijos se van del país. Esta es una realidad vejatoria por lo tanto, exigir calidad y no aceptar la propaganda como dato oficial es la tarea, concluyó.

La actividad culminó con la presentación del músico Jesús Vásquez de Percucello, la colaboración de RedDes y el colectivo artístico La Vida Suena.

 

Ordenanzas paralizadas

La asociación civil también se esfuerza para que todos los municipios tengan su ordenanza de transparencia.

En Iribarren, los concejales Milagro Gómez de Blavia, Oly Mendoza, Joel Mendoza y Omar Jiménez, presentar on a consideración de la plenaria el proyecto de Ordenanza de Transparencia, en tanto que los órganos públicos están obligados a divulgar información sobre sus funciones de forma regular y proactiva, de manera que asegure que la información sea para todos.

Esto ha sido concebido dentro del ordenamiento constitucional patrio, habida consideración de que los artículos 28, 51, 57 y 143 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establecen que las personas tienen el derecho a acceder a fuentes de información y a buscar, recibir, conocer y difundir información con respecto a asuntos de interés público.

Este proyecto de ordenanza es otro de los 20 que sigue sin discutirse en la Cámara Municipal de Iribarren.

 

OLP = Represión

En materia de seguridad la sociedad también padece producto de la impunidad, en ese sentido, el sociólogo Carlos Meléndez del Observatorio de Violencia en Lara expresó que la Operación Liberación del Pueblo (OLP) no está acompañada de una política integral, no existe un reconocimiento de las causas de la violencia, por lo cual se trata de una técnica altamente represiva. Más allá de un impacto positivo es un operativo que exacerba la violencia.

Asimismo, Liliana Leal y Aníbal López, representantes de la comunidad de La Sábila, donde se efectuó la OLP por primera vez en la entidad, describieron que el efecto de la OLP en la citada comunidad fue nefasto, semejante a un campo de concentración, donde fueron a parar adultos mayores, niños, jóvenes, personas enfermas y embarazadas.

“Se había corrido la voz del operativo pero nadie imagino que traería más violencia porque los funcionarios nos robaron, atropellaron, fue más inseguridad que seguridad”, destacó López.

Leal, docente en el liceo de la comunidad, recordó con lágrimas en sus ojos el triste episodio.

“Eso fue terrible para los niños, quienes comentaban sentirse asustados al ver a tantos funcionarios con armas grandes, tenían miedo. Son cosas que escapan de nuestras manos, difíciles de manejar. Es fuerte pedirle a un pequeño que se tranquilice, que dice vivir en medio de una guerra, en un pueblo sin ley, eso dicen ellos”.

Y añadió López que la gente de La Sábila quedó aún más enardecida por la actitud de los guardias, quienes llegaron amedrentado y robando”.

Ante esta realidad el sociólogo apuntó que 2016 ha sido un año de mayor represión militar por tanto que la OLP es un mecanismo de miedo. Fue peor el remedio que la enfermedad. La OLP tiene un impacto negativo en las emociones.

Meléndez también subrayó que desde 2004 el país no cuenta con cifras oficiales en materia de inseguridad. Según estadísticas del Observatorio en 2015 se produjeron 90 homicidios por cada 100 mil habitantes.

“No tenemos proyecciones pero sabemos que superaremos lastimosamente las estadísticas de 2015. Si duda ha habido una pésima ejecución de los más de 30 planes de seguridad producto de la ingobernabilidad”.

Mencionó que las OLP se realizan en las barridas donde operan las bandas criminales. Evidentemente en el centro de la ciudad también hay elevados índices de criminalidad pero en esta zona no se aplica el mecanismo porque quedarían en evidencia las acciones extrajudiciales. Para un giro en este ámbito es fundamental sanear las instituciones judiciales y reconocer los errores.

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