#OPINIÓN Exadmirado presidente obrero Lula

José Gerardo Mendoza Durán | Foto: Archivo/Referencial |

Los comportamientos de quienes pueda ser el maestro cada día frustran más y nos confunden a todos los que aspiramos aprender cada día mas aunque dicen que uno se va de este mundo y no aprende lo que desea o la experiencia llega cuando ya no la necesitas y sobre todo para los que deseamos un mundo en positivo, a veces se nos hace un poco difícil ver el santo donde está el pecador, les cuento, por qué.

Si este mundo lo manejan relativamente los políticos en todos los sentidos, ya que están metido en todo, repito en todo, creo que no se toma una sola decisión donde la política no tenga la mano metida y donde manejen muy acertados para ellos con buen discurso y simpatía hasta lograr tener un universo de seguidores que los pueda llevar hasta aspirar la presidencia de la República y hasta ser presidente.

Verán porque el problema para los que deseamos el bien, unos a los otros y deseamos que todo sea bueno y positivo para que los países marchen por el camino correcto en todos los sentidos, donde se dé ejemplo de honestidad, delicadeza, ética, se respete y se haga una política de admiración que incluya todos los factores en buenas alianzas, donde todos estén contentos, bajo una disciplina que predomine la honestidad, pregunto.

¿Sabrán los presidentes la decepción que sienten los electores al ver sus elegidos en las páginas rojas acusados la mayor parte por su mismísimos seguidores y electores, poniéndole más leña al fuego, para verlos tras las rejas, eso no es nada saludable para ningún país, si el elector con su voto en nombre de Dios, la República y su familia, lo menos que aspira es que se le respete su voluntad y dignidad?.

No es esto una desgracia ¿lo que estamos viendo en estas últimas décadas y países vecinos que los hombres numero 1 por que así lo decidió el pueblo hoy si no están presos los andan persiguiendo o simplemente están escondidos o bajo rejas, ¿será que la avaricia estará por sobre todos los poderes, la familia, el sentimiento? Y la pérdida de todos los valores, ¿qué hace un hombre con su familia con todos los millones del mundo?, pues creo que también lo hace un ciudadano normal que desea conservar sus valores y una familia digna que produzca, construya y no destruya y sea ejemplo de buen ciudadano. Antes de elegir recordemos aquel adagio de que no tiene la culpa el ciego sino quien le da el garrote.

Ahora más que nunca el campo es la solución, unidos todos por la paz, la convivencia, el respeto y la prosperidad de nuestro país.

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