Crisis eléctrica ( Editorial lunes 7 de julio)

Con ingeniería y capital venezolanos, la industria eléctrica operaba en niveles de excelencia, hasta que la revolución le puso la mano.

La democracia había desarrollado importantes proyectos generadores de energía, entre ellos la Central Hidroeléctrica Raúl Leoni, o Represa del Guri, una de las más grandes del mundo en cuanto a potencia, con capacidad para surtir a parte de Brasil.

Pero la vocación controladora del Gobierno se hizo sentir. En 2008 fue “nacionalizada” la Electricidad de Caracas. El mismo camino seguirían Enelbar, en Barquisimeto, de grata de recordación, Eleval y Enelven. Conforme a otro de los vicios oficiales, a la Central Hidroeléctrica Raúl Leoni se le cambió el nombre por el del Libertador, y justo entonces comenzó un severo proceso de degradación y politización en ese sector clave en la vida nacional.

La gerencia fue puesta de lado. Se relegó el mantenimiento, así como la inversión en generación, transmisión y distribución de electricidad: el actual sistema de transmisión es el mismo de 1998. Las líneas presentan sobrecarga. Guri, motivo de orgullo venezolano, acusa avanzado deterioro, pese a los 700 millones de dólares aprobados por el BID para su mantenimiento. Se ha denunciado que ocho de sus 20 turbinas han quedado fuera de servicio. El estado de postración sería tal, que hasta presenta fugas de aceite. Lo mismo ocurre con Planta Centro, en Morón (varias de sus unidades están dañadas), con Termozulia, y con Tacoa.

¿Puede entonces asombrar la crisis de 2010, o los grandes apagones del 3 de septiembre de 2013, del 2 de diciembre de ese mismo año, y del 27 de junio de 2014, a las 3:05 de la tarde? Ese día, consagrado al periodista por cierto, el presidente Nicolás Maduro pidió averiguar qué es lo que estaba pasando, como si se tratara de un suceso inédito, algo jamás visto. Y el ministro de Energía Eléctrica, Jesse Chacón, el mismo que al asumir el cargo el 25 de abril de 2013 juró que renunciaría si en el término de 100 días no desterraba esa vergüenza de un país sumido en tinieblas, tuvo el descaro de acompañarlo en su asombro.

Chacón no sólo incumplió su programa de Eficiencia o Nada, sino que, gastadas ya las excusas del fenómeno de El Niño, las iguanas y los papagayos, ahora la ha emprendido contra su propio personal, al que acusa de “saboteadores”. Los trabajadores, pese a la persecución del Sebin, decidieron hablar, y han protestado en Caracas, Lara, Mérida, Monagas, Anzoátegui, Vargas. Denuncian que la inseguridad laboral ha cobrado varias vidas (dos de ellas en El Manzano). Que no tienen uniformes, ni vehículos, ni herramientas. El contrato colectivo está vencido desde hace cinco años. Tampoco les pagan a los contratistas.

El Colegio de Ingenieros de Venezuela ha formulado alertas oportunos, pero, como era de temer, el gremio que por ley es asesor del Estado, ha sido desoído. A cambio, entre febrero de 2011 y junio de 2014, la Unión Eléctrica de Cuba recibió erogaciones por 250 millones de dólares, a cuenta de “asesorías”. Unas asesorías como las que llevaron al Gobierno a distribuir 180 millones de ”bombillos ahorradores” que ahora son retirados, en silencio, por contaminantes. Y, acto seguido, sin que nadie responda por semejante atraco a la nación ni se disipe el riesgo ambiental, se prepara otro negocio con China para inundar a Venezuela de lámparas con tecnología led.

La recomendación de la ingeniería venezolana es dar continuidad a los proyectos de las centrales no concluidas, con prioridad en el de Tacoma. Atender las que tienen problemas. Rescatar la industria, su gerencia. Despolitizarla. Invertir en ella, darle mantenimiento. Vendrá una difícil prueba. Se estima que entre diciembre de 2014 y enero de 2015, el fenómeno de El Niño tendrá una influencia del 78% y eso se traduce en sequía, algo serio si se recuerda que 60% de nuestra energía procede de embalses hidroeléctricos.

Es hora de asumir con seriedad este asunto. Sin evasivas. Cada apagón nos recuerda cuan vulnerable es nuestra glorificada soberanía.

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios