El Rincón de los Miércoles 14-10-2015

I
Cuando se revisa la historia se llega a comprender que nunca Venezuela había padecido de tantos males como está ocurriendo en este siglo XXI. Las generaciones anteriores pudieron vivir alternativamente lo bueno y lo malo de los gobiernos que antecedieron al actual. Cuando Juan Vicente Gómez convirtió al país en una de sus haciendas, el venezolano manejaba con cierta destreza sus carencias porque nunca le faltó en su mesa el alimento diario, el trabajo, precario, pero trabajo al fin, en tanto la delincuencia nunca se hizo notar gracias al severo régimen que le impedía multiplicar sus tropelías. Curiosamente cuando muere el Benemérito se había pagado en su totalidad la deuda externa y comenzaba una etapa de bonanza provocada por una incipiente riqueza petrolera que sirvió para enfrentar los retos que planteaba con urgencia el siglo XX. Después de un breve tiempo los venezolanos conocieron el rostro de la democracia con Medina Angarita en la presidencia de la República y más tarde bajo la conducción de don Rómulo Gallegos a quien derrocaron unos militares que nunca se adaptaron al sistema de libertades que quiso imponer el ilustre novelista. En ese tiempo, el ciudadano nunca estuvo desprotegido del todo por el Estado, como lo está ahora. Bajo el gobierno del General Marco Pérez Giménez, Venezuela comenzó a transformarse en un país moderno, tal vez el más avanzado de nuestro continente en infraestructura, con un crecimiento económico que permitió a la población disfrutar de una modernidad que fue la envidia de propios y fuereños. Nunca en tiempos de esa dictadura el hampa común controlaba la vida de los venezolanos, los mercados estaban abarrotados de alimentos y había empleo para satisfacer a criollos y miles de inmigrantes que contribuyeron con el desarrollo socio-económico de la nación. Al regreso de la democracia nos convertimos en un ejemplo para América Latina que seguía padeciendo de feroces dictaduras militares y guerras intestinas interminables. El petróleo produjo una terrible metamorfosis en nuestras vidas. El país se volvió rico en manos de inexpertos y ambiciosos gobernantes que no supieron administrar esos extraordinarios recursos. En esos años de una democracia mal entendida el país se volvió improductivo, rentístico. El dinero llegaba a montones y a montones desaparecía. Sin saberlo o sospecharlo el sistema democrático navegaba en aguas turbulentas hacia una tormenta que lo hizo añicos hace 15 años. Se hizo tarde, entonces, para cambiar de rumbo y modificar conductas. Los venezolanos de hoy somos víctimas de procesos ya históricos donde una gran nación paga por los errores cometidos en una cola para buscar alimentos y medicinas.

II
EL SHOW: Siempre pensamos que nuestra Mariam podía ser la próxima Miss Venezuela y fue por eso que la incluimos hace una semanas en la galería de mujeres bellas que acompañan semanalmente esta columna. Tocuyana ella, inteligente ella, la mezcla árabe con la Italia milenaria y el soplo de la Tierra Madre crearon con especial cuidado a la mujer más bonita de nuestro país… DOS grandes figuras revivirán en el cine y la televisión para deleite de quienes las admiraron en su justa dimensión. Ya tienen lista la historia de la vida de este marabino que se convirtió en el gran ídolo de nuestra América Latina, mientras que se graban los últimos capítulos de la serie que nos devolverá la imagen de Celia Cruz, la guarachera de Cuba y del mundo… LA BELLA Elizabeth Pérez ha comenzado una nueva etapa de su vida periodística con un programa de entrevistas a las grandes estrellas del deporte mundial. Ya comenzó a transmitirse por CNN en Español. ¿Sabían que Elizabeth es venezolana? Al igual que Alejandra Oraa y María Alejandra Requena… Y el 24 de este mes Nacho Izcaray se unirá a la voz de Luz Marina en la Sala de Conciertos del Paseo de las Artes del Doral, en Miami, en el marco del Venezuela Art Festival. Estarán acompañados por una excelente banda dirigida por el maestro Vinicio Ludovic. Ya lo saben si andan por esos lados.

III
VINOTINTO: No sabemos qué pasará en el futuro con nuestra Vinotinto, pero algo tendrá que hacerse para poder insertarnos en el mapa de las grandes selecciones del mundo. Particularmente creo que necesitamos con urgencia crear un sistema que nos permita explorar, descubrir y seguir, en las miles de academias de fútbol que funcionan en Venezuela, a los talentos más destacados que puedan formar una elite de jugadores capaces de asumir la responsabilidad de estar en la Vinotinto. Sucede en el béisbol y en otros deportes donde los llamados scouts visitan los sitios en un trabajo de observación que les ha dado muy buenos resultados, por ejemplo, a los equipos de las Grandes Ligas donde militan exitosamente más de un centenar de chicos de este país. El esquema con el cual se trabaja ha fracasado, como se ha demostrado, es hora de un cambio para que podamos hacer de nuestros sueños vinotinto una realidad tangible.

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